El día 26 de Noviembre del año 2021 de nuestro Señor la XXV Promoción de Oficiales de la Academia General Militar del Arma de Infantería, 3ª época, celebraba, con un año de retraso por la pandemia, las Bodas de Oro de su salida como Tenientes.

A la sombra del heroico e internacionalmente mítico Alcázar de Toledo, en el patio granítico de la Academia de Infantería, se reunía una parte importante de aquellos jóvenes Tenientes, ya peinando canas, acompañados de sus familiares y entre ellos, una nueva generación de Españoles, los nietos.

El encuentro uno a uno entre los viejos Soldados fué muy alegre y emotivo con abrazos sinceros y presentación de los familiares.

Recorríamos algunas dependencias recordando nuestro paso entre ellas la galería de medallas militares y la capilla. Los dormitorios ya no son las antiguas naves sino habitaciones.

 

Recibía a la Promoción el Coronel Director, Armada, con unas cálidas palabras resaltando a la fuerza de los  inmutables lazos  morales.

Después de las palabras del Coronel se celebraba la Santa Misa, que daba fuerza a nuestros espíritus, y en ella  se hacía una personal mención y petición por las almas de todos los fallecidos de la Promoción, algunas de cuyas viudas nos acompañaban.

 

Ya en el Patio de Armas, continuaban las risas y abrazos hasta que tocaba formar junto a una compañía de Caballeros Alféreces Cadetes, como lo que un día fuimos.

Entraba la Bandera con los honores de Ordenanza y de nuestro pecho salía con fuerza y emoción un ¡Viva España!

Empezaba el desfile para nuestra individual despedida de la Bandera. Llegados frente a nuestra Bandera de España la miramos con emoción y reiterábamos en silencio nuestro Juramento y dábamos gracias a España y a Dios por todo.

 

A unas palabras acertadas y emotivas del mas antiguo de la Promoción, General de Ejército Coll, sobre el recorrido de acontecimientos durante estos 50 años respondía el Coronel con otras igualmente profundas.

Cantamos el “Ardor Guerrero” sintiendo el corazón henchido de amor patrio después de haber cumplido, con honor, el deber  hacia la Patria

Y llegaba el Toque de Oración y la Ofrenda a los Caídos. Cantamos, jóvenes de espíritu, todos, que la muerte no es el final y mientras nombraban a cada compañero de la Infantería de la XXV caído, emocionados, aparecían en nuestras mentes las imágenes de sus caras.

AllÍ nos encontraremos con quienes nos han precedido en la llegada a la Luz, cuando Dios quiera.

Desfilaban los AlfÉreces Cadetes y rompíamos filas volviendo a los abrazos y saludos. El tiempo corría y faltaba saludar y abrazar a todos y conocer a las familias.

La vida nos ha puesto a prueba en lo personal, en lo familiar y en lo profesional pero seguimos luchando con ilusión y alegría por España. Por una España Unida en la diversidad, Grande en la generosidad y Libre en el pensamiento, en la iniciativa, en la acción legítima. 

España nuestro anhelo es tu grandeza que seas noble y fuerte y por verte temida y honrada contentos tus hijos irán a la muerte.

Una jornada de Amor a España, amistad y compañerismo que despejó esa preocupación compartida por España, por la vida y por el futuro libre y próspero de esas nuevas generaciones que nos siguen pues aun te queda la fiel Infantería que por saber morir sabrá vencer.