Hoy es Domingo y me voy a dar un descanso de la política y me voy a dejar llevar de nuevo por la nostalgia de mis tiempos vividos en el Sur. Voy a compartir con ustedes algunos recuerdos de la tierra de María Santísima.  
 
Desde mi despoblada Castilla echo de menos la populosidad de las tierras del valle del Guadalquivir. Concretamente los 120000 habitantes de la ciudad de Dos Hermanas donde tan buenos amigos he dejado. 
 
Recuerdo con especial cariño y afecto las tertulias políticas en la librería Valme, el último reducto de civilización de Occidente, según nos decíamos a nosotros mismos. Rodeados de libros poníamos a parir a los gobiernos socialistas y nos autojaleábamos a hacer un mundo mejor.
 
Allí leí a Toymbee, a Spengler y demás puntales de mi formación. Nos juntábamos varios tipos de ideología patriota y nos arengábamos a solucionar los problemas de la decadente España. No era fácil mantener alto el espíritu patriota en una ciudad que votaba en un 60 por ciento al socialismo.
 
Asistí en el Bar Sierra Norte como los obreros pasaban de votar socialismo y a ser acérrimos defensores de las siglas del PSOE, a decantarse por VOX. Si, muchos obreros se vieron decepcionados y buscaron nuevas vías. No todo el voto de VOX viene del PP pues.
 
Y esto es importante, como los obreros de verdad, trabajadores que se levantan a las siete de la mañana, vieron que el globalismo les estaba quitando el alma y la libertad, además de llevarlos a la ruina.
 
Por ello les hago mis llamamientos para que depositen su confianza en las formaciones patriotas de ADÑ, pues tenemos mucho más y mejor que ofrecerles que los desnortados y asépticos de VOX. Les he visto cambiar de discurso y de ahí mi confianza de que un día volverán sus miradas hacia nosotros, desencantados del régimen del 78.
 
Hay esperanza pues, ya que si en la Dos Hermanas socialista de Toscano, los obreros se están desengañando y vuelven sus ojos a otras formaciones, es que algo se está moviendo en las clases medias españolas.
 
Y vuelvo a mis recuerdos, a esas cervecitas Cruzcampo con mis amigos, a esas tapas de lomo con tomate en el Amable, a los requetés en el bar de la estación de tren. Y esas niñas de Dos Hermanas, hermosas como ningunas, bellas rosas de los mejores rosales de Afrodita.
 
Esos partidos de fútbol que eran seguidos de grandes jarras de cervezas. Los cubatas y el alterne en los pubs del Llano. Los anocheceres cálidos y rosáceos. Todo eso viene a mi mente en este día frío y desangelado.
 
Su Semana Santa y su gran feria de Mayo, con esa manzanilla de Sanlucar y ese pescaito frito. Su religiosidad popular con sus cofradías ensayando todo el año para ofrecernos un Abril maravilloso. Sus espléndidos Reyes Magos y sus carnavales con chirigotas que nada tienen que envidiar a las de Cádiz.  
 
Todo esto se vivía a lo largo del año en Dos Hermanas culminando en Octubre en la magnífica romería de nuestra señora de Valme con sus bellos caballos y coloridas carretas.
 
Y en esta ciudad, la más socialista de toda España, se ha producido el cambio y los obreros se han pasado a VOX. Ojalá sea esto la avanzadilla de un cambio mayor. La defenestración del oprobioso régimen del 78. Es mi esperanza. En este desastre que se avecina a pocos meses vista espero que todos los obreros de España sigan el ejemplo de los que mejor conocen lo que es el socialismo y se pasen en masa a las filas patriotas.
 
Es mi esperanza y así se lo comunico a ustedes. Para que tengan ánimo y se convenzan de que un nuevo amanecer esta por venir.
 
Y vuelvo a mi despoblada Castilla y a mis quehaceres.  En este Domingo sin misa pues el cura se ha puesto malo. Hay que sevillanizar Castilla. Que esa alegría de las gentes del Sur se nos contagie para ofrecer un lugar acogedor a las gentes que quieran repoblar esta sufrida tierra.
 
Es mi misión desde estas páginas llamar a la repoblación del vacío interior español. Pero para ello, además de las medidas económicas que propongo en mi libro Contra la despoblación (Europa en la encrucijada), hay que ofrecer a los futuros repobladores la alegría de vivir andaluza. Que la austera y seria Castilla deje de ser tan austera y tan seria. 
 
Y que todos juntos, castellanos y andaluces y demás nos demos la oportunidad de reconstruir España desde los cimientos. Una nueva España en la que triunfe el amor por el trabajo y no el cuento y el parasitismo. Lejos de la inicuidad y la ignominia que nos ha traído esta nefasta Constitución.
 
Y les dejo, recomendándoles que visiten Dos Hermanas en sus viajes al Sur y que con el ejemplo de los obreros de esta juvenil ciudad tengamos ánimos altos para emprender la sagrada misión que se nos presentará en breve tiempo. La de ofrecer a los Españoles una nueva España llena de vitalidad y optimismo.