La clave del tejo se halla en su tronco que es muy grande y desproporcionado. Dicen que es la especie más longeva de Europa. Es fácil encontrar tejos en Cantabria, Asturias, en el Sistema Central, en el Sistema Ibérico y en los Pirineos. Puede vivir hasta 5.000 años; en Asturias hay un ejemplar de 2000 años. Renace de sí mismo y, desde la prehistoria, simboliza la fertilidad eterna.

Es considerado el árbol de la muerte. Presenta alcaloides tóxicos en casi todas las partes del árbol, que pueden provocar la muerte en pocos minutos. Sus flores son de color verde y dan lugar a un fruto rojo. Tanto las hojas como la corteza como su flor son venenosas al contener taxina, una sustancia muy tóxica que produce parada cardíaca.

Pero también es el árbol de la vida, al contener tres elementos utilizados para combatir hasta catorce tipos de cáncer, en especial de ovario y mama. Cuando descubrieron estas propiedades provocó talas indiscriminadas de esta especie. Hoy, por síntesis química de estos tres taxanos: “docetaxel”,”paclitaxel” y “cabacitaxel”, cuya forma comercial es el Taxol, uno de los mejores inhibidores de la división celular que impide la mitosis.

Igualmente es el árbol del conocimiento del bien y el mal (en hebreo, ʕEtz ha-daˈʕat tov va-ra) uno de los dos árboles del Paraíso en la historia del Jardín del Edén (Génesis 2-3), junto con el árbol de la vida.

Sello conocido como de la Tentación, de Mesopotamia (c. siglo XXIII - XXII a.C.), relacionado con la historia de Adán y Eva. Describe el sello dos figuras enfrentadas (hombre y mujer) sentadas a cada lado de un árbol, extendiendo las manos hacia la fruta, mientras que, a sus espaldas aparece una serpiente, que pone de manifiesto el relato del pecado original en los primeros tiempos de Babilonia.

La frase en hebreo: tov V'ra, traducible como el bien y el mal, representa una figura retórica conocida como merismo, un recurso literario que empareja términos opuestos, con el fin de crear un significado general; esta frase "el bien y el mal" implicaría "todo". Equivale a la expresión egipcia malo-bueno, emplea en el sentido de "todo". Entre los griegos lo utiliza Telémaco: "Sé que todas las cosas, las buenas y las malas" (Od.20:309-1, dentro del contexto de la desobediencia a Dios.

Claro que hay que tener presente su significación religiosa. En la tradición judía, el Árbol del Conocimiento y el comer de sus frutos representa el comienzo de la elección del bien y el mal, a la vez. La libre elección existía antes de comer la fruta; el mal existía como una entidad separada de la psique humana, que no estaba en la naturaleza humana. Comer el fruto prohibido cambió todo esto y así nació el hara yeitzer, la inclinación al mal.

Para la teología cristiana, el consumo de la fruta del árbol del conocimiento del bien y del mal fue el pecado original cometido por Eva y por Adán, conocido como la caída del hombre en Génesis 2-3. El árbol debe entenderse como un árbol tanto simbólico como real, similar a Jerusalén, que es tanto una ciudad real como una figura de la Jerusalén celestial.

El Corán no menciona este árbol como del conocimiento del bien y el mal y siempre se refiere simplemente al "árbol". Siguiendo en su mayor parte el relato bíblico, los musulmanes creen que cuando Dios creó a Adán y Eva, les dijo que podían disfrutar de todo en el jardín, pero no de este árbol, y así, Satanás se les apareció y les dijo que la única razón por la que Dios les prohibió comer de ese árbol es porque se convertirían en ángeles o en inmortales.