Que nada permanece aquí en la tierra

con gran facilidad se nos olvida.

Que es tránsito esta vida hacia otra vida

la gente de su mente lo destierra.

 

Comete una locura quien se aferra

a este mundo y a él todo lo fía.

Tamaña insensatez nadie la haría

si viese cómo acaba el que así yerra.

 

La vida terrenal es una guerra

contra el mal y el pecado día a día.

No otro es el secreto que ella encierra.

 

Quien deserta de Dios es un suicida

que a vivir junto a Él su alma cierra

y se entrega a Satán, siempre homicida.