En el día 20 de noviembre de 1975, día en el que nuestro Caudillo, elevó su alma a Dios, el pueblo español, el 95% del pueblo, se encontraba en duelo.

Un día que los que lo vivimos, nos encontrábamos con una inmensa tristeza, porque a pesar de su larga y penosísima enfermedad, en la que debió sufrir, lo indecible, todos pensábamos que no podría irse nuestro Caudillo y que vencería una vez más a la muerte, pero los años pasan y la muerte nos llega a todos.

En aquél tristísimo día, veías a las gentes llorando por la calle, llenas las iglesias de católicos rezando por su alma, los quioscos de los periódicos con colas, para comprar todos y sus ediciones más recientes.

Fue un día de luto nacional, de luto constitucional, de luto familiar y de luto entre todos los buenos creyentes y agradecidos a su inmenso trabajo y su más emblemática Obra, reconocida dentro y fuera de nuestras fronteras.

Los políticos del Régimen, los militares, la Jerarquía católica, los ciudadanos, …, todos estábamos con nuestro corazón roto, por tan lamentable e insustituible inmensa pérdida.

Sin embargo; a sus espaladas, los traidores, muchos adscritos como colaboradores suyos y en particular el maldito Borbón, el peor de toda la Dinastía, llevaban cocinando la GRAN TRAICIÓN.

Fueron muchos, que suplantando ojeras en sus ojos, intentando dar el pego a las gentes, se frotaban las manos, para perjurar y traicionar con villanía al Régimen del 18 de Julio y a su Mentor.

Cuatro figuras, vitales, fueron los grandes traidores a nuestro Caudillo, a Dios, a España y a los buenos españoles. Desde el beneficiado primordial, por Obra y Desgracia de nuestro Caudillo, un tal Juan Carlos, pasando por un joven “franquista” Adolfo Suárez, como Secretario General del Movimiento, seguidos de un sublevado “democrático” militar, como Gutierrez Mellado, alias “El Guti” y de un enfermizo pagano y demoníaco  Vicente Enrique y Tarancón, cardenal y Presidente de la Conferencia Episcopal.

Estos personajes espurios y despreciables, sublimaban y alababan la figura del General Invicto en vida, mientras que a su espalda maquinaban y esperaban el momento para imponer su felonía, como hacen los cobardes, que:

 “Maquinan en vida y traicionan al que ya no puede defenderse”

Hubo muchos, que se subieron al carro de la traición, porque muerto El Caudillo, había que rectar para conseguir, sin mérito alguno vivir de la gran tarta, que dejó a su fallecimiento.

Sin embargo; otros vieron el comportamiento despreciable, de los que siendo sus benefactores, callejeaban de despacho en despacho, de llamada tras llamada, para traicionar a la gran figura de Su Excelencia D. Francisco Franco.

Éstos, fieles durante y después de la muerte del Jefe Supremo y Jefe del Estado, no quisieron participar en esa canallesca Banda de Delincuentes y menesterosos felones, por lo que visto lo visto dejaron la política, no queriendo seguir al lado de un Perjuro y Traidor reyezuelo, que durante su miserable vida, engañó a su hermano Alfonsito y lo llevó al Cementerio, engañó a su padre, a su madre, a su mentor, a su primo D. Alfonso que también lo llevó al cementerio, a su esposa, al Presidente D. Luis Carrero Blanco que junto al masón Henry Kissinger, fueron los diabólicos asesinos intelectuales de tan excelente católico y gobernante, mano derecha de El Caudillo,  …, y a todos los españoles de bien, aunque incongruentemente, algunos aún le son fieles y le rinden pleitesía, a este maldito crápula y vividor.

Entre esos grandes personajes, fieles al Caudillo, en vida y en muerte, se encuentra entre otros muchos:

.- D. Blas Piñar López: Mi Caudillo. ¿Qué decir de él, si ya todo lo he dicho y se ha dicho? Para mí, el hombre más importante del siglo XX, que luchó contra todos los traidores y sabandijas que destruyeron la figura de D. Francisco Franco y derribaron el Movimiento del 18 de Julio (D.E.P.)

