Es un sitio arqueológico situado a unos nueve kilómetros al noroeste de Persépolis, en la provincia de Fars, en Irán. Se trata de una necrópolis que contiene un grupo de tumbas de los reyes aqueménidas.

 

De este lugar también la ciencia oficialista dice que son tumbas, como sabemos o tumbas o templos de ahí no salen. Una vez más se las adjudican a unos personajes históricos relevantes que nada tienen que ver con ese lugar. Y una vez más no son capaces de ver que está sin terminar de construir, ni de la textura reblandecida de las rocas, que una vez hace 12.500 años tuvieron una consistencia blanda y después se endurecieron conservando esa forma desde entonces. Pero este lugar también es conocido como la pequeña Petra.