• Fraga: “O se reforma la Constitución o “alguien” acabará con esta Constitución"
  • “Si se hubiese declarado a tiempo el Estado de Excepción en el País Vasco se habrían evitado cerca de mil muertos”
  • Luis María Anson: “Mientras babean y aplauden al Rey en público la quinta pluma está apuñalando a la Monarquía por la espalda”

 

SÉ que sería presuntuoso por mi parte pensar que el presidente Giscard (a la hora de escribir estas líneas aún sólo es "aspirante") se ha servido de nuestro slogan ("El HERALDO siempre dice la verdad aunque duela") para "rematar" en la recta final a su contrincante el socialista Mitterrand... pero, la verdad es que en el momento cumbre sólo supo decir lo que nosotros venimos diciendo desde aquel mal día en que Suárez subió a la presidencia del Gobierno por designación del Rey. Es decir, que "la verdad siempre duele" y que "los políticos de la izquierda lo soportan todo menos que se les demuestre con hechos que una cosa es lo que dicen para ganar votos y otra lo que hacen cuando ya tienen los votos".

 

Pues bien, nosotros no vamos a ser menos.

Sobre todo cuando España está ya en el abismo y cuando los gritos de "socorro" salen ya hasta de aquellos que ayer, todavía, creían en las buenas intenciones del marxismo y en la Democracia de las libertades.

 

Desde Fraga a Tamames; desde Jiménez de Parga a Óscar Alzaga; desde Abel Hernández a Pilar Urbano; desde el "Diario 16" (que ahora defiende a la policía española) al "ABC"; desde Lorenzo López Sancho a su vecino Cándido… y, sobre todo, desde Emilio Romero a Luis María Ansón (sin duda las dos plumas más brillantes del periodismo español de los últimos años) todos coinciden en señalar lo que "nosotros", humildemente, venimos diciendo desde "El Imparcial" no consensuado con la "camarilla Suárez".

 

¡Que "esto" no marcha y que o se tiene la valentía de dar "un golpe de timón" democrático o serían los militares los que tuviesen que venir a apagar el fuego!

 

¡Que el terrorismo no es terrorismo, sino "guerra abierta" contra el estado, y que detrás de la ETA y del GRAPO está Moscú y el comunismo de siempre! (Como demuestra rotundamente Lidia Falcón en su libro sobre "la matanza de la cafetería Rolando" de la calle del Correo).

 

¡Y que toda la "estrategia" del PSOE y del PCE desde su "reaparición legal" tras la muerte de Franco sólo tiene un objetivo la implantación de una "Democracia popular" al viejo estilo leninista! (O sea: la demolición de la Monarquía parlamentaria y la proclamación de una República Socialista revolucionaria).

 

Más claro el agua.

¡Claro que "la verdad siempre duele"! Aunque, curiosamente, parece ser que a quien más duele es a la propia derecha española… a esa derecha que va como un corderito en línea recta al matadero sin decir ni pío.. o que "por miedo" (¡siempre por miedo!) se mantiene en silencio durante dos minutos a petición de los "responsables políticos" del terrorismo y del caos.

 

Por eso creo que esta vez hay que escuchar a Fraga.

Porque esta vez e1 líder de Alianza Popular se ha olvidado del "consenso" y de su codo a codo con Marcelino Camacho... ¡y ha dicho la verdad! Es decir, lo que el pueblo llano y sencillo piensa sin que nadie le haga caso:

a) Que el Gobierno lo tiene todo perdido, ya que carece de credibilidad (y eso a pesar de los buenos deseos de Calvo Sotelo la otra noche en TVE). 

b) Que no hay más remedio que ir a un Gobierno de emergencia nacional con plenos poderes (¡como aquel de Castelar en la primera República!).

 c) Que, sin paliativos, hay que ir al restablecimiento de la pena de muerte (¡o se reforma la Constitución o "alguien" acabará con "esta" Constitución).

y d) Que, sin paliativos, hay que declarar el estado de excepción en el País Vasco (¡Ay, si eso se hubiera hecho en su momento a lo mejor no habría cerca de mil muertos y luto en tantas familias españolas!).

 

Y por eso creo que hay que leer sin falta el fenomenal artículo de Luis María Ansón en "ABC" (y que usted encontrará en este mismo número del HERALDO) titulado "La quinta pluma". Jamás se había dicho con tanta claridad la verdad de lo que para España significa la presencia de los marxistas. Jamás se había puesto el dedo en la llaga con tanta frialdad y con tanto patriotismo. Jamás nadie había denunciado con tanta claridad lo que los marxistas están haciendo con España y hasta con la Monarquía ("…mientras babean y aplauden al Rey en público la "quinta pluma" está apuñalando a la Monarquía por la espalda").

 

¡Pobre España!

Porque mientras tanto (es decir, mientras los marxistas se preparan para el asalto final al Poder entre la indiferencia de los tontos y el "posibilismo" de los cobardes)… ¡ay, mientras tanto, siguen cayendo los soldados más ilustres de nuestros Ejércitos y están encarcelados aquellos que se expusieron a quebrantar la Ley (que eso lo dirá la Justicia en su día) por resistirse a presenciar cruzados de brazos la llegada de la "Dictadura marxista" que ya se ve venir o el hundimiento de España en el caos y en el terrorismo.

 

Pero, algún día la Historia dirá la última palabra.

 

Algún día la Historia dirá lo que esa viuda, desbordada ya por el dolor y por las lágrimas, le dijo el otro día al Rey en El Pardo:

 

"¿Hasta cuándo, Majestad, hasta cuándo?" 

Y ese día ya no habrá más engaños, ni más consensos, ni más minutos de silencio.

Será el día más glorioso de nuestra Historia.

Será el día que habla la España de la abstención y del asco… (¡porque asco es lo que ya siente la mayoría del pueblo español ante los profesionales de la política!).

En fin, será, democráticamente, el día de LA TERCERA ESPAÑA, de esa España que hoy más que nunca añora la paz y el progreso de Franco, de esa España que ya está hasta las pelotas (¡con perdón!) de unos y de otros, de estos y de aquellos… ¡y que a lo único que aspira es a vivir sin sobresaltos, sin miedo y con dignidad!

(Heraldo Español nº 54, 13 al 19 de mayo de 1981)

 

Nota posterior: Casi impreso ya este artículo sobre la "sorpresa Mitterrand" y la derrota de Giscard, Francia ya tiene un Presidente socialista. O lo que es lo mismo: el pueblo francés ha preferido esta vez la "aventura" socialista a la "corrupción" y el pasteleo centrista. ¡Que aprendan otros… y que aprenda la derecha! Porque el "miedo" ya no basta para detener el avance de la izquierda… una izquierda que en España -no lo duden- sigue siendo marxista.