AYER
Quousque tandem?  "¿Hasta cuándo, Calina, abusarás de nuestra paciencia? ¿Cuánto tiempo aún esquivarán nuestros golpes tu furor?... ¿Hasta dónde se atreverá tu audacia desenfrenada? ¡Oh, tiempos! ¡Oh , costumbres! ¡Todo lo sabe el Senado, el cónsul lo ve y todavía vive este hombre! ¿Vive? ¿Qué digo? Y viene al Senado, y participa en las deliberaciones, y apunta, y señala con los ojos a aquellos que asesinara de entre nosotros. Pues bien, lo que era preciso hacer tiempo ha tengo que aplazarlo por graves razones.
Sólo morirás cuando no haya nadie tan malo y vicioso como tú, tan semejante a ti, que no convenga que actúe según la ley. Mientras exista un hombre que se atreva a defenderte, vivirás."
                     Así hablaba Cicerón en aquella Roma que asombró al mundo por tantas cosas.
                    ¡Qué grandeza! ¡Qué miseria!
                    Nunca ningún pueblo vivió tanta gloria y tanto horror...Nunca ningún pueblo subió tan alto ni cayó tan bajo...¡Qué insignificante espacio separa lo sublime de lo ridículo! ¡Qué cerca están siempre el agua cristalina y el fango! ¡Que abismo tan profundo puede existir entre un hombre (Séneca) y otro hombre (Nerón)! ¡Qué locura puede arrastrar a un pueblo a obedecer a Calígula!
                   César decía con orgullo: "Quien no está contra mí, está conmigo."
                   Pompeyo afirmaba con soberbia: "El que no está conmigo, está contra mí."
                   Y en ese pequeño matiz estaba la libertad y la dictadura; la democracia o la tiranía.
                   No estar con... significa estar en contra.
                   No estar contra...puede ser no estar con.
                   Quousque tandem?
                   Hasta cuándo, oh, sombras de la España inmortal, va a soportar este pueblo el desgobierno y la desfachatez de unos hombres que le llevan implacable y torpemente a la ruina? ¿Cuánto tiempo aún tendremos que seguir padeciendo esta plaga de mediocridad? ¿hasta dónde cederá, oh,  señor presidente, tu audacia desenfrenada y negativa? ¡Oh, tiempos! ¡Oh, costumbres! ¿Hasta cuándo nos perseguirás, oh, amo y señor de la transición, por el solo delito de querer ser libres y denunciar tus errores y tus pasteleos? ¿Hasta cuándo permanecerán ciegos los que hoy no quieren ver que España se hunde y se entrega al enemigo?...
                Quousque tandem?
                Y el preceptor del Príncipe escribe este discurso para que se lea en público:
                "Y ahora escuchadme. Pueblo de Roma, amigos de la libertad: tengo especial interés en que mis primeras palabras al llegar al Poder sean éstas: ¡abajo el gobierno de uno solo! ¡Queremos dirigir al Estado en colaboración con la asamblea democrática!... ¡Abajo los odios! ¡Acabemos con la venganza y con los privilegios!... Yo os prometo que... ¡Cerremos las puertas de Roma al vicio y a la corrupción!... ¡Abramos las ventanas para que entre aire fresco en esta ciudad corrompida! Yo os prometo que... ¡Viva la grandeza de Roma!"
               Quousque tandem?
               ¿Hasta cuando podrá resistir el pueblo español este desgobierno y esta mediocridad que padecemos?
               El mismo pueblo que un día aplaudió el paso del Rubicón ("la suerte está echada"), poco más tarde es el que cuchichea y transmite de puerta a puerta los sucesos de aquellos "idus de marzo".
               Porque sí.
               Porque los pueblos aman tanto la libertad y la democracia como odian el desgobierno y la anarquía.
               Porque los pueblos ansían la participación  tanto como rechazan la corrupción.
               Porque los pueblos, a la postre, lo que quieren es vivir en paz y orden; sin miedos y sin terror...
               Y por eso -¡y que nadie se engañe!- un día pueden escupir a la cara del que ayer aplaudieron frenéticamente; arrojar del poder al que ayer mismo auparon con sus votos...
               Sí, los pueblos saben muy bien que los enemigos más serios de la Democracia son aquellos que con su desgobierno les traen la anarquía y el desorden.
               ¡Oh, tiempos! ¡Oh costumbres! ¡Oh sombras!
               ¿Hasta cuando?
               Y Shakespeare le hace decir a César:
               "El cobarde muere varias veces antes de morir. El valiente no se enfrenta con la muerte más que una vez."
HOY
¡Dios! ¿Y dicen que la Historia no se repite?. Lean lo que escribía Hamlet en 1979 y comparen..."Hasta cuando, oh, sombras de la España inmortal, va a soportar este pueblo el desgobierno y la desfachatez de unos hombres que le llevan implacable y torpemente a la ruina? ¿Cuánto tiempo aún tendremos que seguir padeciendo esta plaga de mediocridad? ¿Hasta dónde cederá tu audacia desenfrenada y negativa? ¡Oh, tiempos! ¡Oh, costumbres!  ¿Hasta cuando nos perseguirás, amo y señor de la Moncloa, por el solo delito de querer ser libres y denunciar tus errores y tus pasteleos? ¿Hasta cuando permanecerán ciegos los que hoy no quieren ver que España se hunde y se entrega al enemigo?... Está claro que España no cambia... y si cambia es para peor. Porque peor que aquella España de 1979 está la de hoy y más "pasotas" están los españoles de hoy a pesar de no saber lo que es una Dictadura. ¡¡ Oh, Hamlet ¡ ¿y hasta cuándo vamos a soportar a un coletas corrupto y bolivariano? ¿No habrá llegado ya la hora del pelotón de soldados de Spengler?. EKATERIMBURGO.