Encumbrado jefecillo de Bayer, Stefan Oerlich, presidente de la División Farmacéutica. Y en la denominada Cumbre Mundial de la salud, sic, resic, se ufana de que el chute de ARN mensajero es, en primer lugar, explícita terapia (¿?) génica, y dos, tan evidente para cualquiera que posea media neurona, se ha creado ¡¡¡mucho antes!!! de cualquier falsa pandemia y calandracas pangolineras varias. Por lo tanto, lo que andan metiendo en el cuerpo de la gente, siente decírselo, no es una vacuna y no actúa contra la fantasmática covid. Apretada síntesis del sicario de Bayer: la timovacuna ARNm es terapia genética vendida como vacuna para ganar confianza entre la peña.

Por qué la llaman vacuna cuando quieren decir terapia génica

Asevera Oerlinch que nadie en su sano juicio hubiese aceptado ser tratado experimentalmente  con tecnología explícitamente genética, cual exterminable ratita de laboratorio, si hubiese sido bautizada con el nombre de "vacuna".

Y literales palabras de Oerlich. "En última instancia, los pinchazos de ARN mensajero son un ejemplo de terapia celular y genética. Siempre me gusta decir que si hace dos años hubiésemos hecho una encuesta entre el público preguntando si estaría usted dispuesto a recibir terapia génica o celular  e inyectársela en su cuerpo, probablemente habríamos tenido un porcentaje de rechazo del 95%". Y remata. "Creo que esta pandemia también ha abierto los ojos de mucha gente a la innovación de una forma que quizá no era posible antes".

 

Pues, hala, a experimentar e "innovar" en tu sacrosanto cuerpo. Parece a la gente le mola ser violada con armas biológicas experimentales asesinas. En fin.