No se rian por lo que ha salido hoy de mi baúl de los recuerdos, aunque la cosa es para reirse un rato (y eso de poder reir en medio de lo que estamos viviendo por el criminal virus que tenemos encima ya es un buen antídoto). Hace años, tantos que yo tenía 15 y ahora tengo 80, tuve un profesor de lengua que suspendía más que hablaba. Era duro, durísimo, si no sabías recitar de memoria un poema (uno solo) de Santa Teresa, de Quevedo, de Bécquer, de Machado, de Juan Ramón y de Lorca... así que no tuve más remedio que aprenderme aqul  "Vivo sin vivir en mi" de la Santa, y aquel de "Érase una nariz a un hombre pegada" del feroz Quevedo, y el "Mi vida es un erial" del pobre Bécquer, y

el "Caminante no hay camino", y el "Platero es blanco, peludo" o el de aquella "Casada Infiel"
de Lorca...
               ¡Ay, pero aquel gran profesor, como todos los profesores que tuve en mi larga vida de estudiante, tenía un "hobby" muy especial, todo hay que decirlo, el estudio del cuervo, si ese pajarraco del que todo el mundo habla pestes!... Lo sabía todo sobre el cuervo (y hasta tenía tres libros publicados sobre ellos: "El cuervo, en la Biblia", "Ulises y el cuervo" y "El cuervo en el poema Mío Cid") y muchas clases se pasaba hablando del mismo... y como los alumnos sabían de esa su debilidad la explotaban y en los exámenes, tuvieran o no que ver las preguntas con el cuervo, sacaban a relucir algo sobre el cuervo sabiendo que con ello tenían el Aprobado, al menos, asegurado... y yo, aunque cateto y de pueblo, hice lo que me decía siempre mi tío Félix: "Sobrino, donde fueres haz lo que vieres"
                    Así que, píllamente, además de los poemas que me aprendí me puse a estudiar el origen del refrán ese que dice "Al cuervo, en el huevo" y  de paso encontré cosas muy curiosas sobre los cuervos. Por ejemplo: que ese refrán lo lanza por primera vez el marqués de Santillana en uno de sus "Decires": "Cría el cuervo, sacate ha el ojo"...y que hasta Aristóteles le dedica bastantes páginas en su "Historia de los Animales": no tienen buche y sí esófago, son enemigos del milano y amigos de la zorra.
                     Pero, la risa de verdad nos llegó un día que Don Pablo (que así se llamaba el profesor del que hablo) nos puso, entre las 10 preguntas que siempre ponía en los exámenes sobre Lengua y Literatura, una curiosísima:
                    . EXPLICAR QUÉ DIFERENCIA HAY ENTRE DECIR "CRÍA CUERVOS Y TE SACARÁN LOS OJOS" Y "AL CUERVO, EN EL HUEVO".
                     Naturalmente yo aprobé con sobresaliente... y no es vanidad.