Me han dicho que ya no puedo
en lugar de mascarilla
cubrirme con un pañuelo.
¡Yo que estaba tan contento
con mi look de bandolero!

Me han dicho que desde ya
llevar mascarilla debo
en los recintos cerrados,
así que en el Carrefour
ese artilugio he comprado
por unos pocos centavos.

Ahora en vez de bandolero
más parezco un enfermero
o un perro con un bozal,
con lo horriblemente mal
que un bozal le sienta a un perro.

Lo cierto es que infunde miedo,
y aquí me pongo severo,
la imagen de un pueblo entero
con el rostro amordazado.
¿No será que so pretexto
de virus nos han impuesto
un acatamiento ciego
a un Gobierno que nos quiere
sumisos y acongojados?