La masonería no tuvo en la España del siglo XVIII existencia estable u orgánica. La primera logia fue fundada en 1728 en Madrid por ingleses.  «La Matritense». Su nombre original era French Arms, pero era conocida también como Las Tres Flores de Lis, por el hotel francés en el que se constituyó, situado en el número 17 de la madrileña calle de San Bernardo (a la altura de la actual calle de La Palma). Adscrita a la GLI

Esta logia, sin embargo, no llegó a consolidarse, como sucedería con las que la siguieron, la primera de ellas en Gibraltar, en 1729. Y la razón para ello hay que buscarla en la convulsa historia del propio Wharton: su comportamiento acabó provocando su expulsión de la Masoneria con el acto más deshonroso previsto por el código masónico: su mandil y sus guantes fueron quemados.

Su primer Gran Mestre es el duque de Wharton, sin haber llegado a ser maestro de su Logia -la Logia "King's Arms" cerca de la catedral de San Pablo (Londres)- se las arregló para ser elegido sexto Gran Maestro el 24 de junio de 1722. Estuvo en el cargo dos años, firmando las Constituciones de 1723. Dimitió a finales de año.

Constituyó la primera logia en suelo extranjero que figura en los archivos de la Gran Logia de Inglaterra: la Número 50, "French Arms" (Armas francesas), en Madrid, de la cual llega una solicitud de reconocimiento  el 17 de abril de 1728 y concedida el 27 de marzo de 1729 (posteriormente sería la logia No. 1 del Gran Oriente de España).

Su periplo masónico es estrafalario, lleno de aventuras y contradicciones hasta morir convertido al catolicismo en el Monasterio de Poblet, como aquí explicaremos.