Fotografía de portada: Álex Peña

Normalmente las entrevistas de presentación de los nuevos colaboradores suelen ser cortas y hasta rutinarias en el sentido de que no tienen otro objeto de presentar a los lectores al nuevo redactor para que sepan quién es, que ha hecho y de que temas va a escribir. Fulanito: historiador con 20 años de docencia hablará de temas relacionados con los Tercios de Flandes. Normalmente es así, debe ser un simple aperitivo, una carta de presentación sencilla.

En el caso de la colaboradora Barbie Shields/Corchado tenía la intención de hacer algo similar, aunque conociendo su carácter arrollador era como pretender introducir, en un hoyo hecho en la arena, toda el agua del mar. Intenté hacer unas preguntas muy abiertas para que se pudiera explayar con total libertad y resultaron unas respuestas muy ricas e intensas, más bien apasionadas, que nos muestran una parte importante de sus vivencias y de su personalidad, aunque no dejan de ser más que la punta del iceberg. Les invito a este viaje apasionante para conocer más a Barbie Shields/Corchado una personalidad arrolladora, orgullosa de trabajar en un medio como el nuestro y un lujo para nosotros contar con ella.

Para el lector que no te conozca, háblanos brevemente de lo más destacado de tu trayectoria profesional...

¡Uf!, ¡¿brevemente?!. Será complejo resumir. Intentaré al menos que a pesar de ser entretenido sea divertido. Mi CV está diseñado en dos partes, el administrativo y el artístico. La verdad es que no sé si yo persigo la polimatía o ella me persigue a mí. En cualquier caso la creatividad es algo innato desde mi nacimiento. La última entrevista que me hicieron en Luna y Sol se titula así, “Si me pides que deje de crear me pides que deje de respirar”. La creatividad me viene de fábrica, es algo innata. Quiera o no quiera está en desarrollo permanente siempre. Sin yo decidirlo. Simplemente está ahí. No me inspiro en nada. Nace. Brota. Creo que si tuviera que inspirarme en algo sería perder el tiempo y entonces me dedicaría a otra cosa. No sé. A la compra venta de pan duro. Ni idea. Ji, ji… De bebé empecé a bailar antes que a andar. La música, el baile y el amor son el triángulo equilátero en mi vida. El eje. No la concibo de otra manera. De muy pequeña, yo realizaba casting para hacer teatro y bailes en la pandilla de la playa y a mis hermanas. Preparaba una obra, inventaba una coreografía y cuando ya veía que la cosa estaba cuajada, íbamos con las bicis chalet por chalet, les cobraba 5 ptas. y les anunciaba la función.

Estudié solfeo en el Conservatorio Superior de Música y Danza y en una academia pero lo dejé porque era autodidacta y me aburría como una ostra, tocaba y componía a la guitarra y acabé por enseñar yo a terceros. También impartía clases de portugués y francés y me iba sacando un dinerillo.

Trabajé en una gran multinacional francesa 5 años y en otras compañías, así como en seguridad privada. Fui azafata de Renfe y otros congresos internacionales, también trabajé con un cargo importante en la Revista DT del americano Dan Medvene. Realmente una de mis pasiones era ser azafata de vuelo, sobrecargo, pero me sobrecargaron con la estupidez de que nadie podía tener graduación alguna en la vista. Hoy en día eso ya no es una traba. Mientras trabajaba en una vida que no creía que me correspondía, la compaginaba con el mundo creativo. Estudiaba voz con el gran Carlos Infante, e interpretación y me relacionaba con compañeros humoristas como Santiago Urrialde, locutores como Paco Casas, etc. Dejé definitivamente esa etapa oficinista casposa y esa doble vida y me determiné por el mundo creativo que siempre me llamaba a voces desde la cuna. Empecé a hacer cuñas de radio y me lancé con el doblaje en TV e infinidad de programas de radio en Onda Cero, Europa FM, etc. Como las liaba pardas con mis personajes cómicos y mis 17 registros de voces, empecé una trayectoria de programas de humor y entrevistas a famosos interminables que siguen marcando huella hasta la fecha.