.- D. José Utrera Molina. Procedente del movimiento juvenil falangista, fue gobernador civil de Ciudad Real, Burgos y Sevilla y posteriormente desempeñaría los cargos de subsecretario del Ministerio de Trabajo, de ministro de Vivienda y de ministro secretario-general del Movimiento (D.E.P.)

 Jose Utrera Medina.Franco visto por uno de sus ministros

.- D. José Solís Ruíz. (Cabra 27-09-1913 - Madrid 30-05-1990). Miembro del Cuerpo Jurídico Militar. Gobernador civil de varias provincias. Delegado nacional del Sindicatos y ministro-secretario general del Movimiento. En calidad de tal, tuvo un papel destacado en las políticas del régimen durante la etapa desarrollista. Entre las medidas adoptadas estuvo la promulgación de la Ley de Principios del Movimiento Nacional, una de las Leyes fundamentales del Régimen. Se le conoció como «la sonrisa del régimen» (D.E.P.)

Cabra (Córdoba) en el NODO

.- D. Pascual Calderon Ostos. (Córdoba 9-12-1921 – Fallecido en 2003). Abogado  Ilustre hombre, fiel siempre a su Excelencia, que estuvo en diferentes puestos del Régimen de Franco.

 En su juventud perteneció al S.E.U., nombrado Jefe Provincial de Córdoba en 1941. Posteriormente fue designado Delegado Provincial de Juventudes en 1944 alterando ambos cargos hasta 1950. Fundó el Colegio Mayor Universitario Lucio Amneo Séneca llegando a ser su primer director.

Fue director de la Escuela Pericial de Comercio desde su fundación el año 1955 hasta 1967.

Como político llegó a ser Inspector Provincial del Movimiento, Jefe del Servicio de Justicia y Derecho, Delegado Provincial de Educación Nacional de F.E.T. y Consejero Provincial del Movimiento. Concejal de Ayuntamiento de Córdoba en 1948, 1951 y 1957 por representación familiar, con el cargo de Teniente de Alcalde en Fomento desde el año 1949 hasta 1964.

Diputado provincial en 1964, en representación del Colegio de Abogados. Presidente de la Diputación Provincial de Córdoba y presidente del Consejo de Administración de la Caja Provincial de Ahorros entre los años 1968 y 1972. Nombrado Gobernador Civil de Jaén y del Movimiento en 1972 hasta 1975 en que fue designado en el mismo año Delegado Nacional de Provincias. Además, fue procurador en Cortes entre los años 1967 y 1974. Fue Director General de Servicios Sociales del Ministerio de Trabajo.

¿Por qué me extiendo tanto en este gran Caballero? Porque fue fiel siempre al Caudillo y cuando vio la movida de los traidores dejó todos los empleos políticos y se retiró.

 

“EL SE NEGABA A PARTICIPAR EN EL LINCHAMIENTO A FRANCO”

Pero, es que es gran hombre, además es el padre de mi querida hermana, a la que adoro Dª Mar Calderón Baquerizo, un señora que siempre ha sentido pasión por su padre, por su comportamiento como tal y su fidelidad al Caudillo

Esta gran mujer, es una ferviente luchadora, allí en su Córdoba natal, contra el aborto. Ella sola contra el feminismo radical y contra esta izquierda y derechona asesina, se pone en la entrada a las carnicerías abortivas, para intentar rescatar a chicas que van abortar. A las que le ofrece un café, para hablar y convencerlas de que no aborten y que ella las ayudará en todo, incluso económicamente. Siempre sola, con carteles llamativos, ha recibido amenazas de los abortistas, por intentar quitarles su “gran negocio” y perder ellos el dinero que le reporta “EL CRIMEN MAS EXECRABLE QUE EXISTE “

Aunque durante años ha estado salvando vidas de inocentes, ahora ya lleva un tiempo que lo ha tenido que dejar por su salud delicada. 

(Los falsos prelados, perjuros y herejes, como el tal Tarancón, que odiaba al Caudillo)

RECONOCIMIENTOS DE LOS OBISPOS ESPAÑOLES A FRANCISCO FRANCO