Eduardo Nuñez es nuevo colaborador de El Correo de España. Psicólogo especialista en Psicología del Trabajo y en Psicología clínica, habiéndome especializado después en orientación socio-laboral, con capacidad para intuir el talento de las personas para su inclusión en el mundo laboral, y con una experiencia sólida de más de quince años en el sector de Recursos Humanos con un perfil generalista. Máster en Dirección y Gestión de los R.R.H.H. Master en Prevención de Riesgos Laborales.           

Consultor con experiencia dentro del ámbito de la empresa. Formador y gestor de planes de formación. Durante mi experiencia profesional como consultor en el área de emprendimiento, he asesorado a emprendedores en distintos sectores de actividad (en especial, el sector servicios), desde la transformación de una idea a un plan de negocio, su diseño, puesta en marcha y acompañamiento para su desarrollo, búsqueda de vías de financiación, socios, hasta su consolidación.

¿Podía hacernos un breve resumen de su trayectoria política?

En cuanto a mi trayectoria política actualmente no milito en ninguna organización. Colaboro con la asociación cultural Devenir Europeo. Participé en la gestión de Democracia Nacional y también colaboré con Plataforma por la Libertad (PxL) cuando se intentó extender el proyecto político de Plataforma per Catalunya (PxC) a toda España. Después de la disolución de PxC , su impulsor Josep Anglada ha creado otro partido, Somos Identitarios (SOMI) con el que también he colaborado por la amistad que nos une...

¿Qué supone para usted incorporarse a El Correo de España?

ECDE representa un medio fuera del duopolio informativo del régimen, y por tanto es un medio más para dar la batalla política y cultural, que hoy es y ha de ser la de poner a la mayoría social de las clases trabajadoras contra la inmigración y la globalización, como ha hecho el F.N. en Francia, demostrando que sí se puede. La única condición objetiva previa a nuestra acción es que nuestra propuesta interese de manera objetiva a la mayoría social. Todo lo demás tenemos que hacerlo nosotros. Y aunque nadie lo hubiera hecho, eso no justificaría que no intentásemos ser los primeros en hacerlo, pues de lo que se trata es de buscar la verdad.

Nuestra propuesta favorece objetivamente a la mayoría; el FN consiguió que una buena parte de esa mayoría en Francia lo comprendiese; en cualquier caso nosotros podríamos ser los primeros, alguien tiene que serlo. Eso demuestra que es posible. Lo demás es irrelevante. Los hechos básicos siguen siendo los mismos: el 80% de la población sale seriamente perjudicada por la globalización, y eso abre una posibilidad objetiva de acción política.

¿Qué espera aportar?

Espero aportar mi experiencia de 40 años tanto en la acción política, como social y cultural.

¿Usted cree que el diario representa el espíritu de la España nacional?

ECDE debería representar lo que he dicho exactamente, porque eso es el espíritu de la España nacional hoy, el de los trabajadores españoles de hoy. No puede o no debería ser otra cosa si estamos hablando de gente que vive en la realidad. El espíritu de la España nacional no puede ser hoy las viejas fantasías imperiales propias de gente que no vive en la realidad actual. Por tanto, no es suficiente con ser un medio valiente, ha de ser un medio inteligente y actual. La batalla de las ideas y buscar la verdad son imprescindibles en este momento, pero buscar la verdad no consiste en hacer lo que nos gusta o apetece sino en hacer lo que se debe, que es conseguir que la gente crea que los problemas graves que tiene son culpa del sistema, y no solo del gobierno o de otras causas, porque esa es la verdad, y por tanto conformarse con un cambio de gobierno no solucionará sus problemas. Es necesario también un cambio de régimen y un cambio de sistema. Cambiar el régimen borbónico del 78, que es una corruptocracia, que se puede definir como la monarquía de los banqueros, y cambiar el sistema actual, que es el liberal-capitalismo para construir una alternativa social-patriota al sistema, y no solo al gobierno de turno.