Durante un tiempo pasaba castings hasta aburrirme. Hice bastante publicidad para TV. En algunos castings decidía irme y pasar de hacer la prueba y era cuando me cogían. No entendía nada. Me decía a mí misma, aquí hay más de 100 chicas, o más de 500, todas te dan cien mil vueltas seguro, -¡lárgate!-, y van y me cogían. Todavía no entiendo nada. Empecé con Jordi González como azafata de imagen y copresentadora. De actriz trabajé en series de TV como en Manos a la Obra, con Carlos Iglesias y Ángel de Andrés, en la Nit de Arévalo, en Robles Investigador, etc… Fui presentadora en programas de TV de entretenimiento y viajes, como con Pino D´Angiò el famoso cantante y presentador italiano con el que compartía una gran afinidad cómica. También he trabajado en cine como Malamuerte, y cortometrajes míos e infinidad de guiones y scketches de humor propios con los que parezco provocar plagios y se pasa bastante mal.

He sido reportera, en TV y en la Agencia Korpa, en España y en Miami. En Korpa sobre todo eran follones de prensa rosa. He presentado eventos como los Premios Heraldo en Murcia, desfiles de diseñadoras, etc. En ocasiones me propusieron como modelo, lo probé con trajes de novia, con ropa deportiva y ropa casual, ahí me sentía totalmente fuera de lugar. No entendía ser un cacho carne con ojos y duraba pocos asaltos porque mis neuronas se pillaban grandes cabreos. En definitiva era algo que me hacía sentir ridícula. Sentía vergüenza.

He llegado a ser hasta representante de cantantes, como Frank Romero de Locomía en su última etapa artística en Tele 5.

Desde niña pinto. Lo heredé de mi abuelo militar. Aún sigo haciéndolo pero con un estilo muy naif, de colores muy vivos, tengo una gran influencia de Romero Brito, el más conocido en EEUU. Hasta la fecha llevo 9 exposiciones.

Me formé como experta en conducta criminal. Empecé estudiando Criminal Profiling, igual que los de la serie de TV “Mentes criminales”. Me hice Perito Judicial en Criminología y continúo estudiando Morfopsicología y reciclándome.

Actualmente sigo trabajando para 3 medios de prensa escrita, Crónica Tónica Magazine, Luna y sol y El Correo de España.

¿Cómo ha enriquecido tu vida poder codearte con personajes del máximo nivel?

Interesante pregunta. Personajes de máximo nivel serían aquellos a los que admiro profundamente desde muchas alturas. Inclusive a los más conocidos del folclore rosa les estoy profundamente agradecida. Agradecida a la vida, claro, de haberlos conocido, ya que han sido también un referente para saber discernir entre lo que una quiere y lo que no quiere. De los personajes de máximo nivel como usted refiere Sr. Navascués, resulta permanentemente excitante que te brinden su sabiduría, conocimiento y amistad, y a cambio una, les procesa una gran admiración, respeto y puntapiés al que no considero que me esté respetando, claro. No obligo a nadie a que me entienda, pero sí exijo respeto. Si el respeto se pierde o simplemente no existe, también puede ser hasta muy relativo, pero esa relatividad hace que dé un zarpazo sobre la mesa y desaparezca. La vida es tan grandiosa en sus devenires que cuando he pasado por situaciones serias o de peligro lo que me anima a seguir mientras me digo y me froto las manos es, ¡ok!, ¡¿y ahora qué me deparará la vida?!. ¡Eso me intriga tanto!.

