La naturaleza humana no cambia de la noche a la mañana como desean cuatro locos que llegaron al poder para poner el mundo al revés y destrozarlo. La naturaleza humana tiene su ritmo secular, al poder moverse, su estilo propio dentro de la creación, y se alimenta por sus raíces como un árbol, con vocación de perpetuar el bosque en el que habita; y aún sufriendo todos estos reveses a la traición, que la maldad le infiere, vuelve a su ser con las limitaciones de siempre y alguna más, y sigue con los sueños de siempre buscándose la vida. Nace, crece, se reproduce y muere, y ahí te quedas, como quedaron ayer las cenizas de mi prima Blanca en el cementerio del pueblo montañés donde nació. Le arrebató la vida un cáncer de páncreas; una enfermedad insalvable del presente.

La humanidad se sigue componiendo de un gran conjunto enmarañado de semovientes: locos, cuerdos, entreverados, y la gente del montón. De seres variopintos que interactúan como pueden sin que haya dos idénticos, o que se parezcan mucho, y cada cual con un ritmo y estilo diferenciados. El denominador común es su ambición; todos quieren más y no se limita ninguno a vivir en el hueco de un árbol, o un tonel y comer unas hierbas, como Diógenes.

No podemos ver el mundo como cuando éramos jóvenes porque el mundo ya es otro. Entonces ni lo veíamos. Hoy, y bajo el sabor agridulce de la nostalgia, cuesta más entenderlo por su gran complejidad. Hoy usa mascarilla para ir por la calle donde las relaciones humanas bajaron mucho de calidad, casi hasta la inexistencia, al tapar la cara con el antifaz y casi no conocernos. En los pueblos lo llaman el bozal, mientras el gobierno habla de la inmunidad del rebaño. O sea que la sociedad es un rebaño con bozal. Parece cierto. Y cierto también que el mundo de hoy al lado del de hace medio siglo tiene poco que ver, aunque el ser humano siga siendo un humano que se revela más deshumanizado. Juraría que ha cambiado a peor pese a la tecnología y adelantos, antes inexistentes. Se ha perdido todo lo esencial y valioso del ser humano. Antes dominaba la virtud sobre el vicio, ahora es al revés. Hoy la juventud mayoritariamente no tiene vergüenza ni quien se la ponga.

Hace ya mucho tiempo que aquí sólo manda la televisión (telebasura) y que si la hubieran usado para el bien, otro gallo cantaría.  Se mueve por intereses bastardos, y el único dios es el dinero, que ya advertía Quevedo. Hoy hacemos caso a una serie de tonterías que solo son maniobras de distracción para que no hablemos de lo verdaderamente importante. La muestra está en la creación de la casta política, la más dañina, el mayor grado de inseguridad e injusticia, y el aumento de los pobres, dentro de una sociedad lamentable en su conjunto. Hoy la caja tonta habla para el rebaño con bozal, para que no abra el pico, y solo escuche, de forma que lo entienda y le pueda seguir vendiendo la burra coja, o sea, engañando sin que se dé cuenta. 

Habla poco de la sentencia del TC, nada de la división de poderes, del acercamiento de etarras; de la subida de la luz. Del paro y la deuda económica jamás alcanzada. De los indultos. O la inmigración ilegal. De las niñas tuteladas, etc., Nada de cómo solucionar los problemas que nos comen a diario, porque todo eso no vende y la publicidad paga por anunciarse en los programas de más audiencia a donde pasta el rebaño, y el gobierno que todo lo mangonea necesita su propaganda, para decir lo bien  que lo hace, y que se vea al rebaño junto a montones de alfalfa adonde va a rumiar y retozar como los cerdos. Porque el gobierno tiene toda la información, y sabe por dónde anda, él y el rebaño que cuida disfrazado de pastor siendo lobo, y cómo ha de introducir lo subliminal y que una mentira mil veces repetida se convierte en verdad. 

Lideramos todas las tasas de paro de la Unión Europea. Y Yolanda Díaz, la ministra de Trabajo, preocupándose de lo importante... Pobrecita esta comunista gallega, con su morriña, el daño que puede hacer. Abandonar el concepto Patria y trabajar en el concepto 'Matría', nos trae a la palestra. Matria, sin tilde, es un neologismo usado por Virginia Woolf, e Isabel Allende. Unamuno la utilizó para referirse a la matria vasca, o Edgar Morin, para referirse a la matria Europa. El termino no está en el Diccionario de la RAE, pero tiene dos mil años, ya en Grecia la usó el historiador Plutarco. Pero la gallega, con su carita inocente, incapaz de resolver los problemas que le incumben, ya sabe hacer las maniobras de distracción que le enseñaron en el colegio del poder omnímodo, de pensamiento único y perpetuo, eliminando toda oposición, como manda el comunismo.

La técnica ya está muy vista. Es extemporánea e innecesaria y únicamente pretende el crear polémica para desviar la atención de lo que esta menda debe de hacer. Aparte de copiar a Caetano Veloso (músico y activista político brasileño), en su canción Língua, que dice: "E eu não tenho pátria: tenho mátria", ni siquiera es original la susodicha que hoy 25 vemos en el acto y misa solemne de la Catedral de Santiago de Compostela, con los reyes de España.

Los comunistas en su línea, vendiéndose por su causa al mejor postor. Fue a su patria galega, la nena, a comerse buen marisco que eso a los comunistas y sindicalistas del PSOE, les encanta. Sobre todo si paga otro. Los comunistas aprovechan los momentos de debilidad del pueblo para hacerse con el poder absoluto e implantar su dictadura criminal. Y se tiene que notar que hay comunistas en el gobierno sanchista de coalición, y que el cielo perdone al Falconetti por el ridículo que hizo en su viaje a América, con detrimento para España. Hasta allí se retrató echando de la oposición. Y siguió, con sus gafas de sol, falcon para arriba, falcon para abajo, que es lo suyo, con su gira astral que nadie entiende.

Los comunistas están también siempre en lo suyo, y se tienen que hacer notar aunque no haya comunistas en ningún país del mundo civilizado.

Que la misericordia de Dios nos ampare y el Apóstol cuide a España.

 

NOTAHoy 25 de julio, Día de Santiago Apóstol, Santo Protector de España y su único Patrón, Felicidades para todos los Santiagos, y en especial al apellidado Abascal Conde. Porque España ni se vende ni se rompe, ni se rinde. (Este texto saldrá mañana día 26 en El Correo de España)