En aquel tiempo

los bebés eran descuartizados

en los vientres de sus madres

y eso era aplaudido

como un avance social.

Otras mujeres

“alquilaban sus vientres”

para engendrar hijos que entregaban

a extraños nada más nacer.

En aquel tiempo

los hombres se casaban con hombres

y las mujeres con mujeres

y adoptaban niños

y formaban “familias”

como si fuesen matrimonios normales.

En aquel tiempo

los hombres se mutilaban

su órgano sexual

para “cambiar de sexo”,

pues decían que ellos

eran mujeres en cuerpos de hombre.

También había mujeres

que decían ser hombres

atrapados en cuerpos de mujer

y había hombres y mujeres

que decían ser realmente

animales o plantas.

Todos ellos tenían

apoyo legal

y quien osase denunciar esa locura

era declarado ‒¡terrible estigma!‒

enemigo del progreso.

¿Cómo pudo caer

tan bajo la humanidad

en aquel tiempo?