En otra vida mía pasada, porque así refiero a parte de un pasado que desecho, he tenido que escuchar muchas veces, ¡jo, lo que a ti te pasa no le pasa a nadie!. ¡¿Pero qué les pasa a la gente?!, ¡¿no tienen vida?!, ¡¿no viven?!, ¡¿están muertos en vida o qué?!, ¡¿sólo trabajan y se murieron?!. Yo me sentía un poco marciano verde, -en el fondo lo soy-. Ji, ji… Gracias a Dios hace muchos años que dejé de escuchar esa incongruente frase para pasar a escuchar, ¡qué pasada!, ¡tú no te aburres nunca!, ¡qué vida tan intensa!. Y aunque al principio la recepcionaba con algo de resquemor, ahora es algo común y simpática. Señal de que vivo la vida. Y estas personas de alto nivel han ayudado muchísimo a completar y encajar las piezas del puzle de mi vida. Sin ellas mi puzle estaría desbarajustado como antaño. He sido y sigo siendo pupilo de muchos, de grandes de la Historia y a su vez, hace que yo me empape de más conocimiento y sabiduría. Soy muy curiosa y observadora y nunca me sacio. Soy una dinamo cargada de energía positiva. Hace que adquieras una reputación notable y faciliten ciertos caminos, y otros, te ponen trabas porque hay ciertos intereses que no interesan y ni interesas.

¿Es oro todo lo que reluce entre los famosos?

Muchos se ofenderán con esto que voy a decir pero muchos otros que también lo reconocen merecen el mismo respeto. Lo que reluce no todo es oro, más bien lo que abunda es la alcantarilla de la joyería. Y en muchos sitios, bisutería barata de mercadillo donde gritan, ¡lo robo por la noche y lo vendo por el día!.

He conocido y conozco a gentes muy variopintas. Mila Ximénez, q.e.d. me protegió mucho como a una cría durante largo tiempo. Lamentablemente luego, muchos viran de manera extraña y no tan extraña. Son las circunstancias y el devenir intrínseco de cada ser enfrentándose a un mundo tortuoso por elección propia. José Luis Moreno es sumamente poderoso, impone miedo y eso le atrapa, le encanta, es decir, prefiero no hablar de ello ni de mis compañeros. Por respeto a quienes están y quienes no están. Creo que no es ni dócil ni decente hablar o extenderme sobre ello. Pero, puntualmente le voy a nombrar a alguno para poder ilustrar lo que me pregunta. Por ejemplo, el hermano de José María Íñigo, Paco Íñigo productor entre productores y que lo fue entre muchos de “Martes y Trece”, fue mi padrino artístico. Paco Íñigo es de esas personas que sobresalen por su entereza, nobleza y profesionalidad, es de esas grandes excepciones. Pero le voy a decir una cosa, yo he estado en algún despacho donde me han dicho, hay contrato pero hay cama. ¿Tiene semejante idea de lo que se siente?. Respondí, yo estoy aquí para negociar mi talento no con quién debo acostarme. El mundo artístico es como un cd, una, dos o tres canciones dan protagonismo al disco, el resto son relleno y a veces demasiado malo. Quizá por eso no funcionen algunos discos. Sigan con su relleno. Me levanté muy ofendida cogiéndome la mesa con las manos y deseando volcarla. Salí de la productora llorando y si me lo recordaran aún sigue doliendo y provocando lágrimas.

He tenido muchas oportunidades artísticas, muchísimas propuestas de “montajes”, hasta con el Padre Apeles, cuando en contra de lo que muchos creyeran, es un hombre educadísimo y sumamente culto y siempre mantuve una serena y respetuosa amistad con él que aún perdura. Pero me quedo con lo que me decían Santiago Urrialde y Juan Luis Cano de Gomaespuma, compi, sé que tal y como tú eres se pasa muy mal, pero por favor, no cambies nunca.

¿Que lo he pasado mal?. ¡Mucho!. ¡Por supuesto!. Pero que me quiten lo bailao, también me lo he pasado como una enana, pero sobre todo, porque hace mucho tiempo que hice una criba en mi vida y ahora gozo rodeada de grandes compañeros, amistades y profesionales. Me ha costado sudor, lágrimas, paciencia, tenacidad y méritos propios.

Uno cree en cosas abstractas y bellísimas como en el amor, en Dios, y en cosas que parecieran imposibles y de repente te sorprenden sucediéndote y tan sólo debes disfrutar aceptándolas para conocer por qué la vida te lleva a ello, aun creyendo que tenías todas tus bases psicosociales y morales estructuradas. Pues ¿por qué no se ha de creer en algo abstracto como el talento?. Lo abstracto luego se hace tangible, físico, realidad… La vida, cuando es un desconcierto debes ponerte a afinar tus instrumentos para que tus conciertos desafinen lo menos posibles o cambiar a un instrumento nuevo. Si uno no tiene oído y desafina con avaricia es hora de apartarse de esos desafinadores, y estos, o afinan, o como humanos no tienen remedio. Entonces te has de apartar y continuar por otros lares más acordes.

