Lola Castellón, tras 25 años ayudando a las personas mediante diversas disciplinas orientadas a la prevención y bienestar, como son la Medicina Tradicional China y la Acupuntura, entre otras, inició su andadura en la Psicología para formarse en Psicoterapia Cognitivo Conductual y Psicoanálisis en la Universidad Antonio de Nebrija. Los conocimientos adquiridos le guiaron e interesaron por la Hipnosis como prodigiosa herramienta de sanación interior. Posteriormente se especializó en Hipnosis Clásica y Ericksoniana e Hipnoanálisis, con grandes expertos de la Psicología y la Hipnoterapia.

¿Cómo nació su inquietud por las terapias naturales?

Desde muy joven sentí la vocación de estudiar Medicina con el fin de ayudar a las personas, pero en ese momento mi padre, como en la mayoría de adolescentes tutelados, era el que lo decidía. En mi caso, él pertenecía a una generación de creencias tradicionales que no aprobaba que una hija fuera a la Universidad. Así que fui indagando opciones y madurando con la firme idea de ayudar a mi prójimo, dándome cuenta de la importancia de hacerlo en equilibrio con la Naturaleza. Un buen día me topé con la sabiduría ancestral de Oriente y me propuse estudiar Medicina Tradicional China, durante cuatro apasionantes años, con finalización práctica en un hospital de Pekín. A partir de ahí, y hasta el día de hoy, han transcurrido 25 años y no he parado de aprender a propósito del sabio y prodigioso mundo de las Terapias Naturales.

¿Y por qué las psicoterapias?

En esa búsqueda fantástica en la que me sumergí con el propósito de ayudar a los demás, advertí que una característica muy importante de las diversas terapias -las que de forma profesional estaba ejerciendo-, es que la comunicación con las personas y la empatía con ellas son causa importante en el proceso de su bienestar y mejora. Además, analicé, en frecuentes casos, la causa de problemas sutilmente anclados al estado emocional y/o un proceso vivencial en el pasado. Ello me supuso un nuevo reto de estudio en el campo de la Psicoterapia.

Dentro de este campo, ¿por qué se ha especializado en hipnosis?

Porque comprobé que, en múltiples y reiterados casos, las personas no podían modificar aquello que querían cambiar. Verbigracia: alguien que sufría miedo al hablar en público cuando racionalmente no había motivo aparente ni peligro alguno por comunicarse con una audiencia; en cambio, algo superior a la voluntad se lo impedía.

La respuesta la encontré en nuestro subconsciente, esa parte de nuestra mente que guarda nuestra historia de vida, nuestras experiencias y que rige la manera de desenvolvernos en la vida, nuestros gustos, creencias, emociones… Aunque nuestra mente racional, consciente y analítica, nos diga lo que debemos o es bueno hacer.

Mediante un estado de hipnosis podemos llegar a ese almacén llamado subconsciente y, con el uso de técnicas avanzadas y estudiadas, cambiar cuanto no somos capaces de realizar desde la mente racional.

¿Hasta qué punto es una ciencia con estudios reglados, pese a la fama de no serlo?

La hipnosis data de cientos de años, desde los faquires en la India que lo utilizaban en sus espectáculos, pasando posteriormente por el interés de la Ciencia que comenzó a implementarla en el campo de la Medicina de la mano del neurólogo francés Jean-Martin Charcot; como práctica curiosidad, ahí tenemos a nuestro premio Nobel Ramón y Cajal que la utilizó en el parto de su esposa durante el nacimiento de su sexto hijo.

Comenzaron a publicarse estudios en revistas médicas de prestigio, llegando al interés de Freud y cobrando especial relevancia con el Psiquiatra Milton Erickson, dando lugar a la aparición de asociaciones para el estudio de la Hipnosis y siendo, hasta el día de hoy, motivo de múltiples estudios, tanto clínicos como experimentales, con expreso reconocimiento de la Ciencia y existiendo como Master en la carrera de Psicología. La controversia surge del desconocimiento y de la frivolización de unos valores de empirismo que nada tienen que ver con la desvirtuada presentación como espectáculo. Su seriedad como técnica avanzada de sanación es de relevancia constatable.

¿Cómo podemos definir la hipnosis y qué técnicas emplea?

La hipnosis es un estado de máxima concentración y atención en el que se facilita el aprendizaje y la absorción de información utilizando la sugestión y la imaginación.

¿Es compatible con la fe católica?

Es compatible y constructiva, pues no dista en absoluto de las enseñanzas sobre la virtud interior y su exponencial capacidad para comunicar con lo más representativo de los valores humanos y la expectativa del consejo de lo divino. La voluntad sobre el Bien prepondera en sus fines terapéuticos y de mejora personal.

¿Qué grado de eficacia tiene?

Sabiendo que mediante el estado de concentración accedemos al estadio donde se origina el bloqueo limitante, la Hipnosis se presenta como una herramienta muy rápida, una media de 2 a 3 sesiones, con un porcentaje de éxito muy alto. Todo ello, por supuesto, de la mano de un profesional especializado que sepa diferenciar y derivar los casos estrictamente médicos.

¿Cómo le llena, a nivel personal, esta actividad profesional?

Con satisfacción motivadora, pues sus beneficios y labor social son exponenciales ya que existen limitaciones cotidianas y simples que se arrastran durante la vida: como son los miedos irracionales; las tristezas; los duelos no cerrados; las fobias y la falta de autoestima, la falta de confianza en uno mismo, etc…Impiden desarrollarse como uno desea y ahí es cuando la hipnoterapia da el empuje necesario que me permite ser testigo de los grandes cambios en el antes y el después de cada persona que confía en mi trabajo. Es maravilloso comprobar la voluntad de cuantos descubren su fuerza interior, permitiéndome ser guía del proceso de la recuperación personal.

¿Conlleva riesgos la hipnosis o puede anular la voluntad personal?

En absoluto, a pesar de la dramatización y la exageración en espectáculos que buscan el aplauso de un público no versado en la hipnosis con fines de sanación personal. Le pondré una similitud del estado de hipnosis en el que hemos entrado todos en algún momento: cuando vemos una película o leemos un buen libro donde nos sumergimos y llegamos a sentir alguna emoción que nos haga llorar o sentir terror, eso es hipnosis.

No hay peligro en estas acciones, pues nadie queda atrapado en un libro o mientras visualiza una película; no se pierde la voluntad ni la consciencia. Son falsos mitos que con un poco de información se esclarecen.

Pueden seguirla y contactar con ella a través de su web:

www.lolacastellon.com