Los Picos de Europa son un macizo montañoso localizado en el norte de España que pertenece a la parte central de la cordillera Cantábrica. Aunque no muy extenso, su cercanía al mar hace que sea pródigo en accidentes geográficos de gran interés. En la actualidad el parque nacional de los Picos de Europa constituye el segundo parque nacional más visitado de España, después del parque nacional del Teide (Tenerife)

 

Esta formación caliza se extiende por AsturiasLeón y Cantabria, y en ella destacan sus alturas, en muchos casos por encima de los 2500 m s. n. m., por lo cerca que se encuentran del mar Cantábrico, pues en su punto más septentrional apenas distan 15 kilómetros del mar. Geográficamente los Picos de Europa se encuentran en la línea de la cordillera Cantábrica, si bien son considerados como una unidad independiente de esta por su formación más reciente. Ocupan una superficie total de 67.455 hectáreas repartidas entre las tres provincias

Los Picos de Europa están divididos en tres macizos: el macizo Occidental o Cornión, el macizo Central o de los Urrieles, y el macizo Oriental o de Ándara.

  

Las mayores alturas se encuentran en el macizo de los Urrieles, que pasa por ser el más agreste de los tres, pues catorce de sus cimas superan los 2600 m de altitud, con la Torre Cerredo, de 2650 m, como techo de estas montañas y tercer máximo de toda la península ibérica, después de Sierra Nevada y los Pirineos. Otra montaña que forma parte de este macizo es el Picu Urriellu o Naranjo de Bulnes, de gran importancia histórica en el alpinismo español. Fue conquistado por primera vez el 5 de agosto de 1904, por Pedro Pidal, marqués de Villaviciosa, y su compañero de cordada y guía Gregorio Pérez Demaría el cainejo, pastor natural de Caín de Valdeón, ascensión que se considera como el nacimiento del alpinismo en España.

 


En el macizo Occidental o Cornión, llamado así por la forma de cuerno que ofrece su silueta al ser visto desde el oeste, destaca la Peña Santa, que con sus 2596 m de altitud supera en 110 m a la siguiente cima de este macizo, la Torre de Santa María o Torre Santa de Enol. Por estas dos montañas, la Peña Santa y la Torre Santa, este macizo se conoce asimismo como el de las Peñas Santas.

El macizo Oriental, también llamado de Ándara por estar en él el circo del mismo nombre, es el más modesto de los tres, tanto en altura (su techo, la Morra de Lechugales, alcanza los 2444 m de altitud) como en verticalidades.

 

 

 El Naranjo de Bulnes (en asturiano Picu Urriellu) es un pico calizo de origen paleozoico situado en el Macizo de los Urrieles en los Picos de Europa, en Asturias (España). Administrativamente, el Naranjo de Bulnes se encuentra situado en el concejo asturiano de Cabrales y dentro del parque nacional de Picos de Europa.

Tiene una altitud de 2519 m y, aunque no se trate del pico más alto de la cordillera Cantábrica, puede ser considerado como uno de sus montes más conocidos, así como una de las cumbres emblemáticas de España. Destaca desde el punto de vista de la escalada en grandes paredes, especialmente por los 550 metros de pared vertical de su cara oeste. En su base se encuentra la Vega de Urriellu, un valle de origen glaciar cuaternario.

 

 



En el macizo Central encontramos las cumbres más elevadas de la Cordillera Cantábrica en los escarpados Urrieles, donde se eleva la más emblemática referencia de Los Picos de Europa: la inmensa belleza del Naranjo de Bulnes o Picu Urriellu. Sus 2.519 metros de complicada orografía no han evitado la instalación humana, siendo famoso el pueblo de Bulnes. Hasta el año 2001, únicamente se podía acceder por un estrecho y escarpado sendero en la montaña. Desde entonces, el aceso es más sencillo gracias al funicular que atraviesa la montaña desde la localidad de Poncebos.

Al este de los Urrieles se encuentra el macizo Oriental, el Andara, el más pequeño de perfil más suave, cuya cima más alta se encuentra en la Morra de Lechugales con 2.400 metros de altura. El más occidental de los tres macizos es el de los Picos del Cornión, cercano al Real Sitio de Covadonga, destino de peregrinación religiosa de miles de personas al año. Allí los lagos Enol y Ercina reflejan las altivas montañas donde se gestó la legendaria historia de Asturias.

 

En la misma cueva de Covadonga se puede disfrutar de la huella omnipresente del proceso kárstico de los Picos, en la fotográfica surgencia del río Orandi, bajo la imagen de la Virgen. Entre los Urrieles y el Cornión, separando de sur a norte los macizos Central y Occidental, discurre el río Cares, cuyas cristalinas aguas azotan con bravura todo su recorrido. De las hermosas cumbres del macizo Occidental, destaca La Peña Santa de Castilla, con 2.596 metros. En su camino encontramos el Mirador de Ordiales, donde un desplome de casi 1.000 metros cae hasta el valle, impresionando a todo el que lo visita.

En el Parque Nacional de Picos de Europa todo tipo de mascotas deben llevarse adecuadamente controladas por su dueño (atrailladas, es decir, sujetas mediante correa), excepto guardianes de rebaños y perros guía, toda vez que el Parque Nacional es zona de régimen cinegético especial y, por otra parte y dada la abundancia de ganado en determinadas épocas del año, deben evitarse las molestias al mismo.