¿De todo lo que has hecho, de que cosas es de lo que estás más orgullosa?

¡Vaya!, ¡pues no sé si el haber salvado alguna vida es para estar orgullosa!. Simplemente creo que me tocó a mí y nada más. Creo que no está nada bien que yo lo diga, pero claro, si le preguntaran a un tercero quizá ni sepa de esas acciones mías, o sí, y tal vez dijera, no pienso hablar en ausencia de un tercero, que le pregunten a ella… Esto de la modestia o el ego o la estupidez humana es difícil de encajar o acertar. La vida te da tantísimas sorpresas que el sorpresóromo nunca llega al tope donde marca, tu capacidad de asombro ha explotado

Debo añadir como orgullo porque nunca lo he hecho, el premio a la Antena de Plata que ganamos por el programa de radio “Diálogos sobre Europa” y que dirigía el gran compañero y amigo Paco de Narváez. Nos patrocinaba La Unión Europea donde fuimos invitados. Conocimos la Sede de La Unión Europea y también la lié, humorísticamente hablando desde Bruselas cuando me pidieron protagonizar uno de mis personajes cómicos.

Yo era la única responsable del apartado de humor del programa. Cuando me cogieron en otro programa donde me daban 2 horas, el anterior no volvió a tener ningún apartado de humor. Paco de Narváez se marcó uno de los piropos profesionales más impresionantes que yo he recibido en mi vida cuando le pregunté a quién había cogido para sustituirme, ¿de verdad me estás preguntando eso?, después de tu paso si metiese a otra persona hubiera hecho el ridículo. ¿Qué voy a meter a un tío contando chistes?, ¿dime cuántas personas tienen tantos registros de voces y capacidad de cambiar de un personaje a otro?. Siento no ser modesta en esta exposición pero he vivido tantas trabas profesionales tan feas que este piropo lo saboreé llorando.

Si tuvieses que quedarte con una entrevista, ¿Cuál sería hasta ahora la mejor que has hecho o la que más te ha llenado?

Pregunta difícil. Hay muchas y todas distintas. Una de las que más me ha llenado fue la de Iván Espinosa de los Monteros, el Terminator de Vox. Fue muy fiera, sagaz, atrevida. Cuando en una de sus respuestas Iván me respondió, ¡No existe el miedo!, seguí lanzada. La más complicada fue hace muchos años a Coto Matamoros en Onda Cero. Antes de una entrevista siempre pregunto ¿qué quieres que toque y qué quieres que no toque?, cuando le pregunté a Coto me dijo que le daba igual y que si quería que empezaría hablando sobre las drogas. Le pedí por favor que no lo hiciera porque estábamos en horario de tarde y Fernando Ónega y Luis del Olmo que por aquel entonces eran los Consejeros Delegados no lo permitirían. Pues Coto no solo lo omitió sino que hablaba de drogalandia y de ciertos mejunjes que me fue imposible de entender. Gracias a Dios siempre tuve muy buena relación con Luis del Olmo y trabajé un tiempo con él. Si tuviera que decirte qué entrevista ha sido más dura para el entrevistado, quizá fuese a José Manuel Franco, Delegado del Gobierno. Creo que se confió mucho a pesar de mis advertencias tenaces pero también le agradezco desde aquí que me la concediera. Él sería el mediador para que yo entreviste a Pedro Sánchez. No sé si me tienen castigada o si hay cierta animosidad. A ver José Manuel Franco, voy a seguir insistiéndote para entrevistar a tu jefe. La entrevista a la que yo fui con miedo fue la realizada a Fernando Paz. En aquel entonces me llamaba la gente y me preguntaban, ¿sabes quién es Fernando Paz?. A ese tío es a quien tienes que entrevistar, ¿a que no hay huevos? (con perdón). Entonces lo observé durante unos días en sus declaraciones de TV, y cuando llegó el momento de la entrevista, como ya estaba inculcado el miedo que producía, era yo quien estaba nerviosa, por tanto fue una entrevista bastante suave. Tanto Fernando Paz como a otros, los estoy volviendo a entrevistar, pues no es cuestión de portarme mal sino de sacarles más jugo, más provecho, saborear al entrevistado y cuando he terminado la entrevista, chuparme los dedos. Permítame la expresión. La entrevista más cómoda creo que la de Carlos Sobera. Es un hecho lógico. Era mi protegido o viceversa. Y la que más compleja o difícil hasta ahora, la de Pedro Ruiz. Era como una montaña rusa.

