Llegó la gran apostasía.

La han traído los pastores,

no ateos ni masones,

sino miembros de la clerecía.

Son apóstoles de la herejía

los mismos prelados

que adoran ídolos paganos

en el sínodo de la Amazonía.

De los autores de estas fechorías

todos conocéis los nombres.

Francisco es el principal de los felones,

Sumo Pontífice de la idolatría.