Será difícil hacer entender a los oyentes que no ha sido un despido político, cuando a José Ramón De la Morena le ofrecían 2 años más de contrato con solo poco más de 200 mil oyentes, mientras el programa de Cárdenas casi lo triplica en audiencia.

Los oyentes siguen queriendo, adorando, a Javier Cárdenas y le muestran el cariño a su programa aunque él no esté, un gran ejemplo de fidelidad. Son oyentes inteligentes y comprenden perfectamente la gran injusticia que supuso su despido, en el momento que arrasaba en audiencia y se atrevía a decir lo que todos sus compañeros callaban.

Javier Cárdenas les hacía felices cada mañana y formaba parte de sus vidas. Ha dejado un recuerdo imborrable y ante su ausencia sus fieles oyentes velan armas en la que fuera su casa a la espera de próximos proyectos.

Lo que es muy significativo es que vetan la entrada de los oyentes en antena porque los directivos de Atresmedia saben que todos sus comentarios serían un gran clamor a favor de Cárdenas y en contra de la gran cacicada que le hicieron...

No tienen la conciencia tranquila y para ellos es mejor seguir censurando, también a sus oyentes, que no se sepa la verdad de lo que ha pasado.

Cárdenas es como El Cid, sigue haciendo grande a la emisora tras su despido....y a pesar de su mes de ausencia y contar con la mitad de emisoras sigue por encima de Kiss FM y superando a grandes estrellas de la radio como el citado De la Morena o Julia Otero, con muchas más emisoras y medios.

¿Despido por motivos de audiencia? De la audiencia que concedió Sánchez a los directivos de Atresmedia para que quitasen del medio al periodista más incómodo para su gobierno totalitario.

buenos

Como se puede comprobar según los últimos datos EGM, a pesar de su mes de ausencia, el programa Levántate y Cárdenas, con muchos menos medios y emisoras ha superado a incluso a Julia Otero y la Tarde de Cope y casi triplica al mítico José Ramón de la Morena, al que le ofrecieron renovar por dos años. Por lo tanto es una gran tomadura de pelo que prácticamente todos los medios, excepto ECDE y algún otro, dijesen que fue despedido por baja audiencia. Fue despedido por ser muy molesto al gobierno de Sánchez y por condenar sus inicuas praxis. Mientras otros periodistas claudicaron a las consignas de la dictadura socialcomunista, Cárdenas, como el soldado de Pompeya, se mantuvo en pie ante la lava del poder, una lava con muy mala baba.

Sánchez y sus lacayos bailaron la danza del vientre y pidieron la cabeza de Cárdenas, entregada en bandeza de plata, mucho menos reluciente que su Antena de Oro 2020 por su brillante trayectoria profesional.