Creo que la mejor entrevista siempre está por llegar. Cada entrevista siempre es la mejor.

Dicen que eres intensa...pero más que intensa, apasionada...¿qué es la pasión en el periodismo y en la vida?

Ji, ji, ji. La intriga. Es la intriga lo que me mueve. Cierto, soy altamente pasional, pero para todo, hasta para sacarle la punta a un lápiz. Intensa creo que sería errado. Soy pasional. Lo que me aburre me espanta. Y hay muchísimos aburrimientos en la vida, ¡ojo!. ¡Menuda plaga!. Por eso soy muy curiosa. Reitero lo anteriormente dicho, ante circunstancias feas de la vida prefiero no estancarme y corro poseída por la positividad atrayente de esa pregunta perenne que me acompaña en la vida: ¿y ahora qué me deparará la vida?. ¡Ojo!, pero cuando descanso, descanso, cuando lloro, lloro, cuando río, río, cuando amo, amo, cuando hago deporte, hago deporte… Necesito las endorfinas para seguir funcionando, emocionándome y apasionándome.

Me encanta rascar, conocer, investigar. El propio entrevistado es quien me provoca marcar el hilo de una entrevista o de lo que sea. Cuando entrevisto no es cuestión ni de ideologías, ni religiones, ni simpatías, es cuestión de inteligencia o estupidez lo que me provoca. Soy muy curiosa y observadora, que nada tiene que ver con la maruja cotilla y con rulos y con la puerta abierta de su casa poniendo a caldo a todo bicho viviente. Yo no tengo la culpa del problema de inteligencia de los demás.

¿Sientes que es más lo que has hecho o lo que te falta por hacer?

Bueno, a vista de la gran mayoría he hecho mucho, pero tanto lo que he hecho como lo que me falta creo que siempre está por hacer y por faltar. Nunca será para nadie suficiente. Al menos como ya te he manifestado antes, nunca me sacio. El conocimiento no tiene límites, pero sí tiene límites lo que tú te marcas. Al fin y al cabo los límites los pone Dios. Él es quien decide por ti. El bien más preciado es el tiempo, nadie puede pararlo. La vida sigue empujando para todos. Y los trenes que no cojas hoy los pierdes, pero da igual, yo soy de aviones, entonces me gusta volar alto. Detesto el estancamiento, la conformidad por el qué dirán, la sumisión, el acostumbramiento, la resignación es un suicidio a plazos. Entonces hay que redecorar tu vida, estés donde estés y con quien estés o no estés. Soy cíclica. Dicen que eso es madurez. He hecho tantos cambios en mi vida que parecieran vidas distintas. A veces por fuerza mayor y otras teniendo que dar un puñetazo en la mesa por seguridad mental y física.

