El Grupo Municipal de Vox hace pública su no participación en la “Propuesta de reconstrucción para la ciudad de Móstoles” que como pacto se propone desde el equipo de gobierno al resto de fuerzas políticas locales. Vox se niega a avalar y dar por buenas y correctas, entre otras, las actuaciones de dicho equipo de gobierno:

No es cierto que “juntos hemos gestionado lo peor de la crisis” y que “continuemos juntos el camino hacia la salida” para lo cual tenemos que hacer un “paréntesis en el tradicional sistema de bandos de Gobierno y oposición”. Con las expresiones de este tipo, que abundan en el texto propuesto, el Gobierno municipal pretende desactivar la labor de oposición, así como conseguir un aprobado consensuado a su gestión de la crisis, blanqueando todas sus actuaciones y omisiones y diluyendo sus responsabilidades al hacernos partícipes de las mismas. Esto es algo inadmisible en una sociedad democrática donde la acción de los gobiernos (municipal, autonómico o nacional) han de rendir la debida cuenta de su gestión y han de someterse a la necesaria crítica de la oposición. Lo contrario solo sucede en los regímenes totalitarios. La falta de información y transparencia se hizo notoria desde los primeros días del confinamiento ya que negaron la actividad política y las reuniones de manera telemática como les habíamos pedido los Grupos y negándose a contestar las preguntas que semanalmente les formulaba nuestro Grupo.

No avalar la fusión y confusión de funciones que se hace en el documento para blanquear, de paso, la acción del Gobierno de España, ya que se citan como si hubieran sido municipales, las acciones propias del ejecutivo: “doblegar la curva fue el primero de los objetivos”, “reducir aún más la propagación”, “hacer descender los contagios”, “frenar la expansión de la epidemia”.

No admitir los mantras del izquierdismo como:

.  La ideología de género que impregna todo el documento y encubre declaraciones descaradamente machistas como nombrar a las mujeres colectivo vulnerable sólo por el hecho de ser mujer (pág. 10). En Vox nunca 2 nos hemos identificado con ese feminismo que justifica la tutela y protección del estado o ayuntamiento hacia las mujeres; las mujeres, en ningún caso, son inferiores y, al igual que los hombres, se valen por sí mismas.

. No admitir su modelo de transición ecológica y emergencia climática, dando por bueno su modelo de ciudad basada en la bicicleta y el peatón, convirtiendo el agrandamiento de aceras en modelo de inversión prioritaria, algo que se demostró ya con el “Plan E” de la época de Zapatero, un clamoroso fracaso.

.  Nos negamos a la imposición de su modelo educativo bajo el epígrafe “Móstoles Ciudad Educadora”. Vox siempre ha creído en la libertad de elección de los padres del modelo educativo que quieren para sus hijos, algo que la izquierda siempre ha negado impidiendo la construcción de un nuevo colegio concertado y negando las ayudas a los alumnos de estos centros, sólo por motivos ideológicos.

.  De la crisis salimos más fuertes. Este es otro de los mantras de esta izquierda que se niega a reconocer una realidad. ¿Quiénes saldrán más fuertes? ¿Los fallecidos y sus familias? ¿Los que han ido al paro y sus familias? ¿Aquellos a quienes la nueva enfermedad ha dejado graves secuelas y sus familias? ¿Los que han perdido su negocio o viven la quiebra de su empresa? Tendrán que aclarar quienes salen fortalecidos de esta crisis.

En cuanto a las medidas concretas propuestas para salir de esta crisis y reactivar la economía, algunas nos parecen un engaño ya que tratan de hacer pasar por problemas nuevos generados por la crisis sanitaria, muchos de los viejos problemas de siempre que nunca han sabido solucionar. Citamos como ejemplo (pág. 22): “agilizar y simplificar trámites administrativos”, esto, como saben todos los ciudadanos era una necesidad antes del Covid-19, durante el Covid-19 y lo seguirá siendo después; y lo mismo se puede decir del resto de medidas que incluye la propuesta.

No admitir las mentiras y contradicciones de algunas medidas como la “adecuación, actualización moratoria o reducción de tributos y tasas municipales susceptibles de ser reducidos”, máxime cuando en el pasado pleno del 25 de junio, el Grupo Municipal de Vox propuso una moción de bonificación al 95% del conocido como impuesto de la plusvalía para evitar que el ayuntamiento se lucrara con la muerte de sus vecinos afectados por la enfermedad y el equipo de gobierno se negó y defendió la necesidad de mantenerlo.

En definitiva, Vox no puede condicionar su acción de oposición suscribiendo un pacto de intenciones, sin medidas económicas concretas que, bajo la apariencia de reactivar la economía y la vida social del municipio apoyando a los que verdaderamente lo necesiten, encierra la aprobación implícita de los postulados ideológicos de la izquierda. No renunciamos a seguir haciendo nuestra labor de oposición por aparecer en una foto o ver nuestro nombre en la portada del documento.