Corría el año 1928 y la Estación monumental más bonita del mundo se inagura, un 18 de Julio. Esa que la llamaron: ¡La Dama de las estaciones!. ¡La estación de los espías!

Se trata de un edificio de planta alargada y estructura simétrica, articulado en cinco cuerpos, con el central y los laterales adelantados y más elevados. Alcanza los 241 m de longitud y posee 75 puertas en cada uno de sus lados dando lugar a un edificio de considerable tamaño.

Canfranc Hoy

La estación internacional de Canfranc encuentra su origen en la voluntad de unir Francia y España atravesando los Pirineos por Somport. Para ello ambos países firmaron diversos convenios, el primero en 1904, y protocolos posteriores que marcaron las líneas de actuación. En 1915, se concluyeron las obras del túnel ferroviario. En 1923, se iniciaron las obras de la estación siguiendo el proyecto del ingeniero Fernando Ramírez de Dampierre. ​ Dicho proyecto sufrió algunas modificaciones por parte de los ingenieros del Ministerio de Fomento que decidieron sustituir la mampostería de las fachadas por hormigón. ​ Tras cinco años de obras, el 18 de julio de 1928 el nuevo edificio fue oficialmente inaugurado en presencia de Alfonso XIII y Gaston Doumergue, rey de España y presidente de la República Francesa respectivamente

​Las considerables dimensiones de la estación y del complejo ferroviario se justifican por albergar en el mismo espacio todas las necesidades de un paso internacional de la época desdoblados: taquillas, oficinas de ambas operadoras del servicio: Caminos de Hierro del Norte de España y Chemins de Fer du Midi, el puesto de cambio de moneda, aduanas de ambos países, comisarías de policía y carabineros, correos, telégrafo público, enfermería, oficinas de Hacienda, cantina, restaurante, un hotel internacional, alojamientos para los ferroviarios de ambos países, garajes o hangares para mercancías. Todos los habitáculos tenían letreros bilingües en francés y en español. La mitad del complejo era francés y la otra mitad español, la propia estación, aunque situada en territorio español, gozaba de extraterritorialidad, y funcionaba como frontera de facto de ambos Estados

Disponía también de vías de ancho internacional (UIC) a un lado (1435 milímetros) electrificadas a 1500 V de c.c. y de ancho ibérico al otro (1668 milímetros), con locomotoras de vapor y la correspondiente placa giratoria y depósito de locomotoras. Dado que el ancho de vía de ambos países era diferente, todas las mercancías tenían que ser trasbordadas de los trenes de un ancho a los del otro para continuar, al igual que ocurría con los viajeros. Por el túnel internacional, de 7.875 m de longitud, discurría la vía única de 1435 mm de ancho, y estaba electrificada, al igual que todo el recorrido hasta Pau.

En septiembre de 1931 parte de la estación sufrió daños importantes debido a un incendio que se inició en el vestíbulo y que luego se propagó a la biblioteca, destruyendo en su totalidad el restaurante de la estación y afectando a la techumbre de madera.​ Aunque inicialmente se señaló que un cortocircuito había sido el culpable del incendio posteriormente se descartó dicha causa y se habló de un incendio casual

Durante la Guerra Civil Española pasó a ser controlada por el Ejército nacional, siendo tapiado el túnel que la unía con Francia para evitar cualquier tipo de penetración desde el país vecino. Reabierto en 1939, la Segunda Guerra Mundial y el ocaso de la guerra supuso la llegada de la Wehrmacht alemana nazi a la parte francesa de la estación.​ Esto generó algún roce con los militares españoles que seguían controlando la parte española del recinto. ​ En Canfranc transbordaban los trenes que transportaban el wolframio que Alemania empleaba para reforzar el acero de sus tanques. A cambio, toneladas de oro que venían de Suiza entraban en España. En 1941, con la nacionalización de los ferrocarriles de ancho ibérico, las instalaciones de la parte española pasaron a manos de RENFE. La parte francesa pasaría, al terminar la II Guerra Mundial, a depender del ente estatal francés Société Nationale des Chemins de Fer (SNCF). No obstante, el servicio internacional volvió a quedar interrumpido entre 1945 y 1949 por desavenencias con el gobierno francés.

 

Historia de la Estación Internacional de Canfranc

El 27 de marzo de 1970 se cerró el tráfico internacional tras el derrumbe del puente de L'Estanguet a consecuencia del descarrilamiento de un tren de mercancías francés. Esto generó una drástica reducción del tráfico ferroviario y marcó el inicio de su decadencia.

