Un año más, la Navidad feminista española llega a puntual a su cita.

         El próximo 24 de diciembre, Día de Nochebuena, decenas de miles de padres denunciados en falso no podrán cenar con sus hijos. Para unos será la primera vez, la más difícil, para otros ya hubo otras nochebuenas en soledad, una de las soledades más dolorosas que puedan existir.

Un régimen político como el que desgobierna España, una banda de sin escrúpulos que compra el voto de mujeres supuestamente feministas, aunque el feminismo es otra cosa, es el responsable directo y manifiesto del dolor y de un maltrato indecente e inconstitucional hacia hijos, padres, tíos, primos y abuelos.

La jurisprudencia feminazi española, cuando llega la Navidad, muestra su verdadero rostro, el de la injusticia, el de la desigualdad, el de una acción política que mira el bien propio a costa de dañar a los varones y comprar a las hembras ofreciéndoles un divorcio negocio, divorcio feminista o divorcio a la española.

Un año más, la Navidad feminista española llega a puntual a su cita.

Son fiestas familiares las que en estos días chocan frontalmente contra las políticas anti familia de la coalición que nos desgobierna a base de cheques y más cheques a vascos y catalanes, que así gobierna cualquiera con el dinero ajeno.

La desigualdad según sexo, que una basta y vasta jurisprudencia ilegal mantiene España desde el año 2004, permite que la Navidad sean días de llanto para centenares de miles de hijos y padres desunidos, separados por intereses políticos electorales que nada tienen que ver ni con la justicia ni con el bien común ni con la igualdad.

Un año más, la Navidad feminista española llega a puntual a su cita.

Un régimen político como el que desgobierna España en estos días, una banda de sin escrúpulos que compra el voto de mujeres supuestamente feministas, aunque el feminismo es otra cosa, es el responsable directo y manifiesto del dolor y de un maltrato indecente e inconstitucional hacia hijos, padres, tíos, primos y abuelos.

Desde aquí, vaya nuestra Infeliz Nochebuena a los responsablos,  responsablas y responsables de un hacer, que ni siquiera es hacer política, sino hacer caja de votos a costa del sufrimiento ajeno y en especial el de los hijos, esas criaturas a las que, porque no votan, se les niega el derecho a tener padre y se les obliga a pasar todas las nochebuenas de su infancia con su mamá feminista ella, otra que es tan responsable como quienes la engañan arrebatándole el ser madre en igualdad, madre que ve en su hijo a una persona con derechos, no un escudo con el que protegerse, no una moneda de chantaje.

Un año más, la Navidad feminista española llega a puntual a su cita y en estos días, las mamás feministas son el medio con el que el desgobierno consigue sus fines: Comprarle su voto a cambio de su dignidad y destrozar la familia natural comenzando por maltratar a los hijos.