Lo más alucinante de la farsa coronavírica, acrisolado avatar de la dictadura sanitaria, es observar el extrema chupapollismo entre "enemigos" aparentemente irreconciliables. Izquierdosos gallifantes reenviando tuits de médicos hiperderechosos. Y viceversa. Voxeros soltando las mismas mamarrachadas covidiotas que propala Don Bulón en La Sextapo. Indestructible imagen, bruñéndose el glande (o el clítoris) aquellos que no se pueden ni ver. O eso, fingen, al menos.

Virus “patriota”

Alguien me informa, ejemplo reciente, de un galeno “ultrafacha” de insuperable facheidad cuyo odio al gobierno y a la Podemia frisa el infinito sideral. Eso sí, de "derechas" de toda la vida, pero desorejado covidiota a más no poder. Pues bien resulta que un podemoide  manufactura un rollo en TikTok ridiculizando a Bosé, desengañado con él, tan irresponsable, con lo buen chico que parecía cuando se hacía el cejijunto con Zetapé. Pues el colega ultramontano y más allá - y mucho más allá- obviamente, lo comparte. Bien pulidos ambos capullos.

Con los "patriotas" y "fachas" lo tendrán facilito para meterles lo que haga falta por el orto. Incluso sin vaselina. Este o el siguiente taladro. Inventemos sucesivos virus que sigan acojonando a la peña y devasten, más si es posible, las economías  familiares. Virus chinos o africanos. Los virus menas, ideales. Ahí, sí, entonces se lo creerán. El virus chino y la vacuna yanqui (preferentemente de Moderna), se necesitan, afirma el depravado intelectual Juan Luis Steegmann Olmedillas, el Mabuse de Vox. Magistral movimiento. A los falsos patriotas neoliberales les interesa hacer creer que la China comunista lanzó el inexistente virus para debilitar al occidente neoliberal.

Bienvenido a Covidio

Pero aclaremos lo obvio, no sean tan burdas sus repelentes señorías. China hizo lo que le mandó la plutocracia neoliberal y la asesina OMS, sin más. Falsificó la existencia del virus. Ideó una secuencia de ARN. Punto pelota. Y por vuestra ceguera y culpa, patriotas, falsos patriotas, no viviremos como españoles. Subhumanamente, viviremos como los chinos. Disfruta del totalitarismo tecnocrático chino en tu propia patria gracias a los "patriotas más patriotas".

El hombre de Soros en España,  Iván Redondo, tiene que estar disfrutando de lo lindo. La religión de Covidio, totalmente implantada. Se preocupan por apretarse bien el bozal y cascarse gel hidro-alcohólico tropecientas veces al día, pero eso sí, interés nulo por dudar, cuestionar, discernir, cotejar, medir, deliberar, matizar. ¿Al covidiano le preocupan los muertos? Por favor, los muertos le importan un cojón de pato. Los muertos te los sacan cuando no saben qué decir. Cuando les invitas a que indaguen otras causas que hayan provocado un leve repunte de muertos en marzo y en abril con respecto a esos dos meses de años pasados, nada. El covidiota vive en la más absoluta despreocupación. Obedece y punto.

Virus “rojo”

Leo a Errejón. "Por cada irresponsable de Colón hay millares de españoles que cumplen y que hacen frente al virus. Lo de hoy es un insulto a todas las personas que han sufrido sus efectos y a las que nos han cuidado en condiciones límite". A sus órdenes camarada, Iñigo. Lo asombroso y estupefaciente del asunto, los diputados voxeros, ídem. Y más a la "derecha" de Vox, peor aún.

¿Pero no apesta un poquito que haya tal sobreabundancia en el mundo mundial de gente tan "responsable"? Por cierto, si tan responsables sois, qué, ¿para cuándo las PCR para descubrir el virus del Nilo? ¿Otra falsa pandemia? ¿Con tres muertes? ¿Y de gente muy mayor y con graves dolencias previas? Irresponsables más que irresponsables, PCR ya para detectar los estragos provocados por el mosquito zascandil. Y, por cierto, lloren, covidianos todos, por decoro al menos, otras pérdidas, otras muertes, otros definitivos adioses. Por otras causas. Ah, que se me olvidaba. El coronavirus acabó con el resto de las enfermedades, algo bueno debía tener el asunto.

 

Como ya les he explicado en más de una ocasión el circo está montado "científicamente" a través de un fraude en la secuenciación. Al no producirse aislamiento/purificación, se procedió a la manipulación de la cadena genética de ARN. Las 843.000 muertes mundiales no se deben a ningún bicho, tan obvio. Los chinos son muy malos. Y lo son, pero por falsificadores, en esta ocasión. Mediante virus inexistentes y falsas secuencias genéticas, se acelera la psicópata agenda 2030, damos otro paso hacia la tiranía digital made in China y cuatro ricachos, previa demolición de la casi totalidad de pymes y autónomos, a esclavizarnos un poco más.

¿Alguien que no pertenezca a la progredumbre?

Pero ocurre que entonces, henos  algunos por aquí, que nacimos y moriremos libres, sueltos, muy sueltos, los que no nos creemos un pijo de la actual Operación Psicológica Militar de Falsa Bandera, y, súbitamente, devenimos personas ultrapeligrosas. Vaya. Además de  asesinos en serie, lo peor de lo peor. Incluso, alguno tal vez matara en su día a Manolete. ¿Islero? Quita, quita.

Es muy sencillo de entender. Nos levantamos por la mañana con el fijado propósito de acabar con todo. Y con todos. "Que vas a matar a todo el mundo". Y te lo dicen - berreando, claro- con aparente convicción. Te descojonas. Curiosamente, algunos nos relacionan con la extrema derecha. Ahora ya sí que me meo de la risa. Eso significa, importante aclaración a covidianos de "derechas", que la voz cantante, como siempre, en este y en todos los asuntos, la lleva la progredumbre. Como siempre. Marxismo cultural, ¿les suena? ¿Adorno, Horkheimer, Lukács, Gramsci? Y vosotros, patriotas de pulseritas rojigualdas, a pasar por el aro. O por el ano, mejor dicho. De nuevo, como siempre. Y muchas gracias, la familia bien. En fin.