He estado varios días sin publicar nada debido a que he estado cosechando y a que varios familiares míos se han puesto enfermos.  Así pues retomo la serie de artículos que venía escribiendo sobre la crisis actual de España y sus soluciones.  
 
Quería contarles que también he estado dedicado estos días a la promoción de la música que hacemos Freddy Billy y yo y he dejado un poco apartado el proyecto del movimiento social español.  Pero es un tema que no corre prisa pues antes de que el movimiento vea la luz han de pasar muchas cosas. Tales como que Freijoó llegue a la Moncloa por mayoría absoluta y su posterior fracaso como presidente del gobierno español. 
 
Señores, como les he comentado ya, el PP lleva gobernando 40 años en Castilla y León y cada vez tenemos más despoblación y desindustrialización.  El único motivo que mueve al votante pepero es el que no salgan los socialistas.  Pero de ilusión ninguna. 
 
Por todo esto estoy seguro del fracaso de Feijoó como gobernante. Para cuando eso suceda, yo calculo que de aquí a cuatro años, hay que tener preparado el proyecto del movimiento social español y atadas todas las personalidades excepcionales con quienes queremos contar. De aquí a cuatro años da tiempo de sobra.
 
Sigo sondeando a estas personalidades.  El proyecto lo ven factible pero no acaban de querer comprometerse debido al auge en las encuestas de Feijoó. Por eso estoy explicando aquí hoy mi visión de las cosas y espero que ellos también puedan ver a más largo plazo. Y vean a cuatro años vista y no a uno y medio.
 
Pero ahora estoy regando el huerto y pienso en otras cosas...Como en las palizas que me doy para quitar las malas hierbas y como estas salen otra vez enseguida a poco que algo de agua les llegue.
 
Y en un país que con tanta mala hierba como la que tenemos es imposible que prospere. Todo se va en las famosas paguitas para ganar votantes y nada se dedica a proyectos de fuste que hagan recobrar a la nación el vigor.
 
El camino que hemos elegido es malo porque no nos lleva a ningún lado. Solamente a la decadencia y a la mediocridad.  No se estimula el desprendimiento y si la vagancia.  Es hora de ir pensando en que hay que cambiar este estado de cosas. 
 
Ya hay más gente que vive del estado que gente aportando. A estos últimos se les somete a una brutal sangría para poder mantener el tinglado. El sistema da muestras de resquebrajarse y este Otoño se verá la crudeza de la crisis con toda claridad. Por ello animo al personal a que se vaya poniendo en movimiento y que colabore con nosotros para estar listos para cuando llegue la ocasión.
 
Y se tendrá que nacionalizar a las industrias energéticas cuya avaricia, junto a la avaricia gubernamental, está causando tanto mal y tanta tragedia. Esta otra vez el barril de petróleo a 100 euros pero el precio de las gasolinas no baja correlativamente.  Es la realidad que tenemos.
 
Y habrá que ayudar a los productores al igual que yo riego mis plantas para que salgan adelante.  Y esta ayuda no consiste en regar los con más subvenciones sino en bajarle los impuestos.  Así favoreciendo a las plantas productivas en vez de a las malas hierbas es como se puede volver por la senda de la grandeza. 
 
Por delante de mi casa pasan con sus tractores los axfisiados productores del campo. ¿ Como se va a repoblar la España  vacía si están trabajando sin cubrir costes? En este mundo insensato que nos toca vivir van a acabar por cargarse a los pocos que todavía trabajan y acabarán provocando una hambruna al no haber gente que quiera cultivar los campos.
 
Y las hambrunas suelen traer consecuencias muy trágicas.  La gente pierde los nervios y se entrega a los más bajos instintos y pasiones. Con guerras civiles y barbaridades de todo tipo.
 
Por eso la repoblación de la España vacía es fundamental y esa es mi gran batalla. Si perece el campo...¿que se va a comer en la ciudad? Es hora de que todos nos demos cuenta de esto. Porque mientras más se tarde en poner soluciones más difícil será después arreglar las cosas.
 
Y como repito siempre, a la España vacía le quedan 15 años de vida. No más. Si esta España fenece le seguirá la otra España pues no podrá alimentarse.  Así que vamos a dejarnos de demagogias y apoyemos a los productores de una vez y dejemos de comprar votos a las malas hierbas.  En ello nos va el futuro.