Cómo, desde que inicié mi actividad de juntaletras otoñal, tengo más temeridad de la que debería, me adentro en la imprudente empresa de entrevistar al gran Javier García Isac. La sola citación de su nombre hace, ya, innecesaria cualquier presentación adicional.

 

Pregunta: Don Javier, ¿es tan adictiva la radio cómo el napalm?

Javier García Isac: Me atrevería a decir que incluso más. Es un binomio perfecto… escuchar la radio con un café bien cargado con napalm.

 

Creo que la tecnología, en contra de sus presupuestos iniciales, ha venido a deteriorar, cuando no destruir, las comunicaciones humanas. Una 'rara avis', como usted, que atiende, personalmente, a sus oyentes y seguidores ¿qué opina al respecto?

Forma parte de la deshumanización que estamos viviendo en todos los aspectos. Todo es impersonal, las redes nos esconden detrás de avatares, todo se alquila… en la medida de mis posibilidades, intento no formar parte de ello.

 

Tengo, en mi íntimo ámbito familiar, personas que sienten cuasi más devoción por usted que por mí mismo, ¿percibe usted ese fervor de sus oyentes?

Jajaja, lo cierto es que recibo mucho cariño, y ése fervor es la gasolina que necesitamos para seguir luchando cada día. Estoy muy agradecido a mis oyentes. Es un inmenso honor tener tantos, y tantos, seguidores, pero, también, es una inmensa responsabilidad no defraudarles.

 

Una pregunta que seguro le habrán hecho en más de una ocasión ¿a dónde vamos a llegar?

Sí no hacemos nada, a la extinción de España como nación; llevamos 40 años en un proceso de auto destrucción que asumimos con normalidad. España es, en la práctica, un Estado fallido. Vamos directos al comunismo que es a dónde nos quieren conducir, con la cultura de la muerte y su agenda donde “No tendrás nada, pero serás feliz”.

 

Alguien como usted intuyo que vive en una continua vorágine de eventos, viajes, reuniones, etc., ¿qué opina de esos míticos versos, del gran Fray Luis de León, sobre que el hombre sabio es el que huye del mundanal ruido?

Jajajaja, ya me gustaría; en más ocasiones de las deseables, es lo que me gustaría hacer. Desaparecer en lo que llaman la España vaciada, al margen de todo.

Muchas veces, vivir en la ignorancia te hace ser más feliz que aquellos que están con una sobre información. Sucede que tenemos una obligación moral para con España y aquellas generaciones que hicieron grande esta Nación, motivo por el cual no podemos permanecer al margen de los acontecimientos que nos rodean.

 

En un mundo de máscaras, artificio y mendacidad, resulta cautivador un rasgo que usted transmite, diría que hasta derrocha: la naturalidad. ¿Es muy caro el precio que hay que pagar por ser así?

Creo que es más caro, a la larga, lo contrario. La naturalidad, o no doblegarme ante pensamientos únicos impuestos, me ha costado varias cosas, sobre todo en el ámbito laboral, pero no doblegarme y mostrarme como soy, me aporta salud mental, tranquilidad y descanso.

Soy lo que ustedes ven, no existe un personaje que tenga que representar un papel, lo que significa que, con mis defectos y virtudes, soy lo que soy. Jajaja.

 

Utiliza palabras como almibarado, natillero, bizcochable con una intencionalidad muy definida, ¿le dirigen la palabra en las pastelerías cuando va a comprar una tarta?

Jajaja. Con ésta pregunta, le confiaré un secreto, no me gusta comprar. En la medida de lo posible, no compro cosas… jajaja, hago encargos para no tener que ir yo… jajaja.

Pero también he de confesar que lo que más me puede gustar es una buena palmera de chocolate.

 

El sentido de humor se ha convertido en rara mercancía, en éstos tiempos de tribulación. ¿Es la risa el último resquicio para defendernos de la vulgaridad y el sectarismo?

La risa es vital. El sentido del humor, cada día menos presente, especialmente aquel que contenga algo de inteligencia es vital. Se echa de menos a humoristas de verdad, como el gran Tip. Intento transmitir alegría y ser positivo, por muy mal que vayan las cosas.

Intento estar, casi siempre, de buen humor, aunque no siempre lo consigo. Mi Padre era una persona alegre y divertida, y le aseguro que, en muchas ocasiones, no tenía motivos para estarlo, pero era algo innato a él mismo. Creo que me sucede algo parecido.

 

¿Somos los cincuentones decididos?

¿Cincuentones?, a ésto, le contestaré cuando los tenga… jajaja. Bromas aparte, no existe edad para ser Decidido. Conozco viejos de 20 años y jóvenes con 83. La edad es algo físico que nada tiene que ver con la mentalidad.

 

Hace más de un año entrevisté a mis queridos Compañeros César Bakken y Luys Coleto. Se suele decir que a la tercera va la vencida, además, siguiendo un símil taurino, después de esta entrevista he decidido cortarme la coleta (salvo que encuentre una motivación, y un entrevistado, al excelso nivel de la terna). Usted que realiza frecuentemente entrevistas ¿a quién se la querría hacer?, o, incluso, sí ya le ha entrevistado con anterioridad ¿con quién le gustaría repetir?, porque se dejó preguntas en el tintero.

Desgraciadamente, la mayoría de las personas a las que me gustaría entrevistar han fallecido, y las otras ya las he realizado… quizás me hubiese gustado entrevistar, con más profundidad, a Blas Piñar, o incluso a personajes a los que llegué a conocer personalmente, pero no entrevistar, como Giorgio Almirante, o Monseñor Lefèbvre.

Mire, una persona que sigue viva, y que no he podido entrevistar, sería Jean Marie Lepen.

 

Por último, le realizaré mis emblemáticas diez preguntas breves, con el requerimiento de que las respuestas, dentro de lo posible, también lo sean.

 

  1. Una virtud.

El honor.

 

  1. Un personaje histórico.

Carlos V.

 

  1. Una comida.

Patatas bravas.

 

  1. Una bebida.

Café con napalm.

  

  1. Un sueño confesable.

Una España mejor.

  

  1. Una canción u obra musical.

Miss Saigon.

 

  1. Una película

Rambo y la saga de El Padrino.

 

  1. Algo que quiera hacer, o que le gustaría que ocurriese.

Viajar más.

 

  1. Un artista.

Rafael.

 

  1. Un recuerdo especial.

Cercedilla (mi infancia)

 

Muchísimas gracias, don Javier, por su tiempo y hasta mañana, que compartiremos, aunque sea a 2.000 kilómetros de distancia, un café con napalm.

 

Y para que no me cuelguen de los pulgares en casa, le transmito un emocionado recuerdo de su Amiga Eloísa.