 Las cumbres más altas de la Cordillera Cantábrica se encuentran en este paraje donde se gestó la legendaria historia de Asturias.

Distintos plegamientos y glaciaciones han conformado un tortuoso paisaje modelado por el hielo y el efecto de las aguas sobre la piedra caliza, formando un grandioso karst de montaña. Los tres macizos principales de esta maravilla natural se ven limitados por profundos valles y gargantas, aparecidos ante el paso erosionador de las afiladas lenguas de hielo de los glaciares y de la fuerza de las aguas de los ríos que, aún hoy, siguen modelando a su gusto la piedra, disolviendo la caliza.

La Reserva de la Biosfera de Picos de Europa y Parque Nacional del mismo nombre, está formada por los municipios de AmievaCabralesCangas de OnísOnís y Peñamellera Baja. Hay una pequeña zona del municipio de Peñamellera Alta que forma también parte del Parque Nacional aunque no de la Reserva de la Biosfera, esto es debido a que la ampliación del Parque Nacional fue posterior a la declaración de Reserva de la Biosfera.

Los ríos Dobra, afluente del Sella, y Deva flanquean los montes al oeste y al este de la cordillera, siendo el Cares y su afluente el Duje los encargados de distribuir el parque en sus tres macizos.

 

 



Algunos historiadores han llegado a identificar los Picos de Europa con el legendario monte Vindio en el que, según el cronista Lucio Anneo Floro, los cántabros se refugiaron de las legiones romanas y donde pensaban que «habían de subir las olas del mar antes que las armas de Roma»​

En la Ora Marítima, una obra de Rufo Festo Avieno que recoge el Periplo massaliota del 530 a. C., ya se describe cómo los navegantes que pasaban por la costa cantábrica hacia Bretaña distinguían estos montes.



En el año 1530 el historiador Lucio Marineo Sículo las denominó ya Rupes Europae.[cita requerida] Ambrosio Morales, cronista de Felipe II, las cita en 1572 como Montañas de Europa.[cita requerida] Fray Prudencio de Sandoval, en 1601, las llama Peñas o Sierras de Europa,[cita requerida] al igual que el portugués Rodrigo Méndez Silva,[cita requerida] el benedictino Gregorio de Argaiz,[cita requerida] el jesuita Luis Alfonso de Carballo[cita requerida] y el también monje benedictino Francisco de la Sota.



Existen numerosas teorías sobre por qué recibieron su nombre los Picos de Europa. Tradicionalmente se ha asociado el origen de su toponimia al hecho de que supuestamente era la primera tierra europea que los navegantes divisaban al venir de América, aunque este supuesto no es compartido por muchos estudiosos.

Otras hipótesis sugieren que la denominación viene por la sorpresa que para los visitantes de la península ibérica suponía encontrar estos enérgicos farallones calizos en los confines de Europa, o que fue acuñada por los peregrinos centroeuropeos que hacían el Camino de Santiago, que habrían llamado así a estas montañas por su parecido con los Alpes.

Sea como fuere, la realidad es que se desconoce a ciencia cierta la razón, máxime si se tiene en cuenta que los habitantes de las comarcas próximas las llaman simplemente Picos.


 

Los lagos de Covadonga son dos pequeños lagos, el Enol y el Ercina, de origen glaciar situados en la parte asturiana del parque nacional de los Picos de Europa, en el macizo occidental de dicha cadena montañosa. Existe un tercer lago, el Bricial, que solo tiene agua durante el deshielo, pero también pertenece al conjunto.

Se sitúan en el concejo de Cangas de Onís y se accede a ellos a través de una carretera de 14,5 km que nace en el Real Sitio de Covadonga para llegar en primer lugar al lago Enol, incluyendo también una pequeña carretera que les llevaría hasta el Lago Ercina. Su frecuente uso desde 1983 como final de etapa en la Vuelta ciclista a España ha popularizado internacionalmente el paraje.

 

La afluencia masiva de turistas, sobre todo aficionados al ciclismo, ha obligado a limitar el desarrollo de pruebas ciclistas en el entorno de Los Lagos. No obstante, la zona cuenta con una infraestructura turística.

La excesiva afluencia de visitas, en especial en temporada alta, también ha supuesto que el acceso en coche a los Lagos esté restringido, pudiendo acceder únicamente utilizando el transporte público habilitado para ello. Los vehículos particulares solo pueden circular a primera hora de la mañana (antes de las 8:30 h) y a última de la tarde (a partir de las 20:00 h). En temporada baja, no hay rectricciones de acceso con vehículo particular.

En las proximidades del lago Ercina, en Buferrera, hasta 1979 se explotaron minas de hierro, manganeso y mercurio. Las personas que visitan dicho paraje tienen a su disposición un aparcamiento "aparcamiento de Buferrera", un centro de visitantes, un refugio y dos bares restaurante para su disfrute.

El santuario de Covadonga en Asturias, fue incluso antes de que embelesara el cristianismo, las tierras del norte de España, un lugar sagrado por las gentes que aquí vivían. La batalla que hubo allí en el año 722, dirigida por Pelayo, supuso la Reconquista de la Península Ibérica y el génesis fundacional, del futuro estado español ¿Conoces esta historia? ¿Es cierta del todo?