Las alcaldías de El Vellón, Catalina Llorente, El Molar, Yolanda Sanz, y Pedrezuela, Rafael Turnes, se reunieron el pasado 21 de octubre con el delegado del Gobierno en la Comunidad de Madrid, José Manuel Franco Pardo, en su sede para solicitarle su colaboración y apoyo para que el puesto de la Guardia Civil de El Molar cuente con los medios materiales y humanos necesarios para realizar su trabajo y atender las 24 horas a las cerca de 20.000 personas censadas (a la que habría que sumar la población flotante) que viven en  los tres municipios.

El delegado de Gobierno se ha comprometido a hacer las gestiones necesarias, dentro de sus posibilidades, para apoyar esta reivindicación y que se refuerce dicho puesto. Aunque el índice de criminalidad de la zona está en la mitad de la media de la región, la reapertura por las tardes del puesto redundaría en un mejor servicio para la ciudadanía que ahora tiene que desplazarse a San Agustín de Guadalix, después de las 14 horas, para cualquier denuncia.

Los tres municipios transmitieron al delegado que, aun que no están en las mejores condiciones, el puesto de El Molar hace una excelente labor y colabora en todo lo que puede para garantizar la seguridad de la zona. De hecho el objetivo de estas demandas es que puedan prestar servicio en mejores condiciones. En ningún momento se ha cuestionado el trabajo de los agentes, que hacen un esfuerzo diario para cumplir con sus cometidos. Un esfuerzo que es valorado y agradecido por los tres Ayuntamientos, más si cabe sabiendo que no siempre cuentan con los recursos que necesitan.

 

Esta reunión se produce después de la Junta de Seguridad celebrada el pasado 7 de octubre, en la que las tres alcaldías reclamaron de forma conjunta, como vienen haciendo desde 2017, que se recupere el horario de tarde y de noche para formular denuncias en dicho puesto, además de solicitar más patrullas para los tres municipios. Entre las reivindicaciones, también se le ha pedido que se mejoren las instalaciones, así como los medios materiales y personales con los que cuentan.

Mientras que en el año 2000 había 24 agentes para una población censada en unos 6.500 habitantes entre los tres municipios, actualmente hay 20 efectivos para cubrir un área de unos 115 kilómetros cuadrados y atender en torno a 20.000 personas, más la población flotante, que se ha incrementado especialmente este año a raíz de la crisis sanitaria generada por el Covid-19.

A ello se une que en septiembre de 2017 se activó el cierre del cuartel de la Guardia Civil por las tardes de manera temporal y tres años después aún no se ha reabierto, manteniendo solo la atención por las mañanas.