Empezábamos la Cuaresma con la imposición de la ceniza, donde se nos decía ¨conviértete y cree en el evangelio¨ porque ¨polvo eres y en polvo te convertirás¨. Se decía al mundo entero:

¨convertíos a mí de todo corazón, con ayunos, llantos y lamentos; rasgad vuestros corazones, no vuestros vestidos, y convertíos al Señor vuestro Dios, un Dios compasivo y misericordioso, lento a la cólera y rico en amor, que se arrepiente del castigo. ¡Quién sabe si cambiará y se arrepentirá dejando tras de sí la bendición, ofrenda y libación para el Señor, vuestro Dios! Tocad la trompeta en Sión, proclamad un ayuno santo, convocad a la asamblea, reunid a la gente, santificad a la comunidad, llamad a los ancianos; congregad a los muchachos y a los niños de pecho; salga el esposo de la alcoba y la esposa del tálamo¨.

Que hermoso el celo que tiene Dios por sus hijos, para que no se pierdan y alcancen todos, la herencia prometida. Bien sabe, que necesitamos un cambio en nuestros egoísmos, para poder amar al prójimo y que esto implica una renuncia personal.

Dios no castiga, El habla así, pero la realidad es que nos ha dado libertad como a los demonios, tanta o más. Si bien es cierto que una libertad para hacer el mal, no es libertad sino esclavitud. Estos estando condenados no están aún totalmente dentro del infierno preparado para ellos. Así están engañando a muchos. ¿Porque menciono al bufón y hazmerreír que adoran los políticos masones que nos llevan a la ruina? Porque son estos y no Dios, los que castigan. Cuando se abandona a Jesucristo y se entroniza a Lucifer, apartamos a Dios y dejamos vía libre al que se opone a La Verdad, y es homicida por naturaleza. En el apocalipsis aparece que habrá una reducción de población por una plaga y vemos como es en realidad Lucifer con su maltusianismo el que quiere reducir la población al 50%. ¿Porque hay mal en el mundo? No solo porque la misma naturaleza esta herida por el pecado, sino Porque a Lucifer se le escucha, se le da poder de actuación, adoración y tiempo, por aquellos que ejecutan sus órdenes.

También se nos exhortaba a los sacerdotes y obispos:

¨Entre el atrio y el altar lloren los sacerdotes, servidores del Señor, y digan: Ten compasión de tu pueblo, Señor; no entregues tu heredad al oprobio ni a las burlas de los pueblos. ¿Por qué van a decir las gentes: «Dónde está su Dios»?¨

Algunos han convertido a Dios, como los chamanes, en un ser que solo se le pide para que mande la lluvia, haya trigo en los campos y aleje la peste de nosotros. Y se nos olvida lo principal, que es un Dios personal. Es, El Padre. Lo primero que hay que hacer es llorar y pedir perdón por nuestros pecados, por haberle tomado por nada y reprocharle que él castiga, ¨tragándonos así el aguijón¨ y tolerando el despecho de que la ¨madre tierra¨, cuando atentamos contra ella manda señales como, lava, virus, terremotos, maremotos, cuando la ensuciamos y destruimos, ¨tragándonos de esta forma el camello¨ de que esto es lógico y normal. Hemos perdonado a la tierra, pero no a Dios. Es una semejanza, a Dios no hay que perdonarle nada sino agradecerle todo. Lo peor sucede en sitios como Haití que están consagrados a Lucifer, ¨dios¨ de la ¨prosperidad¨. Y la naturaleza tiene sus leyes, nosotros somos parte de la ley natural. Hemos ido contra la ley natural de Dios, contra nuestro cuerpo sexuado y esto provoca la descomposición de la mente y el alma o, mejor dicho, esto solo es posible si descomponemos la mente y negamos el alma personal, única e intransferible.

España, país aconfesional… mentira, lo quieren consagrar a lucifer, sino lo han hecho ya en privado... Este es el mal, el peor mal, hay que pedir porque se deponga el mayor mal, nuestros políticos, para que cambien por unos que respeten lo divino y lo humano cristiano, en vez de lo Luciferino:

¨Entonces se encendió el celo de Dios por su tierra y perdonó a su pueblo; le respondió diciendo: Voy a enviaros grano, mosto y aceite hasta hartaros. Ya no os entregaré más al escarnio de los pueblos. Alejaré de vosotros al enemigo del norte; lo expulsaré a una tierra yerma y desolada¨

El perdón también es que nos perdone por haber abierto las puertas del infierno, que son las bocas que han blasfemado contra lo Sagrado, contra Jesucristo y la santísima Virgen María, dejando que gobierne Lucifer en el pensamiento y corazón. Jesucristo viene como el único capaz de cerrar las puertas que nosotros abrimos. El arrepentimiento no es suficiente si detrás no hay la intención de que cuando todo esto pase, ir a un sacerdote católico para recibir el perdón, que significa, recibir el Don del amor de Dios que hemos considerado despreciable.

Los sacerdotes estamos llorando Señor, por nuestro pecado, si bien es cierto que todo el mundo ha pecado ¿qué culpa tienen los que te son fieles? Retira la mano del ángel exterminador que los malvados han invocado y que caiga sobre nosotros el castigo porque en todo hemos pecado Dios mío. Por haber olvidado tus mandatos y negado que hoy no se te glorifica a ti, sino al pecado. Hoy resplandece por todos lados el pecado, perdonanos Señor por no haber sido más contundentes en nuestras denuncias y haber temido los poderes de este mundo, por haber aceptado el soborno del silencio en vez del martirio de la verdad.

Que Dios Bendiga a España y el mundo entero, que acoja a los difuntos, sane a los enfermos, se haga presente en los corazones de las personas y mire nuestro sincero arrepentimiento:

¨Cuando no haya oportunidad de confesarse; y en este caso, tenga presente que está obligado a hacer un acto de contrición perfecta, que incluye el propósito de confesarse cuanto antes» (CIC, can. 916)[13]. Respecto a estas circunstancias excepcionales, es útil recordar que la doctrina moral considera «motivo grave» el peligro de muerte o el de infamia, mientras que la «contrición perfecta» no sería tal ni produciría por tanto el perdón de los pecados si fuese excluido o hecho culpablemente ineficaz el propósito de acudir cuanto antes al Sacramento de la Penitencia.¨ (La eucaristía en el ordenamiento jurídico de la iglesia)

http://www.vatican.va/roman_curia/pontifical_councils/intrptxt/documents/rc_pc_intrptxt_doc_20051112_eucaristia_sp.html)

Jesús Sánchez. Pbro.