Nunca había visitado PuenteTocinos, esa pedanía de Murcia, hasta estas Navidades en las que, atraído por su fama, fui a visitar sus magníficos belenes...Afortunada  iniciativa que completamos, horas después, con algunos de los también famosos de la propia ciudad de Murcia.En todos ellos "·vuela" el espíritu de Salzillo, el eximio imaginero, desgraciadamente casi borrado de Cartagena tras "los sucesos" de1936...

El Relato que se contempla en aquellos belenes, tan realistas, tan perfectos, nos retrotraen  al Principio, cuando el Verbo se hizo Carne y Habitó entre nosotros... El sueño de José; la Aunciación;  la visita a su prima; la posada negada; el pesebre; el Nacimiento; los Magos de Oriente; la amenaza de Herodes; la huida a Egipto... Todas imágenes entrañables, nostálgicas, amorosas....Todas menos la matanza de los inocentes, dramáticamente representada  por el degollamiento de un Recién Nacido ante el terrible dolor de su madre. Un contraste aterrador entre la dulzura, el amor y la belleza de todas las otras figuras  belenísticas...

En la agradable visita me impresionó la terrible imagen del degüello, única de ese infanticidio herodiano  de hace 2.022 años, que contemplé. Y que han traído a la memoria otras similares, no representadas, que TODOS LOS DIAS, en España producen la muerte de unos 300 seres humanos supuestamente protegidos en el seno materno...

Desde 1985 , 2.573.120 abortos  legales (¡!) se han realizado  con un coste de unos 1.000 millones de euros procedentes de nuestros impuestos.

En su día, organizaciones defensoras del Derecho a la Vida interpusieron recurso ante el Tribunal Constitucional. Han transcurrido ONCE años, y aún esperamos su dictamen.

Y, mientras, CADA HORA, son destruidas 13 vidas de futuros españoles, pagadas por nuestros impuestos y acogidos por una horrible ley de "Interrupción Voluntaria del Embarazo"...

¡Como si, una vez "interrumpido"se pudiera reanudar..!