Un cordial saludo a los lectores de El Correo de España, soy Miguel Frontera, un empresario del gremio de la hostelería que desde hace algunos meses estoy muy activo en las protestas frente al chalet que tienen en Galapagar el vicepresidente segundo del gobierno, Pablo Iglesias y de la ministra de igual-da, Irene Montero.
 
Gracias a este medio empiezo una sección en esta página llamada "La Última Frontera". En esta sección daré a conocer la última hora de nuestras actividades relacionadas con nuestras protestas en Galapagar y todo lo concerniente a las mismas. Os iré informando puntualmente.
 
En este primer artículo os hablaré de las numerosas multas que nos han puesto, injustamente a nuestro parecer, a la gente que protestamos de manera pacífica y no violenta frente a la casa del individuo en cuestión. Hemos recibido en torno a 90 multas, en mi caso ya he recibido 7 y tengo conocimiento de que voy a recibir bastantes más y otros compañeros que acuden a las protestas tienen algunos cinco o seis multas cada uno. Las multas que nos ponen son por una supuesta desobediencia. Os puedo poner como ejemplo una multa que me pusieron acusandome de alterar el orden público y desobedecer a un agente de la autoridad, mi supuesta desobediencia fue tener puesto el himno de España sonando en mi teléfono móvil y tener el teléfono móvil metido en el bolsillo del pantalón.
 
El agente (en este caso de la policía Nacional) me dijo que si no lo apagaba me multaria, yo le pregunté que si estaba prohibido tener el himno de España sonando en el teléfono móvil y me dijo que eso podía ser un motivo de multa por alterar el orden público, entonces le dije que adelante que si eso era alterar el orden público que estaba dispuesto a que me multara, y así lo hizo. Estos atropellos que estamos sufriendo no nos parecen normales ya que intentan ejercer sobre nosotros una intimidación totalmente injustificada. No tenemos los mismos derechos que el resto de ciudadanos que pasean por la urbanización por el simple hecho de que nos identifican como gente que va a protestar y nos intentan impedir el paso, a veces, simplemente por llevar la bandera de España ya que de esa manera nos identifican muchos de nosotros.
 
Por otro lado la Guardia Civil no está ahí 24 horas ellos suelen ponerse a partir de las 6 de la tarde por lo que, si vamos por la mañana o a mediodía si podemos pasar, algo que la verdad no entiendo a qué viene que podamos pasar a mediodía y no a partir de las 6 de la tarde, aunque supongo que eso será porque a esas horas no se encuentra en su domicilio el vicepresidente bolivariano ni la ministra de igual-da. dentro de muy poco empezaremos a denunciar estas injusticias os mantendremos informados.