Crista Sánchez, nueva colaboradora de El Correo de España, Ha trabajado como periodista en diversos medios de comunicación, en las provincias de Alicante, Albacete y Valencia, y ha colaborado en prensa especializada digital. Siente que la Política como la Cultura, madres de pechos grandes que han alimentado a hombres y mujeres en comunidad a lo largo de la historia, se apagan, reduciendo y entregando su poder en manos de unos pocos poderosos, con un nivel de necedad sin precedentes. Sin embargo..., piensa que quizá, al menos nos quede la última batalla. No sabe cuánto tiempo resistiremos el asedio, pero sí que habrá valido la pena.

Hablemos un poco de su trayectoria periodística ¿Se siente orgullosa de la labor realizada en todos estos años?

De algunas cosas sí, de otras no. Cuando vivía de ello y entre las competencias de mi trabajo estaba cubrir a pie de calle temas de política, sucesos, tribunales, incluso cultura, recuerdo haber dicho muchas veces: «voy a perder el oficio trabajando».

Los periódicos son empresas, luego la prensa se rige por los mismos intereses económicos que cualquier otro hijo de vecino. Intereses legítimos e intereses espurios. Entre estos últimos el más reprobable podría ser servir a intereses políticos partidistas, a equipos de Gobierno en pueblos y ciudades… y supongo que igual ocurre respecto al Gobierno de la Nación con aquellos compañeros que visitan el congreso con su tarjeta y su pin autorizándoles a entrar… No es necesario que le recuerde lo que ha ocurrido al final de cada una de las ruedas de prensa que ha ido dando el presidente a lo largo del estado de alarma. ¿Dónde ha quedad la libertad de expresión? Medios y preguntas seleccionados, previamente pagados, preguntas amañadas…

Lo que está claro es que vivir del Periodismo, excepto honrosas excepciones, claro está, te convierte en un reo del establishment; en «una voz amiga», quizá, en una «correa de transmisión»… del poder, previamente adocenado por «lo políticamente correcto».

No queda otra ——al menos si eres del montón——, si quieres vivir de esto tienes que ser «obediente». No lo estoy juzgando, digamos que así son las cosas y así se las hemos contado…, ahora, sin lecciones y cada palo que aguante su vela.

Hay que ser consciente y tomar decisiones. Decidir si quieres ser Carlos Zanganillo en la Primera de RTVE entrevistando a Santiago Abascal, en la que, además de atacarlo en vez de entrevistarlo, no se atrevió a esbozar la más mínima sonrisa, siquiera por cortesía y en atención al invitado, el líder de la formación verde, asegurándose así su plaza en el pesebre.

Demasiadas subvenciones oficiales. Pasamos de ser el Cuarto Poder a ser «estómagos agradecidos» de políticos y prebostes locales. ¡Qué tontamente entregamos un gran poder!

¿Qué características tiene que tener un buen periodista?

Tiene que ser independiente. Y, para eso, hay que ser valiente.

Y bueno, tener el criterio y los conocimientos necesarios para ejercer la profesión, como en cualquier otra profesión. Y, si además tiene intuición, capacidad de análisis y de síntesis, genial.

¿Qué supone poder colaborar en El Correo de España?

Una ventana abierta a la libertad de expresión, una perdedora en estos tiempos del cólera, donde el «gran hermano» acecha y la sombra de «1984» nos trae nuevos y viejos nubarrones de necedad. En tiempos de distopía todo espacio de libertad es poco. Y toda oportunidad bienvenida.

Dice que peligra la libertad de prensa, de hecho en cierto modo desde hace años no hay verdadera libertad de prensa...

Ya lo decían, años ha, Gervasio Sánchez y Manu Leguinecehe en aquel magnífico prologo de «Los ojos de la Guerra». Los entonces decanos de los reporteros de guerra españoles ya ocupaban la tercera parte de un libro dedicado al fotógrafo español asesinado en Sierra Leona, Miguel Gil, a los derroteros de perversión por los que transitaba la libertad de prensa, invadida y encharcada por poderes oficiales y oficiosos interesados en crear nuevos relatos, coincidieran o no con la realidad…

Otros, como Arturo Pérez Reverte, denuncian lo políticamente correcto, la verdadera cárcel de la libertad de prensa y opinión, en sus entrevistas, artículos y en su célebre columna de Xlsemanal.

Ellos están respaldados por el ejemplo. El ejemplo, no sé quien lo decía, «no es la mejor forma de influir en los demás, es la única». Así que no lo digo yo, lo dicen ellos. Para mí, en el tema que nos ocupa, la libertad de expresión en el oficio este de ser periodista, es palabra de Dios.

¿De qué temas va a hablar en El Correo?

De incongruencia, de adocenamiento, de contra valores. Hablaré de credibilidad y de cómo la falta de esta última no es un problema para ganar unas elecciones en la España grande y libre.

Prometo dar guerra con las Comunidades Autónomas, ahora mismo, bajo mi humilde punto de vista, el instrumento por excelencia de descomposición no solo del Estado, sino de España como comunidad histórica y universal. Las Taifas han traído la ruina, la insolidaridad y la desigualdad entre españoles. Pero también han impedido que España se convierta en un Estado moderno. Y esto viene de lejos. Quizá lo excepcional hayan sido esos períodos de la historia de España en los que, uno para todos y todos para uno, hicimos grandes cosas juntos.

Y en general, denunciaré aquellas situaciones en las que los gestores que nos gobiernan y nos dicen lo que tenemos que hacer y lo que no, se contradigan a sí mismos.

Vender cara la obediencia; y sólo si media el ejemplo… esa es la consigna. No se puede salir a ordenar que 45 millones de ciudadanos se tapen la boca con una mascarilla, sin mascarilla. Máxime cuando tu mujer, la persona con la que convives, está infectada…Y así, todo…

¿Por qué publicará en la sección de Opinión?

Porque si doy mi parecer a cerca de lo que pasa, de lo que está ocurriendo y me posiciono, eso en Periodismo se llama OPINIÓN. Porque trabajar en otras Secciones de un periódico requiere un trabajo diario, de seguimiento, de contraste de investigación y de equipo… y yo solo voy a dar mi opinión sobre aquello que amo, aquello que me llama la atención o por el contrario aquello que me repugna…, dependiendo del día o de como me levante.

¿Qué espera aportar?

Sólo alguna opinión expuesta con los pocos o los muchos, depende de cómo se mire, rescoldos de libertad que he conseguido mantener a salvo. Algunas sugerencias, ya le digo, dependiendo del día y de la inspiración. De si las musas son de izquierdas o de derechas. Poco más. Hay que ser realistas.