A Petra fui,

no a la Petra de Jordania,

sino a la Petra de aquí,

el pueblo donde naciera

Fray Junípero Serra.

La moto aparqué

delante de la fachada

de la iglesia y por la calzada

de piedra caminé.

De la iglesia al convento

y del convento al museo

y del museo a la casa

de nuestro insigne beato.

Ahí me encontré con un gato

tan viejo que acaso era

coetáneo del mismo Serra.

Bajo el tórrido sol agosteño

el Santo Rosario recé

mientras brotaban de mi ceño

goterones de sudor.

Después fui a Porto Cristo

a darme un chapuzón

en la playa junto al puerto

para acabar mi excursión.

Y entre el verde y el ocre del campo

volví cantando, cantando

en moto por la carretera.

Desde esta Mallorca nuestra,

agraciado rincón de la tierra,

yo te saludo, Fray Junípero Serra.

Petra_foto