LA NUEVA ESTACIÓN DE CANFRANC. Acondicionamiento de la nueva playa de vías

Fue declarada Bien de Interés Cultural, en la categoría de "monumento", el 6 de marzo de 2002.​

El 15 de abril de 2021 se inauguró la nueva terminal, preparada para cuando la reapertura del tráfico internacional sea posible.

En 1853, los aragoneses solicitan a la nación española la creación de una estación internacional que comunique España y Francia a través del pirineo aragonés. En 1928, tras años de acuerdos, tratados y tensas negociaciones, se inaugura la estación internacional de Canfranc: una estación monumental, la más grande de Europa en aquella época. "Más grande aún que el Titanic", rezaba la publicidad de la época... pero con un porvenir igualmente trágico.

Cimentada en la época más turbulenta de la vieja Europa, desde su ubicación estratégica hubo de afrontar las peores adversidades. Una crisis internacional, dos guerras mundiales y una guerra civil dictaminaron su sentencia: la clausura, el abandono, el olvido.

Hoy, más de treinta años después del cierre de la línea, la estación de Canfranc espera, con majestuosa e imperturbable serenidad, el regreso de sus días de gloria

La dama olvidada, ¡habla y se queja!

De estación de ferrocarril pasa a ser un hotel de lujo, el Hotel Barceló

Barceló es una empresa multinacional española con sede en Palma de Mallorca, dedicada al sector turístico desde su fundación en 1931. Cuenta con una división hotelera y una división de viajes que le convierten en una de las empresas del sector más importantes del mundo. Su actividad principal se centra en EuropaAmérica y Norte de África, y cuenta con 100 hoteles en 18 países y 685 agencias de viajes en 22 países.

Su sede central está en Palma de Mallorca. Dispone de 25.000 empleados por todo el mundo.

Dispone de más de 30.000 habitaciones por todos los Hoteles del mundo.

La actividad principal del grupo comenzó en el año 1931, a partir de la pequeña empresa de transportes "Autocares Barceló", propiedad de Simón Barceló (1902-1958). Desde 1954 comienza su actividad también como agencia de viajes, y en 1964 se crea Viajes Barceló.

En 1962 la empresa adquiere el Hotel Latino de Palma de Mallorca, que sería el primero de la compañía, y nace Barceló Hotels & Resorts, la división hotelera del grupo​

Su primera instalación hotelera en la península fue el Hotel Barceló Pueblo en Benidorm, en 1970. Con el boom del turismo en España, el grupo experimenta una notable expansión.

Su proyección internacional llega en 1981 con la adquisición del touroperador Turavia, y en 1985 inaugura el Barceló Bávaro Beach Resort, el primer resort de una cadena española en Punta Cana (República Dominicana).2​ También fue pionero en los Estados Unidos, con la adquisición de su primer hotel en Washington DC en 1992.

Vestíbulo del nuevo Hotel Barceló, en la estación de Canfranc

A partir del año 2005 la división hotelera aprueba un Plan Estratégico con el que intensifica su crecimiento tanto a nivel urbano como vacacional, incorporando hoteles exclusivamente de 4 y 5 estrellas, y logrando así convertirse en una de las cadenas líderes de España3​ y una de las 30 mejores del mundo. En 2011 le toca el turno a la división de viajes, que decide impulsar su crecimiento retomando una antigua línea de negocio: la de la touroperación

Propiedad del Gobierno de Aragón, nadie duda de que el hotel conservará el valioso patrimonio cultural de un edificio emblemático con más de 90 años de historia, todo un viaje al pasado con las comodidades del lujo contemporáneo pero sin esas estridencias que tan bien maneja el sello Royal Hideaway. La estación, inaugurada en 1928 y declarada Bien de Interés Cultural en 2002, y que a su vez forma parte del Patrimonio Histórico Cultural Ferroviario, es uno de los complejos ferroviarios más importantes de los construidos en Europa en el primer tercio del siglo XX. Un icono para los aragoneses que vuelve a la vida tras un intenso proyecto de rehabilitación que aspira a convertir este emblema histórico en un icono del siglo XXI.

Visitas concertadas con guía

Barceló Hotel Group ha anunciado la apertura de un nuevo hotel de 5* GL que operará con la marca de lujo Royal Hideaway Luxury Hotels & Resorts, en la histórica estación de trenes de Canfranc ubicada en Huesca. La apertura está prevista para finales de 2022.

Gran Hotel Barceló de lujo con 5 estrellas GL

Nueva estación de Canfranc, la regeneración de un sueño | ACCIONA