3º).- MANUEL EMILIO: Mi querido hijo, desde los 5 o 6 años, estabas reclamando estar con tu padre y al final lo conseguimos, no sin antes  soportar 13 años de tragedias, en las que todo el mundo nos obligaban a estar separados y nos infirieron los mayores desprecios y aberraciones, que tuvimos que sufrir, sin yo nunca tirar la toalla, pues tú estaba enfrentado contra la ignominia que tuvimos que sufrir.

Sin embargo, al fin conseguimos estar juntos, aunque perseguidos por unos y otros. Así hemos estado juntos casi 4 años, yo protegiéndote ante la maldad que se cernía sobre ti, al escaparte de un Centro de “Protección” de Menores, en el que padeciste un trato terrible, incluso el del director, llegado al punto, que tuviste que huir de ese idílico lugar, porque un croata pandillero, te pinchó con una navaja y te dijo que la próxima vez te rajaría la barriga, solo por pedirle que se levantara de tu cama, por lo que huiste, para salvar tu vida y ahí estaba tu padre, como siempre, para protegerte y ayudarte.

Tantos años de tragedias, de noches sin poder dormir, lucha contra todos, sufridas por ti y por mí y al final no han tenido recompensa, pues me abandonaste el 27 de Junio de este año (Domingo), sin saber por qué y para qué, pues te negaste hablar conmigo.

No solo eso, sino que después de irte, te seguí llevando al Hospital Madrid de Torrelodones, para pruebas y citas con el traumatólogo deportivo, por tu lesión del 13-12-2020, en una de las muchas carreras que has hecho en atletismo. Desde esa última fecha 23-09-2021, no te has molestado en llamar a tu padre, para saber cómo estoy, a sabiendas que tu abandono ha sido letal para mi corazón y mi mente, pues has sido LO MÁS IMPORTANTE EN MI VIDA y siempre orgulloso de ti y de tu esfuerzo para llegar a Campeón de Madrid y de España, en alguna de las disciplinas de velocidad, que llevas a cabo y que ahora sin el apoyo continuo de tu padre, dejarás ese deporte, con el sacrificio que ambos hemos puesto, para conseguir el respeto de tus amigos y conocidos, ante las muchas carreras que has ganado o has estado en los primeros puestos, demostrando un futuro para conseguir campeonatos de Madrid y de España. Toda tu inmensa carrera como atleta, se irá al traste, porque no tienes a tu padre como apoyo y consejos, llevándote a mil y una carreras, como siempre he hecho.

¿No recuerdas, cuando con 6 años, te llevaba a esa casa de Mejorada del Campo, propiedad de una de las parejas de tu madre, en la que estuviste 24 meses y entrabas llorando, porque querías estar conmigo, pero nos lo  impedían?

¿No recuerdas, cuando estuviste sin ver a tu padre todo un año, cuando te llevaron a Málaga, con otra pareja de tu madre,  y ni podíamos hablar, porque no me cogían el teléfono?

¿No recuerdas cuando, tenías 13 años y en los 10 días de vacaciones de verano (20 al 30-06-2015), te negaste a irte con tu madre y ante la insistencia, llorando y suplicándome, te llevé a mi amigo el Psicólogo Francisco, que nos atendió urgentemente y dictaminó, que si te ibas con tu madre, corrías peligro de suicidio, por lo que no te llevé el día previsto, enviando un burofax a tu madre para su conocimiento. Por la noche a la una de la madrugada, apareció con su pareja insultándome y junto a la Guardia Civil, que no tenía documento alguno Judicial para entrar, pero yo dejé que entrara un miembro, para que viera que estabas durmiendo, aunque en el fondo estabas despierto y con el temor que te llevaran a rastras, del lado de tu padre?

¿No recuerdas, que te llevé al Campamento de Cebreros, para unos días de vacaciones y a los 4 días, tuve que ir a buscarte, con suma urgencia, porque teníamos un Juicio sumarísimo?

¿No recuerdas, que el 24-07-2015, se celebró un Juicio, en el que tú estuviste solo, sin que dejaran entrar a mi abogada y allí te machacaron, humillaron y determinaron que tenías que irte con tu madre, en contra de tus intereses y derechos, llevándote llorando y arrastras, pidiendo y rogando que solo querías estar con tu padre?

¿No recuerdas, que en ese Juicio, me prohibieron, no solo no volver a seguir viéndote, sino tampoco hablar contigo por teléfono?

