Hace cuatro días el joven youtuber español  Wall Street Wolverine ha dedicado un vídeo respuesta a la participación del presentador de La Resistencia en un programa de la principal cadena de radio española, la financiada por el estado Cadena Ser, donde David Broncano se mofaba del ejemplo del antedicho creador sobre Andorra y Estonia, y la comparación del mismo con el caso de España.

 

En dicho video, además, Wall Street Wolverine destaca, con un lenguaje claro y directo, y que resulta propicio cuando el contenido es destinado a un público como el juvenil (adoctrinado en el socialismo, tanto en la educación pública como por parte de los medios comunistas de Atresmedia, Mediaset y Movistar), el hecho del financiamiento público de los principales medios de comunicación mediante publicidad institucional (compañías, por cierto, sostenidas por los falsos empresarios del Ibex 35 dependientes por completo del estado).


En el capítulo referido de La Vida Moderna, su presentador, junto a Broncano y al actor Ignatius Farray, mostraban su más absoluto desconocimiento de todo lo relativo a la economía, tanto por la burla al ejemplo de Estonia (un país que dentro de muy poco superará a España en PIB per cápita), como manifestar su ignorancia acerca de las políticas de las cuales han resultado el crecimiento y estabilidad económica de Alemania y Noruega; países que Broncano, y motivado por el rechazo al libre mercado de la línea política de su programa y de la cadena en general, ha puesto como ejemplo de ámbitos poco liberales. Cabe recordar que, por un lado, y por la herencia del dominio cristianodemócrata de la escena política (y que ha arrastrado a todo el continente en su crecimiento y desarrollo), Alemania ha iniciado, justo con el retorno de la CDU al poder, unas reformes encaminadas a recortar drásticamente el gasto público acumulado por los socialistas (SPD); Noruega (1º del mundo en el ránking del Índice de Desarrollo Humano), por su parte, es el quinto país del mundo en garantías para la propiedad privada (según el índice Internacional de los Derechos de Propiedad; en que España es el último de Europa), con una tarifa plana para gravamen a los beneficios de las empresas del 22 %, además de no existir un salario mínimo. Tengan presente que Noruega no constituye una excepción entre los escandinavos, siendo idéntica la situación en el resto de los países nórdicos en los parámetros señalados.

Aquí les dejamos el video de Wall Street Wolverine: