--------

Cuando se dice que el amor
es una locura

rigurosa verdad se dice.
Locura que todas las leyes
de la lógica contradice
y que volviendo del revés
las cosas, a la vez
en insólito orden las pone.
Locura que a su modo dispone
las notas de la melodía
de las noches y de los días
y que tiene por director
de su orquesta a un insospechado
duendecillo juguetón.
Locura que todo lo cura
enfermando sin remisión
de euforia y de alegría
y de una sumisa rebeldía
al enamorado corazón.
¡Ah el amor, el amor,
celeste vino embriagador!
No puede dejar de probarlo
quien sabe de su sabor.