Bajo la seguridad pertinente, no queda otra, se ha celebrado, en el Palacio de La Bolsa de Madrid, la tercera entrega del relevante premio Carlos Humanes,  de Periodismo Económico, que concede la APE (Asociación de Periodistas Europeos), que ha recaído en Rosa María Sánchez, actual redactora jefe de Economía en El Periódico, desde 1996.

Un galardón que viene a reconocer, con una no menos importante cuantía, una excelente trayectoria profesional, como es su objetivo, bajo el nombre del que fuera uno de los más reconocidos periodistas económicos del país, por sus multitudes y diferentes trabajos y méritos.

Licenciada en Periodismo por la Complutense. Rosa, de carácter afable y cercano, arrancó su carrera de experiencia en la sección económica de la revista Bisagra, para dar un gran salto, decisivo, a La Gaceta de los Negocios, antes de reposar y manejar su saber desde la atalaya de El Periódico. Actividad que compagina con sus no menos interesantes valoraciones y consejos en sus habituales colaboraciones en radio y televisión.

Porque aquí lo que se premia es la información, que es lo que verdaderamente importa, sin colorantes ni aditivos. Ya sea económica, bursátil o financiera, pero tratada y divulgada con exquisito rigor y escrúpulo. No caben medias tintas.

Y esto es lo que el prestigioso jurado, formado por notables directores y periodistas del gremio, han visto en esta ocasión, siendo Rosa María Sánchez, profesora de Información Tributaria y Presupuestaria de la UIMP desde 2011, la primera mujer que obtiene este galardón, cerrando así esta terna junto a Mariano Guindal, primera y, Miguel Ángel Noceda, segunda edición, respectivamente. Que agradeció, emocionada  y recordando un breve extracto de su vida para los presentes, de manos del Gobernador del Banco de España, D. Pablo Hernández de Cos.

Acto sencillo y elegante que estuvo arropado por el presidente de La Bolsa de Madrid, D.  David Jiménez Blanco, D. Diego Carcedo, presidente de la APE, D. Joaquín Almunia, presidente del jurado o periodistas de la talla de Miguel Ángel Aguilar, quién piloto con graceja maestría, o la escritora Nativel Preciado, encargada de la lectura del acta.

Sin duda, una bella manera de recordar a este insigne profesional que tanto aportó través del tiempo,  de defender los valores que apadrinaba: honradez, rigor, claridad y sobre todo independencia a la hora de contar y hacer accesible, a todos, una realidad la mayor parte de las veces difícil de digerir.