El español es la segunda lengua del mundo por número de hablantes nativos: 477 millones, solo por detrás del chino mandarín, lo que representa un 7,8% de la población mundial.  Además, debemos destacar que el español es el idioma oficial de 21 países. Los expertos predicen que para el año 2050 habrá más de 530 millones de hispanohablantes (de los cuales 100 millones estarán viviendo en los Estados Unidos)

Un dato significativo respecto a nuestra lengua es que el "Diccionario normativo" editado por la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española se titula Diccionario de la lengua española.

¿Español o castellano? A pesar de que se consideren términos sinónimos, la voz español resulta más recomendable por diversas y poderosas razones. La primera de ellas responde al uso internacional del término, como se manifiesta en inglés, francés, portugués, alemán o italiano (spanish, espagnol, espanhol, spanischspagnolo, respectivamente); otra razón para pensar que el término español es más apropiado que castellano tiene que ver con que este último también hace referencia al dialecto románico del Reino de Castilla. Por ello, para evitar cualquier posible ambigüedad, se prefiere el uso de español o lengua española para hacer referencia a la lengua común de España y de muchas naciones del continente americano.

Por otra parte, debemos señalar que  la expresión castellano hace referencia al origen de la lengua y español al país que la tomó como oficial y la llevó a diferentes lugares, países o naciones. 

Si hacemos un poco de historia, tras la caída del Imperio romano, el latín que se hablaba en la península ibérica se fue dividiendo en distintos dialectos, a los que se les denominó romances. Al romance hablado en Castilla se le llamó romance castellano, y de ahí se pasó al castellano. La hegemonía de Castilla posibilitó que el castellano se convirtiese en la lengua oficial en todo el territorio.

En cuanto a la lengua española, el  español hace referencia a la procedencia  de España, que a su vez es la evolución de Hispania, el topónimo con el que los romanos llamaban a la península (heredado de los fenicios). 

A estas alturas de nuestra historia, no tendrá que ser necesario destacar la enorme importancia e influencia de nuestra lengua a nivel universal. En la manifestación cultural, podemos sentirnos orgullosos de nuestros escritores: Juan de la Cruz, Teresa de Jesús, Miguel de Cervantes, Lope de Vega, Calderón de la Barca, Benito Pérez Galdós, Azorín, Concha Espina, Federico García Lorca, Vicente Aleixandre, Antonio Buero Vallejo, Juan Ramón Jiménez, Carmen Laforet, Ana María Matute, Miguel Delibes, Camilo José Cela…Y un sinfín de maravillosos narradores, poetas y dramaturgos que han llevado la lengua española a ser aprendida y leída por millones de personas a lo largo del planeta.

Por ello, ¿es necesario el abuso -sí el abuso- de expresiones de marcado sesgo anglicismo que invaden nuestra esfera cotidiana. A continuación, veamos algunos de los ejemplos más significativos.

Online: En línea (referido a internet)

Smartphone:  Teléfono inteligente.

Password: Contraseña, especialmente digital.

Feedback: Respuestas, comentarios o sugerencias.

Fake: Falso, no genuino.

Gay: Persona homosexual.

Business.Clase preferente.

Hacker: Pirata informático.

Pen drive: Unidad de almacenamiento de datos externos.

Junior: Joven

Actually: La realidad

Word: Palabra

Barman: Camarero

Flash: Veloz

Hobby: Pasatiempo

Show: Espectáculo

Game: Juego

Newsletter: Boletín informativo

Music: Música

Chat: Charla

O.K.: De acuerdo

E-Mail: Correo electrónico

Selfie: Autofoto

Briefing: Informe

Overbooking: Venta de más plazas de las disponibles

Happy: Feliz

Community manager: Administrador de comunidades (internet)

Closed: Cerrado

Spam: Mensaje basura

Celebrity: Celebridad

Cloud: Nube

Light: Ligero

Ebook: Libro electrónico

Trendy: De moda

Affair: Aventura fuera del matrimonio (o pareja)

 

Es preciso que seamos más conscientes de la importancia del empleo más adecuado de nuestro idioma. Hay que mantenernos más firmes ante expresiones que nada aportan a nuestro día a día, y que nada enriquecen nuestro vocabulario. Es cierto que los medios de comunicación tienen una responsabilidad directa; pero somos nosotros -en última instancia- quienes debemos marcar los límites. Es sinónimo de inteligencia proteger nuestra cultura; el idioma es la expresión más vital y esencial de identidad colectiva.

Sí a la defensa del español ante injustificadas expresiones ajenas a nuestra lengua común; sí a su correcto empleo en todo el territorio nacional.