Al parecer, no hay otra alternativa: ¡O lo muy malo o lo pésimo!

¿Y por qué, llevamos años con la misma pregunta de Monarquía o República?

Pues muy sencillo de contestar. La monarquía, ha demostrado a través de los años, su falta de apego a la Nación, alejados del amor a la Patria, para servirse de su posición clave y favorecer sus propios interés, exclusivamente, con continuos delitos de toda índole y perversiones impropias de un monarca.

 

El primer  viaje de regreso del vividor, es la primera prueba, para ver cómo le reciben los políticos y el pueblo, pero cómo me imaginaba, este personaje deplorable, ha triunfado.

Conociendo a este pueblo servil, sin principios, sin valores y sometido a la esclavitud de pensamientos, no me ha extrañado nada de nada, el triunfo de este grotesco tiparraco, sin duda, el más nefasto de toda la Dinastía Borbónica.

Al parecer, solo tenemos dos alternativas, las dos a cual peor: La monarquía de esta línea de perjuros y traidores o la república, que no es otra que la de las checas y el comunismo criminal.

Este pueblo es el mismo, el mismo calcado, de hace 212 años, cuando dos reyes, padre e hijo, metieron a los gabachos y renunciaron al Trono de España, a cambio de las prebendas, que el corso, les soltó como venta de España a sus intereses franceses.

Las gentes, vieron la traición, vieron como estos dos farsantes de Carlos IV y Fernando VII, habían vendido a España, favoreciendo la entrada de los gabachos, para que pudieran robar cuantos tesoros creyeran necesarios, pudieran violar a las jóvenes españoles y pudieran incendiar los miles de monumentos, una vez despojados de sus riquezas.

Vieron como Fernando VII, buscaba acomodo, parecido al que ya sus padres se habían visto favorecidos, por la venta de la Nación española. Vieron, como pretendió casarse con una sobrina del corso, para estar más junto al gabacho, que en esos momentos era importante en Europa, pero Napoleón, vio la jugada y le pegó la patada, a pesar que el felón no hacía más que arrodillarse ante él.

Pues bien, en cualquier País del mundo, al regreso de este infame Fernando VII, lo normal es que le encarcelasen de por vida e incluso, pasara por la horca. Sin embargo, en este País, a su llegada de París, el pueblo le aclamó y no solo eso, sino que recogió la corona, se la colocó y así reinó hasta su muerte (4-05-1814 a 29-09-1833). Es decir; que esos españolitos, que sufrieron en sus propias carnes, la invasión autorizada de los gabachos, que fueron asesinados sus familiares y sus hijas violadas, por estos dos reyes, que demostraron su ADN francés, más que nunca, lo aceptaron todo y todo lo perdonaron, igual que ahora ocurre.  

Sin duda, España, elija el sistema que elija, con estos farsantes de una u otra tendencia, tiene los años contados.

La actual monarquía, que adula al actual gobierno comunista, separatista, etarra y criminal, solo está sentada, para firmar, cuantos Decretos inventen sus socios de la extrema izquierda.

Esta España, de los monárquicos  y de la izquierda más soez, solo sirve, para cercenar a Dios, a la Familia, a la Patria y a la Dignidad, de los pocos que aún quedamos para contarlo.

Una Nación que es una MONARQUÍA, dentro de una REPÚBLICA  o a la inversa.

Un País, que dispone de un Presidente de Gobierno, un Rey desactivado y una Reina que vota a Podemos y a todo eso hay que sumarle otros dos monarcas, el Rey Demérito y la Reina que lleva la cornamenta a dura penas

Señoras y Señores, no hay otra alternativa, cuando la hay.

Y la hay por justicia y por deshacer el entuerto, que ya dura demasiado y que El Caudillo, teniendo todas las papeletas, no fue capaz de nombrar al Rey Legítimo D. Alfonso y si lo hubiera hecho, ahora tendríamos un gran Rey, trabajador, familiar, educado, bien preparado,  católico, con honor, leal y patriota por los 4 costados:

  1. LUIS ALFONSO DE BORBÓN Y MARTÍNEZ BORDIÚ.

¡VIVA CRISTO REY!

¡VIVA EL REY LEGÍTIMO!

¡ARRIBA ESPAÑA!