Ahora, creo que me queda todo por hacer. Hasta en el amor, el maestro de la vida. El amor te deja loco de gusto cuando es de verdad. Entonces creo que tengo que hacer amor, tengo que fabricar amor. El amor es capaz de sorprendente de distinta forma a la que tenías establecida y sin pedirle permiso. Puede sorprendente un hombre que ni siquiera te hubieras fijado en él porque creías que no es tu tipo o porque crees que es un plato prohibido, o porque hay trabas sociales que imponen qué está bien o qué está mal o porque crees que está loco o porque tiene barriga o porque crees que ya conoces situaciones ajenas que te imponen e impiden. Y de repente, resulta que tan solo es amor. Y tú, que crees que lo has hecho todo en tu vida y que vas de sobrao, resulta que crees que no has hecho lo más importante, amar. Tal vez hayas creído amar, pero ¡ZAS!, ¡guantazo al canto!. Tiene que llegar ese día en el que tengas que ponerte a trabajar en un amor nuevo, diferente y distinto como una leona guerrillera que soy y aprender de nuevo. El amor tiene que estar presente cuando trabajas y cuando no lo haces. Seguramente pensará que me voy por las ramas con esta pregunta, pero no, pues el amor es quien lo marca todo, el que te permite hacer y deshacer, y si no haces ni deshaces, estás inerte. El amor como usted bien pregunta, ¿Sientes que es más lo que has hecho o lo que te falta?, el amor es lo que has hecho y lo que te queda por hacer. De lo contrario, lo dicho, seríamos como un cacho carne con ojos y negaríamos la evolución espiritual.

¿Qué supone para ti colaborar en El Correo de España y qué esperas aportar?

Aportando creo que ya estoy aportando. Dicen que no se aburren quienes me leen y que a pesar de ser mis entrevistas algunas largas, se quedan con ganas de más. ¿Qué supone?, seguir dándole a la tecla, seguir investigando, entrevistando, emocionándome… Creo que es un prestigio y un honor, ser compañera de colaboradores tan inmensamente ricos en grandeza y sabiduría. Yo puedo considerarme un mero aprendiz arropada por tan ilustres componentes. Una leona que sigue pedaleando cuestas arriba, abajo, acantilados… A veces parezco tirarme de un trampolín y otras desde un avión. Me gusta dar a conocer las verdades de cada entrevistado exprimiéndoles como un limón en el buen sentido de la palabra. Me encanta el zumo de limón, así que después, me lo bebo.

¿Qué hace una chica como tú en un sitio como este?

Casi que no podría desvelárselo. Resulta la cadena perfectamente engrasada eslabón a eslabón. Mi amistad con alguien potente de fuera me lleva a la amistad con otro alguien potente y ese tercero a otro. Y por mis sonadas entrevistas, un día me proponen que debo publicar aquí y sin censura. ¡Ojo!, considero la censura necesaria, siempre y cuando sea una mentira que afecte psicosocialmente a la población, pero mientras sea una realidad que por el bien común deba ser conocida, ¿por qué se ha de seguir con la censura?. No todo vale. No todo es bueno o malo. No todo es blanco y negro. Aunque no me gustan ni los grises ni los marrones, cuando estoy viviendo un matiz es porque se está en proceso de algo. Tú decides si pasar al blanco o al negro o permanecer en ese matiz, aunque te toque la moral y/o sigas estancado. La vida, como yo, es perfectamente imperfecta. Es un aprendizaje continuo. Si dejas de entrenarte te oxidas, te atascas cual charco inmundo alcantarillero. La instrucción es imperiosamente necesaria. Soy una loca coherente y cada uno que lo interprete como quiera.

¿Nos puedes adelantar próximas entrevistas a diferentes celebrities?

Álvaro de Marichalar, José Javier Esparza, Eva Isanta, la Cuqui de la serie de TV “La que se avecina”… Y por ser vos quien sois le he desvelado a unos cuantos. El resto de celebrities que cada vez vienen empujando más fuerte serán por sí mismas sorpresas truculentas para deleitar a los lectores de El Correo de España.

Permítame acabar con una poesía que me enviaron hace unos días y que me sorprendió por lo mucho que encaja en mi vida, en mi ser humano y en mi trabajo.

Y ¡ojo!, por contra, las poesías ni me gustan…

Cita así:

En la vida ni se gana ni se pierde,

ni se fracasa

ni se triunfa.

En la vida se aprende,

se crece,

se descubre,

se escribe,

se borra.

Y se reescribe otra vez,

se hila,

se deshila y

se vuelve a hilar.

El día que comprendí

que lo único que me iba a llevar es lo que vivo, empecé a VIVIR lo que me quiero llevar”.