La pasada semana la TVG, la televisión autonómica gallega, emitió un “sketch” que, además de hacer apología de la ideológia de género, se burlaba e insultaba a los gallegos que hablan español. El video que pueden ver en el siguiente enlace, está a la altura de cualquier burla de las que habitualmente se emiten en TV3 o RAC1.

https://hispanohablantes.es/2020/06/12/la-tvg-censura-un-video-de-la-asociacion-hablamos-espanol/

Ya saben, para los separatistas de cualquier lugar, ya sea Cataluña, Vascongadas o Galicia, quien no habla la lengua regional y lo hace en español, habla en la lengua de las bestias.

La asociación Hablamos Español, dirigida por la gallega Gloria Lago, denunció el contenido ofensivo e hispanófobo. Pero la TVG, lejos de pedir disculpas, lo que ha hecho es censurar la denuncia en Youtube, alegando derechos de autor. Naturalmente, los medios que habitualmente denuncian estas prácticas cuando se producen en Cataluña, guardan silencio si se producen en Galicia. Lo que lleva a preguntamos entonces, si defienden la Nación u otra cosa.

Ya saben que en Galicia gobierna Feijoo, pero el PP gallego jamás ha movido un dedo para terminar con los desvaríos nacionalistas en la región. Permite el adoctrinamiento en los colegios, respaldando actividades de claro signo separatista auspiciadas por asociaciones cercanas al BNG, como la “Mesa pola normalización lingüística”. Actividades como el Correlingua, en la que participan todos los colegios de Galicia y cuya finalidad es concienciar a los niños de que el español es una lengua foránea en Galicia y que la propia sólo es el gallego. Campañas en colegios que usaban lemas como “habla gallego, no seas lelo”, han sido respaldadas por la Xunta pese a denuncias de padres. Pero aún es peor la permisibilidad con la presencia en las aulas de la propaganda de colectivos aún más radicales, como Aguilhoar, que reclama la libertad de presos terroristas del GRAPO y Resistencia Gallega.

La cultura en Galicia, desde la RAG (Academia de la Lengua Gallega), presidida por conocidos nacionalistas, pasando por el Consejo de la Cultura Gallega o la Asociación Galega de Editoras está trufada de matices, unos más nítidos y otros más moderados, pero siempre de tenencia nacionalista. No en vano Feijoo, aunque no reclama una nación independiente para Galicia, si ha reiterado su galleguismo y su respeto y admiración por la figura de Castelao, en sintonía con el catalanismo que defendía en su día la Liga Regionalista, embrión antecedente de CiU. Castelao fue un separatista y republicano, que creía que la idea de España fue una imposición castellana. La Xunta de Galicia revindica su figura y concede cada año la Medalla Castelao, que premia la obra artística, literaria, intelectual o de cualquier otro tipo de una personalidad gallega. Todo un admirable modelo este orate nacionalista de los años 30, que decía: “¿Y quién le negaba (a Galicia) ese derecho de igualdad y solidaridad entre los demás pueblos peninsulares? Se lo negaba la canalla mestiza de gallegos y moros que constituía los modernos pueblos de Castilla, Extremadura, etc. Se lo negaba, en fin, esa raza impura, adulterada sangre". Castelao es a Galicia lo que Sabino Arana representa en Vascongadas o Prat de la Riba en Cataluña. Pero en Galicia no ha hecho falta un PNV ni una CiU porque su espíritu habita dentro del PPdG.

Don Manuel, Fraga, pese a ser el líder de la derecha conservadora, venir del franquismo y defender la unidad de España, copió la legislación lingüística catalanista, aceptando el término lengua propia y la idea de normalización, conceptos ideológicos que tratan de negar la legitimidad del proceso socio-cultural que llevó al castellano a convertirse en el idioma común de todos los españoles, de manera que las lenguas regionales habrían sido relegadas, perseguidas o prohibidas. Si la lengua propia de Galicia es sólo el gallego, obviamente el español es una lengua ajena, de ahí a convertir el idioma gallego en lengua nacional de Galicia, no hay más que un paso.

Cuando Feijoo incumplió su promesa electoral a Galicia Bilingüe tras su primer triunfo y accedió a la presidencia de la Xunta, se perdió la oportunidad de instaurar un modelo de libertad de elección lingüística para regular la cooficialidad, que habría podido oponerse a la deriva separatista en toda España. Al contrario, la política lingüística y cultural de la Xunta de Feijoo sigue allanando el camino a las posiciones separatistas. Con la lamentable justificación para ello de que así no se apropian del idioma regional, se ha aceptado que, como el gallego ha sufrido un inaceptable proceso de degradación debido a las políticas centralistas, su cooficialidad se debe traducir, no sólo en derecho y garantía para sus hablantes, sino en una obligación para los hablantes de la lengua española que habiten aquel territorio que tiene el gallego y sólo el gallego como “lengua propia”.

Feijóo, consciente o inconscientemente, no hace más que facilitar el uso de la cultura y lengua gallega para los fines excluyentes del separatismo. Por ello, cuando VOX pide el voto para vigilar lo que Feijoo hace en la Xunta, no está poniendo en peligro nada más que la equivocada política cultural y lingüística del PPdG y la soberbia de su líder.