César Alcalá Giménez da Costa es un prestigioso historiador, político y escritor español, especializado en la historia del carlismo y la guerra civil y otros muchos temas relacionados con la historia de España. Colabora en revistas como Actas, Revista del Vallès, e-noticies.com, La Razón, COPE, Economía Digital, El Catalán. Ha colaborado en el Diccionario biográfico español de la Real Academia de la Historia. En esta entrevista nos habla brevemente de su trayectoria y lo que supone para el colaborar en El Correo de España.

¿Como valora la labor de El Correo de España y qué supone para usted colaborar en este medio?

Para mí es un honor poder formar parte de este diario. En momentos como el que vivimos a nivel nacional es muy importante que la gente esté informada. Ha llegado un momento en el que, los periódicos de toda la vida, han dado paso a otros no tan mediáticos, pero que informan mucho mejor y son más cercanos a los lectores. La gente quiere informarse, saber lo que ocurre y se alejan de panfletos sectarios. Cada día más la gente esta buscando medios de comunicación en los que se sienta cómodo. Y las nuevas tecnologías nos lo permiten.

Usted viene de medios importantes como Cope, La Razón, ¿quizá en El Correo de España pueda tener más libertad para salirse de lo políticamente correcto?

Siempre he podido expresarme con libertad. A lo largo de los años sólo una vez me han vetado un artículo de opinión “porque no se acomodaba a la editorial del periódico”. Es fundamental, cuando uno escribe, poder opinar en libertad. Espero tener la misma libertad en El Correo de España que en otros medios porque la libertad de prensa es un derecho, aunque algunos partidos nos la quieran arrebatar.

Usted es un prestigioso historiador especializado en la historia del carlismo, el Frente Popular en la II República etc. ¿Hasta qué punto es importante que los digitales cuenten con colaboradores especializados en historia y en distintas disciplinas?

Es muy importante dar a conocer nuestra historia reciente. Desgraciadamente tenemos la tendencia a olvidarla, por no decir que no se estudia en los colegios. También hay que explicarla porque, por ejemplo, en algunas regiones la están tergiversando. Y me refiero a Cataluña. Ahí los libros escolares han sido manipulados para que los alumnos estudien lo que ellos quieren. Y los jóvenes de hoy serán incultos en el futuro. La historia es la que es y no la que nos gustaría que hubiera sido. La realidad es esta. Nos guste o no debemos explicar la verdad de forma amena. Y lo cierto es que la gente cada vez está más interesada en conocer lo que ocurrió. En un medio digital es muy fácil leer un artículo interesante. Quizás ese artículo le lleve a comprar un libro y profundizar sobre el tema. Es muy importante dar a conocer nuestra historia y un medio digital como este hace una gran labor al respecto.

Su obra es muy valorada, ¿hasta qué punto está orgulloso de haberse podido dedicar a estudiar a fondo la historia de España?

No se si debería decirse orgullo. La verdad es que es un vicio. A mí me preocupa mucho que a nuestros jóvenes no les interese lo que pasó en su país hace 50 o 100 años. El desconocimiento me ayudó a investigar y a escribir sobre eso. También he tenido la suerte de conocer a personas muy interesantes. Por ejemplo familiares de personas asesinadas durante la guerra civil. Conocer la historia sirve para comprender lo que está sucediendo hoy en día. No hay nada inventado. Los hechos se repiten, porque todo está inventado. Y si tienes ese conocimiento puedes analizar la realidad de hoy en día.

Háblenos un poco de su nuevo libro con la editorial SND.

Contesto la pregunta enlazando la pregunta anterior. Si se conoce la historia uno puede comprender lo que pasa hoy en día. En este caso, el libro analizará una serie de hechos que se han producido a lo largo de los años en Cataluña. Estos son fundamentales para comprender la actual realidad de Cataluña. Puigdemont o Torra no han inventado nada. No hacen nada nuevo. Repiten inputs que han pasado de padres a hijos desde hace siglos. Permítame que le cite una frase de un gran historiador catalán, defenestrado por los independentistas, llamado Jaume Vicens Vives. Decía: “Las alteraciones subversivas las atribuimos a la perversidad de elementos extraños, que desde dentro o fuera hacen cuanto pueden por combatirnos y destruirnos”. Esto lo escribió en 1954.

Si se da cuenta los discursos de Puigdemont y Torra están estructurados bajo estos parámetros. Frases como “España nos roba”, “Una Cataluña independiente sería mejor” … forman parte de una quimera. Y como esta o es mentira o no se cumple, siempre hay alguien subversivo que quiere combatir y destruir Cataluña. Y esta frase se ha repetido desde hace 700 años. De eso irá el libro, de explicar que, por mucho que vendan que el catalán es un hombre de seny, la cruda realidad es que actúa con rauxa.

Igualmente, como hemos dicho, tiene una amplia experiencia en importantes medios a nivel nacional, ¿cómo ha compaginado la faceta periodística con la de historiador?

No es complicado. Al menos a mí no me lo ha parecido. A parte de todo esto soy copropietario de un medio de comunicación comarcal llamado Revista Digital del Valles. El día es lo suficientemente largo para hacer muchas cosas. Solo tienes que distribuirte las horas. Eso sí, a veces uno no duerme tanto como quisiera. Considero que si a uno le gusta lo que hace, es muy fácil compaginarlo todo. No es un sacrificio.

Por último con el mono tema del covid, la gente se ha olvidado del gravísimo conflicto de una Cataluña en rebeldía. Como catalán, ¿hasta qué punto le duele la deriva que ha tomado el asunto?

Como le decía anteriormente es un mono tema desde hace mucho tiempo. Cada cierto tiempo aparece un iluminado que considera la independencia como una victoria propia y la tiene como bandera. Despierta apolillados mantras. Se convierte en el líder de una quimera y, con el paso de los días, sus seguidores empiezan a darle la espalda. Ellos saben que es una quimera, que nunca ocurrirá, porque se inventaron que Cataluña era un país independiente de España. Han montado un relato basado en la mentira y tiene un corto recorrido. El problema es que desde la Renaixença el tema se ha repetido. A veces surgen hiperventilados como Macià, Companys o Puigdemont. A veces salen algunos con un poco más de seny como Tarradellas o Pujol. Pero en el fondo solo buscan su propio beneficio. Estos personajes tienen un rasgo en común: son egoístas con todos los demás. Buscan su propio beneficio y les importa muy poco lo que le pueda ocurrir a los catalanes.

Como historiador, ¿vislumbra que se desinflará el proceso y vuelva a imperar el seny en Cataluña o más bien todo lo contrario?

El proceso se está deshinchando. No lo parece porque, de vez en cuando, aparecen proclamas y parece que vuelve. Pero no es así. La mayoría de la gente está hastiada. Se han cansado. Y es lógico. Cuando estuvo en su apogeo, en 2017, no hicieron nada. No avanzaron ni un solo paso. Lo único que consiguieron es ir a la cárcel o huir al extranjero. Esa fue su gran victoria. La gente se cansa. Es cierto que hay algunos que son muy “cafeteros”. Estos saldrán el 11 de septiembre, lanzarán proclamas, saltarán, bailarán… pero son los menos. Los de siempre. Fíjese, el compositor Rossend Llates comentó que “nos dimos cuenta de que los catalanes que seguíamos de verdad el movimiento catalán no pasábamos de ser cuatro gatos”. Y el periodista Graziel añade que “en total 2.000 catalanes -1.500 barceloneses y 500 de comarcas-”. Hoy en día hacen mucho ruido, pero siguen siendo cuatro gatos.