Estefanía Aguirre Wachter es una joven periodista que tiene ya una importante trayectoria como reportera internacional, siendo corresponsal en Roma para prestigiosos medios. Creció en los Estados Unidos con su familia. A los 13 años pasaron dos años en Alemania, tres en España y luego se trasladaron al Reino Unido, donde obtuvo una licenciatura y un máster, ambos en periodismo. A continuación hizo una diplomatura en árabe en la School of African and Oriental Studies, University of London. Seguidamente pasó tres meses en Bruselas cubriendo una baja de paternidad en el communications bureau de Caritas Europa. Estando allí Eternal Word Television Network (EWTN) y Catholic News Agency (CNA) le ofrecieron trabajar con ellos en Roma, como corresponsal en el Vaticano. En 2015 pasó a ser redactora jefe en la sede central mundial (Casa General) de los Hermanos Maristas en Roma. En 2019, decidió volver a España para instalarse aquí permanentemente. Es bilingüe nativa en inglés y español, domina el italiano y habla bastante bien alemán y árabe. Sus áreas de intereses son la geopolítica y el catolicismo.

En esta entrevista nos habla de su vida profesional y de su incorporación a El Correo de España.

¿Por qué decidió estudiar periodismo?

Justo antes de estudiar periodismo estaba formándome como bailarina profesional de ballet ensayando cuatro horas diarias. Estando en Madrid, me formé en la escuela de Carmen Roche, la exmujer del bailarín Víctor Ullate. Sin embargo, estaba indecisa si dedicarme a la danza o al periodismo. En enero de 2004 viajé tres semanas a la India y la extrema pobreza que vi allí fue un golpe muy duro. No entendía por qué nunca se llegarían a contar las historias trágicas de tantísimas personas y sin embargo sí las de muchos famosos superficiales. Deseaba justicia y aportar mi granito de arena. La Santa Madre Teresa de Calcuta dijo “a veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota”.

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De moderadora en el congreso internacional “Ecclesia in America” en el Aula Paolo VI en el Vaticano.

¿Y por qué quiso especializarse en el periodismo religioso?

Al terminar mi carrera y mi máster en periodismo en Inglaterra decidí profundizar mis conocimientos de árabe en la School of Oriental and African Studies de Londres. Ya había estudiado ese idioma de adolescente y lo quería mejorar para ser corresponsal de guerra en Oriente Medio. Me indignaba que Estados Unidos continuara durante muchos años ocupando Iraq tras su invasión ilegítima con la excusa de las supuestas “armas de destrucción masiva”. Tenía interés de trabajar in situ para denunciarlo con más conocimiento de causa.

Durante ese año viví en una residencia católica en el barrio de South Kensington. Allí tuve una experiencia de Dios inesperada. Pasé de ser una persona criada en el catolicismo a una católica por experiencia vivida. Fue entonces que decidí cambiar radicalmente el enfoque de mi carrera. Vi que el verdadero drama en este mundo es no conocer el amor de Dios y quise especializarme en noticias católicas para darlo a conocer. Quizás mi madre le rezó mucho a la Virgen para que no acabase yéndome al Oriente Medio. No se si algún día me lo confesará.

Pero también le interesa mucho la política, algo de lo que no podemos estar ajenos.

Efectivamente, la política es la base de nuestra sociedad. Veo mucha pasividad entre los jóvenes españoles y es una pena. Muchos santos fueron políticos como por ejemplo santo Tomás Moro o la venerable Reina Isabel la Católica. A San Maximiliano Kolbe también le interesaba la política y lo prefiero como patrón de periodistas a San Francisco de Sales, aunque los dos lo sean oficialmente.

Tiene una amplia experiencia en medios, al dominar varios idiomas.

Es verdad que los idiomas me han abierto muchas puertas como periodista. Es una herramienta más que te permite acceder a más información con más rapidez. Además, no es lo mismo entrevistar a alguien en inglés, por ejemplo, que en su idioma materno. La gente se abre mucho más cuando se expresa en su lengua nativa.

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Produciendo para EWTN.

¿Qué supuso para usted estar de corresponsal de EWTN en Roma?

Significó renunciar por varios años a estar cerca de mi familia, pero fue una experiencia única y muy enriquecedora que me permitió aprender mucho tanto a nivel personal como profesional. Los vaticanistas son periodistas de alto nivel, pero no dejan de ser personas con sus virtudes y defectos. Lógicamente también hay cotilleo. Es un mundo especial: o encajas o no encajas.

Además, estando en el corazón de la Iglesia, percibía una batalla espiritual fuerte en mi entorno que no se puede describir con palabras. Sin embargo, sirvió para reforzar mi fe.

¿Cómo valora la labor de El Correo de España?

El Correo de España es un medio que parece querer ser fiel a la Verdad más que al sensacionalismo, aunque esto puede tener consecuencias peligrosas. Esto es importante ya que las circunstancias actuales parecen indicar que podría haber pronto un aumento de censura. También he observado que El Correo de España tiene la valentía de publicar colaboraciones de personas de alto perfil, cuyas denuncias no serían aceptadas en otros portales porque ¡está prohibido decir la Verdad! Por ejemplo, tengo entendido que a El Correo le han censurado su página de Facebook.

¿Qué supone para usted colaborar en este medio?

Supone una oportunidad más para poderme expresar siendo fiel a la Verdad y continuar perfeccionándome profesionalmente. Quiero contribuir a que la gente despierte de su sopor para evitar la destrucción total de la civilización cristiana. Por ejemplo, ya se habla del derribo de la cruz mas grande del mundo por parte del gobierno actual. O la destrucción de estatuas de personalidades cristianas que sigue en marcha en EE.UU. Uno de mis intereses es también exponer la guerra actual del lenguaje. Por ejemplo, ahora se habla de salud reproductiva o interrupción del embarazo en vez de decir ‘aborto’. Al pan, pan y al vino, vino. O por ejemplo, ahora se usa el arcoiris como símbolo del amor en sustitución de la Cruz.

¿De qué temas va a tratar y qué espera aportar?

Me gustaría tratar temas internacionales y católicos variados. Un tema que me interesa mucho es la persecución cristiana, tanto en Occidente como en Oriente, que se presenta en distintas formas. En Oriente predomina la persecución con sangre, el martirio rojo, y en Occidente la persecución por la burla y el ridículo, el martirio blanco. Creo que se acercan tiempos de muchas conversiones.

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Entrevistando al Cardenal Seán O'Malley, Arzobispo de Boston. Fue uno de los cardenales papables en el Cónclave de 2013.