¿No recuerdas, que el Hospital de Villalba, estuviste con una vil y malévola psicóloga, llamada  Violeta, a la que te llevaron y esa mala mujer, te decía, que me olvidaras, porque yo representaba al pasado y que solo tenías que querer a tu madre?

¿No recuerdas, cuando nos obligaron a vernos en un Punto de Encuentro (Torrelodones), un sábado de 16 a 18 horas, cada 15 días y llegabas con ojeras y muy triste. Allí frente a un individuo, sentado frente a nosotros, que escribía y nos interrumpía continuamente, provocándonos, pues no podíamos hablar de lo que quisiéramos, sino que había una imposición de hablar solo de una redacción, por ellos autorizada, como si ambos fuéramos delincuentes. No solo eso tuvimos que soportar, sino los escrito continuos que esos “asalvajados educadores”, emitían  y emitían escritos parciales al Juzgado y contra mí, para que así permaneciéramos de por vida, para que ellos tuvieran a dos incautos y poder cobrar vilmente sus nóminas. Sin embargo, nada decían cuando tú madre no te llevaba a una cita o te llevaba 30 minutos o una hora más tarde, que no podíamos suplir?

¿No recuerdas, que yo fui obligado asistir a un Psiquiatra, amparado en una promesa incumplida, porque el hecho de reclamar que estuvieras conmigo, como tú querías, eso significaba, que para ellos, yo estaba loco, por reclamar a mi querido y amado hijo?

Y al final, a sabiendas que estaba en perfecto estado mental, como dijo en la 2ª entrevista el Psiquiatra del nuevo Hospital de C. Villalba, tuve que seguir yendo, ya que él emitió un informe, descabellado e injusto, que decía: “ El paciente se encuentra en perfecto estado, pero deberá seguir acudiendo a sucesivas citas” Por lo que después de reclamarle, que rectificara tal injusticia, ya no volví, para que se rieran, aún más de mí, en esa despreciable parodia, con afán de destruirme, como padre y como persona.

¿No recuerdas, cuando asistías a Misa en la Iglesia de Collado Villalba y yo iba a la misa, en secreto y escondido, para estar a tu lado y a la salida irnos a toma un refresco y poder estar juntos 15 minutos, aún sabiendo que no podíamos vernos?

¿No recuerdas, cuando fui en diversas ocasiones a protestar a la Fiscalía de Menores, ante la injusticia, que habían preparado a nuestras vidas, quitándonos todos los derechos e impidiendo que pudieras estar conmigo, aunque, bien claro quedó allí dicho, por ambos, a esos morbosos fiscales?

¿No recuerdas, cuando todas las mañanas, antes de ir al Instituto Las Canteras, te llevaba comida y fruta, para que comieras, porque decías que pasabas hambre, allí escondidos, como si fuéramos dos criminales, para que nadie nos viera?

¿No recuerdas, cuando tú hermana nos descubría y nos sacaba fotos juntos, para entregársela a su madre y que las presentara en el Juzgado, para machacarnos, más aún?

¿No recuerdas, cuando ibas a las clases de atletismo en Moralzarzal y yo a escondidas te iba a buscar, para ir luego a un  bar de Moralzarzal, para que te comieras un buen filete de ternera, en el Kiosco Puskas y el restaurante de enfrente?

¿No recuerdas, cuando en más de una ocasión tu hermana, se presentó con su pandilla de amigos, en el Club de atletismo de Moralzarzal, provocándonos, llamándome H.P., insultándome por todos ellos a placer, mientras nos sacaban fotos y tú diciéndome; “Papá, no les hagas caso, nos quieren provocar”? ¿No recuerdas, cuando nos rodeaban el coche y nos impedían salir, buscando para ver si hacían una parodia, de que les había intentado pillar y allí estábamos aguantando insultos y escupitajos, hasta que se cansaban?

¿No recuerdas, cuando dos marroquís te pegaron en el Instituto de Las Canteras y de inmediato fui hablar con el Jefe de Estudios, dejando claro que a mi hijo, nadie le ponía la mano y pidiendo la expulsión de esos chicos?

¿No recuerdas, cuando te presentaste en el Cuartel de la Guardia Civil de C. Villalba, quejándote de los malos tratos recibidos, por la familia con la que vivías. Me llamaron a mí. Llamaron a tu madre, en contra de que les dije, que el caso era de la Fiscalía de Menores. Rechazando un testigo por mi parte y admitiendo un testigo, cuñado de tu madre, la demandada, para que hubiera un adulto “independiente”, en la entrevista y las preguntas que debías contestar, impidiéndome que yo lo aportara? ¿No recuerdas, cuando nuevamente te obligaron, a la fuerza, irte con tu madre a rastras?

