HOY escribo desde la otra España. Es decir, desde la España que no quiere saber nada de política ni lee periódicos. Desde la España de la rutina que sólo aspira a sobrevivir con o sin democracia.

 Captura_de_pantalla_2021-02-18_a_las_22.09.15

La enfermedad me ha traído a un pueblo de Castilla, no lejos del lugar donde se fraguó la unidad de España... porque aquí cerca están los toros de Guisando... y por aquí pasaron las tropas de Isabel y Fernando.

 

Enfrente tengo la mole de Gredos y una montaña de recuerdos. Está visto que como Bécquer, voy a tener que escribir mis "Cartas desde el dolor". Hay dolores y dolores. A mí no sólo me duele el cuerpo; mi alma está enferma... ¡sí, me duele España! Como a aquel Rey que al morir sólo supo decir que no sentía su muerte, sino la muerte de España.

 

¿Por qué tendrá que existir el dolor?

 

¿Por qué los políticos no vuelven sus ojos a esta gente que pisa las tierras de España? ¿Por qué los caminos de Castilla que antes conducían a la gloria y al honor, hoy se han tornado tristes y oscuros?

 

¿Hacia dónde vamos? 

¿Y otra vez nos hemos de matar los unos a los otros?

 

Estoy leyendo la obra inmensa de José María García Escudero... esa tremenda "Historia política de las dos Españas".

Y apenas sin profundizar en los hechos voy anotando frases que me conmueven.

 

Fue Churchill quien lo dijo:

"Yo fui neutral en aquella contienda. Desde luego no defendía a los comunistas. ¿Cómo había de defenderlos cuando sabía que de haber sido español, ellos nos habrían asesinado a mí y a mi familia y amigos?"

 

Pero, lo que me pone la carne de gallina es la muerte del general López Ochoa. Me resisto a "ver" su cabeza en la pica de aquellos "incontrolados" y trato de imaginar la mirada de aquella gente que presenciaba el paseo de la venganza.

 

¿Por qué tanto odio?

¿Por qué tanta crueldad?

Hoy como ayer y mañana como hoy... y siempre igual.

¿Cuándo es lícito que se subleve el Ejército? se pregunta García Escudero. ¿Puede permitir el Ejército que muera la Patria?

 

"Mi vida es un erial.

Flor que toco se deshoja...

que en mi camino fatal

alguien va sembrando el mal

para que yo lo recoja".

 

Pero ¿quién puede querer el mal de España? ¿Quién puede querer que estos campos de Castilla se transformen en un erial? ... ¿Quién? ... ¿Quién habrá incendiado estos bosques ayer llenos de vida y hoy secos y doloridos?

 

Pero ¿por qué? ¿Por qué quieren que arda España?

¿Por qué han de existir dos Españas?

Por la noche veo la televisión y escucho el canto de los grillos. A cien metros largos corren las aguas del Tiétar.

 

Creo que lo que han hecho los líderes sindicales marxistas es una traición más... ¡no!, no se puede vender a los obreros españoles como ellos los han vendido. Por dos mil cuatrocientos millones de pesetas. Eso sí que ha sido un "golpe". El "golpe" de junio.

Y así pasara a la Historia.

Aquí ya no queda un gramo de honestidad. Todo se vende y todo se compra. Como en el mercado de los mercachifles que es Europa.

Ya no hay religión.

El ansia de Poder ha vencido a la clase política actual. Son esos políticos que tanto hablan en nombre del pueblo sin saber que el pueblo lo que quiere es vivir.

Sí, España se resiste a morir...

 

Pero ¿por qué este dolor? ¿Por qué me duele el alma más que el cuerpo?... ¿Por qué esta enfermedad?

Hoy me han contado que aquí, enneste valle, hace ya unos cuantos años se enfrentaron a muerte los soldados de Franco y los milicianos del Frente Popular. Fue cuando la guerra... aquella guerra salvaje que sembró los campos de España de sangre y de odio.

Y donde ahora mismo escribo creo que estuvieron los maquis.

¡El dolor aprieta mi alma!

Otra vez siento que se nos muere España.

Otra vez siento que ya hemos cruzado la raya de la cordura y que los corazones han dejado de amar.

Otra vez siento a lo lejos las canciones guerreras y los gritos de la pasión... decir ¡Viva España! vuelve a ser una provocación.

¿Será posible la paz?

Unamuno y Ganivet dialogan sobre el porvenir de España y no se ponen de acuerdo.

 

El 23 de febrero sólo fue una escena. Tal vez la primera escena de una tragedia dividida en dos actos. Mientras el destino sigue su curso implacable y mientras los dioses escriben sobre la fatalidad. ¿Por qué? ¿Por qué no se dice toda la verdad de aquella noche fatídica?... ¿Por qué no se puede publicar la famosa lista del gobierno Armada? ¿Es cierto que "allí" estaban Tamames, Solé Tura, Javier Solana, Múgica, Felipe y Paco?... ¿Es cierto que el impulso venía de la Historia?

¡Ah, mi cabeza me da vueltas y el dolor restalla como el rayo!

 El "golpe" de junio ha costado dos mil cuatrocientos millones. ¿Qué harán Marcelino y Nicolás con esos millones?

Sí, me duele España... ¡me duele ver cómo nos engañamos todos a todos!

¿Será este otro verano español?

Unamuno decía que "los veranos españoles son siempre de color rojo". ¿Rojo, azul, verde, naranja...?

La verdad es que otra vez España está siendo víctima de la política. La verdad es que otra vez los políticos nos han arrastrado al precipicio... ¡un paso más y todo será de color rojo!

Sí, me duele España.

Me duele pensar que otra vez nos hayamos equivocado.

Y alguien a lo lejos se ríe... ¡como sólo se ríe cuando llora España!

Es el destino. El destino de un pueblo que no quiere perder su dignidad.

Pero, en la tragedia todo está decidido.