Hoy, 2 de octubre, la Policía Nacional festeja a sus Santos Patronos, los Angeles Custodios, una fecha de gran significado para todos los que integramos la gran familia policial y que venimos celebrando, de forma ininterrumpida, desde 1926 si hacemos excepción, claro está, de los años en los que la “idílica”, “liberal” y “democrática” II República lo prohibió expresamente.

En cuanto al origen de este patronazgo, una aspiración largamente anhelada por los policías españoles, fue necesario aguardar hasta 1926 para que se hiciese realidad.

En enero de aquel año, la Comisión encargada de organizar la fiesta anual de la Policía Gubernativa, compuesta por representantes de los dos Cuerpos integrantes de la Policía Gubernativa -Vigilancia y Seguridad-, dirigió una circular a todas las plantillas instándoles a celebrar con la mayor solemnidad posible la fiesta de ese año, fijada para el 27 de febrero, conmemorativa del 18º aniversario de la promulgación de la Ley Orgánica de la Policía, una ley que, en la práctica, dio origen a la moderna Policía Española.

Fue en ese instante cuando cobró más fuerza la idea de que la Institución policial contase con un Santo Patrón; este proyecto fue expuesto al Director General quien propuso al Santo Ángel de la Guarda, cuya celebración tenía lugar el 1º de marzo y cuya fiesta religiosa había sido instituida en 1608 por el Papa Clemente X.

De inmediato, el Ministro de la Gobernación, Severiano Martínez Anido, elevó, con el apoyo del Vicario General Castrense, Patriarca de las Indias, una solicitud al Papa Pío XI, contando con el apoyo del Nuncio de Su Santidad en España, monseñor Federico Tedeschini, en la que pidió que el Santo Angel de la Guarda fuese declarado Patrón de la Policía Española.

La respuesta no se hizo esperar y el 24 de febrero siguiente el Cardenal Antonio Vico, Obispo de Porto y prefecto de la Sagrada Congregación de Ritos, en Decreto pontificio de esa fecha indicaba que el Santo Pontífice había accedido a lo solicitado:

“Nuestro Santísimo Señor PIO XI, PAPA, tan bondadosamente se ha dignado acceder a las humildes y fervientes súplicas del Iltmo. Cuerpo titulado “La Policía Gubernativa de España” recomendada muy eficazmente por el R.P. Don Federico Tedeschini, Arzobispo de Lepanto y Nuncio Apostólico en España, y presentadas por el infrascrito Cardenal Antonio Vico, Prefecto de la Sagrada Congregación de Ritos, que, en virtud del presente Decreto y con autoridad apostólica, no solo declara patrón del Reino de España al SANTO ANGEL DE LA GUARDA sino que también lo nombra especial custodio y Patrono del precitado Cuerpo “La Policía Gubernativa de España”, debiendo ser venerado con los mismo honores y privilegios litúrgicos, y muy amado con ferviente afecto de piedad y confianza, principalmente por la Dirección y funcionarios del mencionado Cuerpo. No obstando nada en contrario. Día 24 de febrero de 1926. Antonio, Cardenal Vico, Obispo de Porto”. 

El Rey D. Alfonso XIII, a propuesta de la Dirección General de Seguridad dispuso, mediante Real Orden de 31 de marzo de 1926 (Gaceta 7 de abril), que fuera declarado Patrón de los Cuerpos de Vigilancia y Seguridad el Santo Ángel de la Guarda, conmemorándose anualmente el 1º de marzo.

La Real Orden se manifestaba en los siguientes términos:

“Excmo. Sr.

Vista la comunicación de V.E. participando a este Ministerio que, por Decreto de S.S. Pío XI, fecha 24 de febrero próximo pasado, y previo informe del Nuncio Apostólico de S.S. en España, ha sido, a instancia de la Policía Gubernativa, nombrado Patrono de los Cuerpos que la integran el SANTO ANGEL DE LA GUARDA, por si se estima oportuno hacer la correspondiente declaración oficial de Patrono.

S.M. el Rey (q.D.g), a propuesta de esa Dirección General, se ha servido disponer se declare Patrono de los Cuerpos de VIGILANCIA Y SEGURIDAD al Santo Angel de la Guarda.

De R.O. lo digo a V.E. para su conocimiento y efectos subsiguientes.

Madrid, 31 de marzo de 1926. Martínez Anido”.

Pese a no estar todavía sancionado por el Rey, en el año 1926 se celebró ya con toda brillantez esta fiesta patronal. La prensa de Madrid se hizo eco del nuevo patronazgo anunciando que la festividad se celebraría con toda solemnidad el día 1º de marzo y que, tras la función religiosa, S.M. el Rey presidiría un almuerzo de confraternidad contando con la presencia de todos los mandos de la Dirección General y personal de ambos Cuerpos. Llegado el momento el Monarca excusó su presencia, asistiendo el Vicepresidente del Consejo de Ministros, General Martínez Anido, quien presidió el acto que resultó brillante y emotivo y que tuvo continuidad, en todas las plantillas, hasta el advenimiento de la II República que, de forma inexplicable, trató de suprimir todo tipo de actos con vinculación religiosa, dando de esta forma la espalda a una de las tradiciones más fuertemente arraigadas en España.

Nuevamente, a la conclusión de la guerra civil se autorizan las celebraciones de actos religiosos oficiales siendo entonces los Cuerpos General de Policía y de Policía Armada y Tráfico, herederos de los anteriores, los que se ponen bajo la advocación del Santo Angel continuando así con la tradición iniciada en 1926.

En 1978, al crearse los Cuerpos Superior de Policía y de la Policía Nacional, heredan este patronazgo, al igual que en 1986 sucede con el Cuerpo Nacional de Policía.

En 1973, la Iglesia Católica traslada la celebración al 2 de octubre, fecha en la que se celebra actualmente la festividad de los Patronos de la Policía. 

Como Patronos de la Policía Española y protectores del Reino de España, los Angeles Custodios constituyen una fiesta a celebrar por todos.

Por tanto, muchas felicidades a todos.