Que hoy, cualquier hoy, este día

esté en orden con Dios tu alma

y tu conciencia tranquila. 

Haz lo que deberías

en vez de lamentarte

de no haberlo hecho todavía.

Ama más, no malgastes tu energía

en malos rollos, en estériles vanidades,

en tonterías. 

Que tus pasos no sigan

otro sendero que aquel

que hacia el Cielo te encamina. 

La muerte podría

sorprenderte a la vuelta de la esquina.