Las plataformas de juego online, dentro de los últimos cinco años (al menos), han supuesto una innovación total al mundo del entretenimiento digital. Antes del cierre, mucha gente frecuentaba los salones de juego y los casinos terrestres de toda España. Todo esto, hoy en día, ha cambiado de manera impactante e inmediata. La pandemia Covid-19 supuso el cierre de estos medios de los establecimientos de juego, trayendo como consecuencia el ascenso rotundo de los medios digitales como alternativa a los ambientes perdidos producto del resguardo y la cuarentena obligatoria.

Dentro de estos formatos de diversión, muchos son los nuevos usuarios que procuran solo manifestar sus conocimientos adquiridos en establecimientos reales para poder aproximarlos a una experiencia similar desde su ordenador.

Juegos como el póquer, bingo y hasta las famosas máquinas tragaperras son recreados por las empresas con muchísima exactitud sin perder las características y las funcionalidades que se experimentaban en casinos físicos. Claro está, estos con nuevos gráficos y diseños, así como la experiencia de socializar a partir de servicios streaming o chats públicos para poder comunicarte con los demás, suponen una aproximación a las dinámicas que se generaban en los establecimientos de juego que requerían desplazamiento.

Ahora bien, dentro de los sistemas más complejos experimentados dentro de estos casinos online, nada supone mayor reto que el de la ruleta online, uno de los juegos más emblemáticos de la historia, cuyos principios parecen sencillos si se enfocan desde el aspecto real. Las innovaciones tecnológicas han transformado radicalmente la ruleta online, que se ha convertido en un juego con un alto grado de realidad gracias al uso de la tecnología streaming y de los crupieres en vivo.

No hay duda de que los juegos de azar en este 2020 auguran un futuro prometedor para el mantenimiento de la industria y el cambio de los comportamientos del consumo de juego en el corto plazo.

El juego online ha adquirido mucho terreno con respecto al físico. Esto que podría parecer algo puntual con motivo de la pandemia, es un hecho que se ha consagrado en los últimos años, y que se ha convertido ya en una realidad constatable.