El peligro que tales asociaciones envuelven para la seguridad y tranquilidad del Estado y para la salud espiritual de las almas; de donde se sigue una oposición entre las sociedades y el derecho eclesiástico y, civil ". Entre la Iglesia Católica y la masonería se mantuvieron conversaciones oficiales en los años 1974-1980, por medio de la Conferencia Episcopal Alemana. Después de atento examen, la Iglesia Católica ha constatado que existen contrastes fundamentales e insuperables. En su esencia la masonería no ha cambiado. No es compatible la pertenencia a la Iglesia Católica y al mismo tiempo a la masonería. Las razones son doctrinales:

1. El relativismo y el subjetivismo son convicciones fundamentales en las actitudes masónicas.

2. El concepto masónico de verdad niega rotundamente la posibilidad de un conocimiento objetivo de la verdad.

3. El concepto masónico de religión es formas relativas: todas las religiones suman la expresión validas de la verdad sobre Dios.

4. El concepto masónico del gran arquitecto del Universo es deísta, un Dios que no sería un ser personal. No admite revelación de Dios.

5. El concepto masónico de tolerancia no se refiere solamente a las personas sino también a las ideas.

6. El concepto masónico de que el hombre se perfecciona a si mismo: lo que vale no es la gracia sino la virtud. Esta autorredención no deja lugar para la doctrina cristiana sobre justificación.

7. La pertenencia masónica exige una dedicación y entrega tal, que ya no deja lugar para las exigencias espirituales de la Iglesia.