A raíz de la pandemia el miedo y la falta de libertad se ha adueñado de nuestra vida. Nuestra acomodada butaca del primer mundo ha volcado y hemos aterrizado de bruces en la pista de la realidad, tantos años insonorizada contra el alarido de la humanidad doliente. Es un momento para la reflexión, para valorar lo que tenemos y lo efímero que puede ser todo. Nos devora el agujero negro de una crisis económica sideral, sin precedentes. El drama llama a la puerta al compás de una tétrica sinfonía. 

Nuestro colaborador Daniel Canca, licenciado en Ciencias Biomédicas, es una persona apasionada de su profesión y comprometido con los que más sufren. En un principio íba a hacerle una entrevista sobre su labor con los enfermos terminales, con los que ha podido empatizar y a tener experiencias muy intensas, aunque él mismo ha preferido pasarnos primero un vídeo sobre su impactante experiencia en la India. Un reportaje que nos hace ser conscientes de lo que sufre mucha gente en el mundo y nos prepara para afrontar lo que viene con reciedumbre y esperanza, pues por duro que sea no llegará a estos niveles de miseria material.

Se trata de un interesantísimo reportaje de un periodista de El Mundo llamado Javier Martín García, quien nos dejó en un accidente de carretera, sumiéndose en el sueño al volante, para hacernos entender su afán por vivirlo todo como si premonitoriamente supiera que se marcharía pronto, y cuya visión de las cosas ilustra a la perfección.

Su trabajo ilustra a la perfección el voluntariado médico en Calcuta: 150 sensaciones distintas a lo largo del día. El voluntariado ni es fácil, ni es cómodo, ni es limpio, ni es agradable, ni es un paseo de rosas. No está exento de riesgos pero, sin embargo, en el fondo de todo hay algo realmente bonito que hace que nunca te plantees no querer estar aquí.

No se pierdan el impactante vídeo. Las imágenes no siempre son de la mejor calidad técnica, pero el mensaje es tan potente que merece la pena verlo.