¿No recuerdas cuando fui yo a las 5 de la madrugada, para hacer cola en la Comisaria de C. Villalba, para cambiarte el DNI, que figuraba aún el domicilio de la pareja de tu madre en Málaga y te la cambié por el domicilio de tu madre en Villalba, en lugar de poner el mío, para no acarrearte más problemas?

¿No recuerdas, cuando un día que te esperaba en el coche, para entregarte comida, me dijiste que te dolía mucho el tobillo izquierdo, porque el día anterior te caíste jugando al fútbol y que tu madre no te llevó al Hospital y te dijo que ya se te curaría? ¿No recuerdas, que ante ese enorme hinchazón yo me jugué, mi prohibición de estar contigo y te llevé al Hospital de C. Villalba, en donde te hicieron pruebas y placas y determinaron que tenías roto un ligamento? ¿No recuerdas que tu hermana, llamó a su madre y se presentaron a la media hora ella y su hermana mayor, sacando fotos y videos en la sala de urgencias, que la doctora y enfermeras les prohibieron y ellas siguieron sin hacer caso, mientras te ponían la escayola. Todo con el fin de provocarme?

¿No recuerdas, que al irme, una vez que vi que estabas bien atendido, le dije a tu madre, que si no tenía muletas, que yo las compraba, pero que no podías apoyar el pie izquierdo en el suelo?

¿No recuerdas, que ambas me provocaron y cuando me fui, las llamé “víboras”, ya que no te había llevado al Hospital y estaban tomando videos y fotos en contra de la doctora y enfermeras, que gritando se lo prohibían?

¿No recuerdas, que eso lo consideraron “Violencia de género” y al día siguiente a las 9,00 horas, tuve que presentarme en el Juzgado de “Violencia de Género” y me metieron 30 días de arresto, con 6 visitas diarias de la policía y 90 días de persecución, por lo que mientras yo no podía acercarme a vosotros, tu madre podía ir y pasearse por la oficina de Manzanares El Real o por delante de mi casa, para provocarme, ya que ella era libre, de ir por donde quisiera, según me dejó claro una funcionaria, al entregarme el edicto?

¿No recuerdas, cuando nada más cumplir los 15 años, te acusaron de “Violencia de género”, aludiendo, que habías pegado a tu hermana, cosa que ella te estaba insultando y de un empujón se cayó y solo se hizo un pequeño moratón apenas imperceptible. Llamaron a la Guardia Civil y allí solo te crucificaron?

¿No recuerdas, por la cantidad de Centros que tuviste que pasar junto a tu madre, para conseguir darle la Guardia y Custodia y todos sus derechos, sobre ti, a la Comunidad de Madrid, ante los que yo no podía reclamar, pues estaba castrado de mis derechos sobre ti y solo tenía la obligación de pasar una manutención de 1.350 €., a tu madre?

¿No recuerdas, cuando el 04-12-2017, una “educadora”, acompañada de “dos armarios”, con engaños y mentiras, de un mundo mejor para ti, te metieron en el Centro de Menores de Torrelodones?

¿No recuerdas, que nada más entrar en ese idílico Centro, saltaste la valla, te escapaste y me llamaste desde el móvil de un transeúnte, llorando a lágrima viva, pidiéndome ayuda y llorando enloquecido, para que por favor te sacara de allí, diciéndote que había hablado con mi abogado y que nada podíamos hacer por ti, porque a mí me quitaron todos mis derechos?

Luego después de meterte en ese Centro, a las 14,00 h., se pasó por mi oficina la funcionaria con los dos “armarios”, exigiéndome que firmara como que yo estaba de acuerdo, al que le contesté que era un crimen lo que habían hecho contigo, máxime estando yo en desacuerdo y tanto tú como yo, pidiendo continuamente estar ambos juntos. Reflejando en el escrito mi disconformidad absoluta por lo que te estaban haciendo.

¿No recuerdas que cuando ibas al Instituto de Torrelodones a estudiar, a la salida te metías en un bar y me llamabas desde allí, sin cobrarte nada el propietario, pidiéndome auxilio y que no podías seguir viviendo entre tanto niño “raro” y un director que se enfrentaba continuamente contigo, para machacarte más aún?