Que ahora ya hay ranking de casi todo es una obviedad. Pero aparecer entre los cinco primeros puestos de la afama lista 50Top de las mejores pizzas, no es cuestión de suerte, sino de mucho arte y años de prestigio en la materia.

El plato mundial italiano, firma de la catalana Sartoria Panatieri, es decir, Rafa Panatieri y su alter ego con la masa, Jorge Sastre, entran así, con su particular creación, en el Olimpo de las mejores de Europa, Italia concurre aparte, de las 50 que compiten y conforman el listado del presente año, celebrado en la ciudad del Duomo.

Pero… ¿qué tiene que la hace tan espectacular? Pues hablando claro, la vuelta al origen.  Basic concept. A lo básico y su from farmto pizza,  lejos de florituras. Con un base selecta de autenticidad.  Y el respeto absoluto por “el producto de primera calidad” que es lo que ha encandilado al prestigioso jurado, de talla mundial, que como siempre, en esto de juzgar, lo ha tenido harto difícil, pero ha otorgado esta quinta posición, tras Francia, Inglaterra o Dinamarca que sabe a gloria, a los dos jóvenes restauradores, campeones de volteo.

Premiados, por partida doble, con el especial Pizza of the year 2022  Latteria Sorrentina Awards,  gracias a su propuesta elaborada con anchoas del Cantábrico, tomate, escarola y pué de aceitunas Kalama. Con la renovación del compromiso de Alta  Sostenibilidad ambiental Forno Verde/Green Over.

Un posicionamiento a nivel mundial el 50Top Pizza que se actualiza anualmente y, les catapulta directamente, por derecho, a las mejores 100 pizzerías del mundo,  a celebrar en breve en Napolés, cuna natal, gracias a sus inspectores anónimos, que no solo valoran la composición final y su calidad, sino también la atención prestada hacía el cliente, con las mejores muestras de esta insignia made in Italy y del resto del planeta porque esto ya es casi patrimonio inmaterial de la Humanidad, ¿dónde no hay pizza? Y es que pizzas y maneras de hacerla hay por doquier, pero de calidad, real y con el auténtico sabor a genuino, muy pocas.  Aunque desde ya podemos decir que también estamos a la cabeza.

“La única pena es no haber tenido en el certamen pizzeros ucranianos”, como señalaron algunos de los directores del certamen que expresan su “compromiso de pensamiento, cercanía y solidaridad” con ellos.