El P. Enmanuel Pujol es Sacerdote Diocesano de Terrassa. Ordenado en el 2015. Recientemente ha vuelto de misiones en Benín. Ha estado en varias parroquias, pero a partir de ir a misiones, fundamentalmente ha hecho de capellán del centro penitenciario Quatre Camins y de los Campamentos Cruz de Borgoña que organizan los jóvenes carlistas. Participó con el capítulo San Andrés en la primera peregrinación Nuestra Señora de la Cristiandad a Covadonga. Nos da sus impresiones sobre la peregrinación y reflexiona con nosotros sobre todo lo vivido.

¿Qué impresiones le han quedado de esta peregrinación bajo el cobijo de Nuestra Señora de la Cristiandad?

Creo que es para estar muy satisfecho. Felicitar a la organización por hacer realidad en España esta iniciativa. Ha sido una explosión de gozo contenido y una muestra de la ilusión que aporta la Tradición. Solo con una mirada superficial se adivina una juventud dispuesta a tomar su sitio en la Iglesia bajo sus pastores, por los que no se ha dejado de orar, aunque estos todavía puedan albergar recelos no tardarán mucho en darse cuenta de en donde se encuentran sus leales. La actitud ejemplar de todos contribuyó a crear un ambiente alegre muy al margen de las polémicas en las que se había envuelto este acto sin pretenderlo en ningún momento. En una palabra: católico, muy católico, ejemplarmente católico, descaradamente católico...

¿Cómo le ha ayudado en su vida sacerdotal acompañar a un grupo de jóvenes carlistas a una peregrinación cuyo centro es la Misa tradicional?

Yo he venido invitado por la Asociación Cruz de Borgoña que agrupa a muchos de los jóvenes carlistas. Hace tiempo que colaboro como capellán en sus actividades. Por otro lado, aunque en un principio fui muy escéptico para cuestiones que consideraba meramente rituales y estéticas, la Providencia me llevo hace un año a conocer profundamente el rito tradicional y a celebrarlo cotidianamente. El cambio no lo puedo describir con palabras... Me atrajo y me quedé atrapado. Cuando los carlistas me dijeron que iban a ir a la peregrinación me llené de alegría, porque estoy convencido que es esta liturgia la que ofrece el marco propio donde se entiende el tradicionalismo, da el contexto donde se desarrolla con naturalidad el pensamiento católico tradicional y el ambiente donde mejor puede conservarse y transmitirse la vivencia de la fe. Eso es la Tradición. Así de simple.

En mi vida sacerdotal, respondiendo a la segunda parte de su pregunta, ha sido una nueva ocasión para disfrutar del sacerdocio. En fin, hemos hecho lo que nos tocaba, es decir, hemos hecho de sacerdotes.

¿Por qué es tan importante que por fin haya una peregrinación tradicional en España como sucede en otros países?

Sabido es que en España, por factores que no alcanza aquí el tiempo ni la oportunidad para analizar, la Misa tradicional no ha tenido una presencia destacable después de la reforma litúrgica. Esto ha sido algo admirable para nuestro contexto. Parece que la Misa tradicional se niega tozudamente a desaparecer y aun tiene ánimo y desparpajo para presentarse como un factor de restauración social y eclesial. No en vano todos los convocados nos sentimos inspirados a acometer la ardua empresa de restaurar la Cristiandad según el viejo ideal de nuestros mayores.

Covadonga fue un lugar muy simbólico para reconquistar la fe en España, ¿Puede ser ahora un nuevo revulsivo para la reconquista espiritual de nuestra patria?

Ese es el plan. ¿No? Si lo miramos con perspectiva sobrenatural, esto está hecho. Dios lo quiere. Ahora, para nuestros mayores no fue cosa de días, luego nosotros no deberíamos creer que nos lo pondrán fácil nuestros enemigos. Hay que forjar una actitud de milicia... de Cruzada por las Españas.

¿Hasta qué punto le edifica ver a jóvenes con alegría y amor a la fe de sus mayores?

Sí, la presencia de los jóvenes puede ser un signo de esperanza, en la medida que muestra que la vigencia de la Misa de siempre no es una cosa de nostálgicos, sino que tiene vida y futuro. Pero, sin caer en el error tan frecuente de adular a la juventud, los jóvenes en general se mueven por un deseo genuino de autenticidad, y por eso también es un signo más entre muchos que nos confirma que estamos en la buena dirección.

Muchos de los lugareños estaban emocionados...

Yo tampoco había visto nada igual, era muy difícil no sentir entusiasmo.

También han peregrinado un buen número de familias católicas, iglesias domésticas, que son una de las principales bases de la cristiandad....

Cierto, también se vieron familias enteras y personas mayores junto a los más jóvenes compartiendo sin problema esta maravillosa experiencia que contiene en si misma el motivo más profundo de esperanza: la Tradición. La misma Tradición conservada sin alteraciones y observada con fidelidad, expresada con alegría, manifestando de un modo espontáneo toda su riqueza, toda su fuerza y su capacidad transformadora, es la única esperanza de una sociedad inerte. En un tiempo débil como el nuestro se necesitan puntos de referencia seguros donde forjar un carácter fuerte con claridad doctrinal y firmeza en la voluntad, y esta es la percepción general que se tiene al acercarse al tradicionalismo.

¿Por qué es importante que encuentros como este se puedan celebrar muchos más años y si puede ser con mayor participación y mayores frutos espirituales?

Primero que nada y sobretodo porque dan Gloria a Dios y son una ocasión de conversión y reforma de vida para muchos. Además son un testimonio genuino desenfadado y sin complejos de fe y de catolicidad, lo cual no deja de ser sugestivamente atractivo. Para los tradicionalistas será una oportunidad para cargar pilas y para todos un banderín de enganche donde sumarse a las filas de la Tradición para la regeneración de la Iglesia y de la sociedad.