Ante la inacción de las organizaciones ganaderas, no vaya a ser que les quiten las subvenciones, han tenido que ser los propios ganaderos los que alcen su voz y, todos al unísono, piden la dimisión del ministro de consumo, Alberto Garzón.
Las declaraciones de Garzón al diario británico The Guardian, en las que afirmaba que " España exporta carne de mala calidad procedente de animales maltratados".
Según Marta, estas declaraciones obedecen a un total desconocimiento del sector , califica de " falacia" estas acusaciones, apunta que " las macrogranjas cuentan con los correspondientes permisos de explotación y son inspeccionadas constantemente", además le crítica que " si tiene conocimiento de alguna explotación donde no se cumple con la normativa vigente, lo que debe de hacer es denunciarlo", además puntualiza que " las CCAA tienen transferidas las competencias en materia de bienestar animal", además le insta a que" se ponga el buzo y las botas y se levante a las cinco de la mañana para que sepa el trabajo que tiene la ganadería".